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A YouTube no le gustan los videos pro-aborto (ni las chicas que chupan condones)

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La artista de performance Nadia Granados crea el video "Maternidad Obligatoria" para reivindicar los derechos reproductivos de la mujer

Natxo Medina

13 Enero 2014 17:01

La reciente aprobación de la reforma legislativa sobre el aborto, o lo que es lo mismo, esa broma retrógrada impulsada por el amigo de las mujeres Alberto Ruiz Gallardón, que borra de un plumazo décadas de lucha feminista en nuestro país, ha levantado protestas encendidas antes, durante y después de ser ratificada por el Congreso. La pregunta que muchas mujeres se hacen es: ¿cómo en una sociedad supuestamente democrática y libre, en pleno siglo XXI, un señor con gafas y corbata, aliado con otros señores con sotana que nunca han visto una mujer de cerca, pueden decidir sobre su derecho a reproducirse cuándo y en las condiciones que ellas quiera?

Nadia Granados es una artistas de performance y vídeo de origen colombiano que, bajo el seudónimo de La Fulminante, se dedica a dinamitar las representaciones hegemónicas del cuerpo y la identidad femenina dentro de los esquemas de represión Estatal y la biopolítica de mercado. Vamos, que se dedica a hacer un sonoro "fuck you" detrás de otro a todos aquellos empeñados en controlar la manera en las que el Otro ha de comportarse, pensar, existir en el mundo. Y claro está, no podía quedarse al margen de un tema tan candente como este.

Su manera de opinar no ha gustado a todo el mundo, claro. En concreto, no ha gustado a la gente de YouTube, esa plataforma llena de vídeos grotescos, violencia gratuita y jovencitas convertidas en objetos. A los guardianes de la moral en YouTube les ha resultado de lo más ofensivo que Granados aparezca en una cama, aparentemente después de haber tenido sexo, con un condón usado en las manos. Tampoco les ha gustado lo que hace con él, ni lo que dice. Pero seguramente lo que menos les haya gustado es la representación del sexo, el placer, el género y la autonomía individual que representa. Hay que reconocer que video en sí puede resultar un tanto incómodo de ver (y visualmente es bastante cutre), pero la sensación extraña que genera forma parte de su discurso. Y su posicionamiento no deja lugar a dudas: su discurso nada contracorriente.

Sin embargo, el de Nadia es un discurso que debe prevalecer. Las legislaciones internacionales al respecto del aborto están en muchos casos peligrosamente sesgadas en favor de lo restrictivo y basadas en oscurantistas prejuicios morales. Pero el aborto no es sólo una cuestión moral. Desde que cierto feminismo, con Silvia Fedrici a la cabeza, sacase a la luz las relaciones entre maternidad y capitalismo, empezamos a darnos cuenta de que a los niños hay que tenerlos para alimentar cierta maquinaria de producción, surgida ya en los albores de la Modernidad y el Estado-Nación. O dicho de otro modo: que el matrimonio y la familia y la maternidad tienen que ser de una manera y no de otra, porque elegir el destino del cuerpo y los afectos es el primer paso hacia la desobediencia hacia el Estado. Y de eso se trata al fin y al cabo, de administrar e inocular la obediencia debida a quien está por encima de tí. Suerte que mujeres como Nadia y muchas otras ese tipo de razonamientos no los ven nada claros.

Tampoco lo ven claro los hacktivistas de Anonymous, que han decidido intervenir en la polémica que ha suscitado el Arzobispado de Granada con la publicación del libro "Cásate y sé sumisa" de la periodista italiana Constanza Miriano hackeando la web del arzobispado. Durante horas se ha podido leer en la citada web un comunicado en contra de la publicación de los dos libros de Miriano, en el que también había alusiones a la Ley del aborto de Gallardón.

Anonymous Arzobispado Granada

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