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Los jóvenes son políticamente más activos que nunca

Pero nunca se afiliarán a un partido político

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Estos tuits son mundialmente conocidos como una muestra de que a los jóvenes se la suda la política:

Pero también son una muestra de que los jóvenes hablan de política, nos guste más o menos.

Esto es lo que ha querido mostrar un grupo de investigadores que presentan esta semana en Barcelona el libro “Ya nada será lo mismo. Los efectos del cambio tecnológico en la política, los partidos y el activismo juvenil”, editado por el Centro Reina Sofía. Adolescencia y Juventud.

La conclusión a la que han llegado es que a los jóvenes la política les importa, pero no les importa nada la política aburrida:

A un joven le da igual esa política que se entiende como la de tíos con corbata sonrientes y discursos insufribles. No way.

Pero a un joven sí que le importa qué pasará con el aborto, con la protección de los animales, con los salarios, con los impuestos, con la sanidad, con la educación... Y a todos aquellos a quienes no les importe nada de lo anterior les preocupará, al menos, que no les quiten los privilegios que hacen que todas esas cosas les puedan dar igual. Y todo esto es política, al estilo de MYHYV, pero política al fin.

Jaron Rowan, uno de los autores, cuenta que “vivimos una política rara”. En la actualidad, explica, "los jóvenes se expresan y participan de la política en espacios no convencionales, pero siguen construyendo una opinión pública".

Y sí, la gente quizá ya no se afilia a un partido político, pero es capaz de reírse de un candidato que le cae mal, de demostrar su apatía hacia los políticos clásicos, de criticar una medida que no ha gustado o de celebrar cuando un político se ha quedado con el personal con un Thug Life.

Es la política en un meme o en un comentario de Facebook. Y muchos comentarios como esos pueden generar una marea de opinión pública que fuerce la caída de un ministro, como fue el caso de Gallardón y su ley del aborto. O también que dimita un concejal por un puñado de tuits, como ocurrió con Guillermo Zapata en Madrid. Son las dos caras de una misma moneda.

Al estilo de MYHYV, pero política al fin

Rowan se refiere a la nueva generación como “personas que normalmente no participarían en política pero que se hacen eco de los eventos políticos”. Y eso tiene incidencia real. Genera un debate como el que generaron los tuits del rey y MYHYV.

Pero, ¿no son los memes en las redes sociales y el humor político manifestaciones de las posiciones más extremas? Es decir, ¿no parece que todo lo que se comparte en Internet termina en las etiquetas de lo más extremista o superficial? Rowan contesta que sí, que la opinión pública que se genera en los nuevos espacios de participación está “polarizada”. Pero es la expresión de la política en la actualidad: todo rápido, todo extremo.

Y Rowan también reconoce que esta opinión pública no puede competir con la opinión pública que generan los medios. Sin embargo, los jóvenes se mueven en ese terreno, lejano a los despachos y a la agenda de las grandes cabeceras.

Después del 15-M y de las movilizaciones de activistas en todo el mundo entre 2010 y 2011, parecía que los jóvenes habían recuperado su interés en la política. El hecho de que se sintieran representados en los nuevos movimientos despertó el interés de la nueva generación en la militancia. Pero el interés en la política ya existía.

Es lo que explica Rubén Martínez, otro de los autores: "Los jóvenes sí que están metidos en política, pero no en la política clásica". De hecho, asegura que "los jóvenes son los que más protestan y los que más se movilizan". Pero, otra vez, "en escenarios diferentes a los que se suele entender por política". Y cuando esos escenarios han coincidido más con la política de siempre ha sido a través de esos movimientos en los que se han sentido representados.

Para Martínez, el efecto de Internet en la relación de los jóvenes con la política es ambivalente. Es decir, las redes fomentan la participación, el debate y el que se sientan representados, pero al mismo tiempo lo convierte todo en efímero y fugaz: una adhesión a un 15-M se desvanece tan rápido como se creó.

La expresión de la política en la actualidad: todo rápido, todo extremo

El hecho de que esos movimientos hayan pasado a ser partidos como los de siempre ha generado apatía entre los jóvenes a participar y militar en ellos. "Porque los partidos clásicos lo que hacen es sacar a los jóvenes de su hábitat natural y encasillarlos en secciones juveniles", cuenta Martínez. En algo parecido a güetos.

Para Martínez, la clave para que se vuelva a generar el entusiasmo y la participación de los jóvenes en la política más allá del meme, está "en que los partidos sean los que vayan a ese hábitat natural de los jóvenes". Porque los jóvenes son activos en política, se posicionan y seguirán generando debate en esos escenarios, pero con un lenguaje completamente diferente. Y completamente diferente al que los políticos tradicionales creen que es un lenguaje moderno.

¿Pedro Sánchez haciendo memes de Rajoy? ¿Rajoy haciendo memes de Zapata?

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