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Bienvenido a la Guerra Fría 2.0

Desinformación, trolls y prohibición de canales, así es como los dos bloques vuelven a la batalla ideológica

La Guerra Fría, que parecía olvidada, ha vuelto a activarse. Después de la caída del bloque soviético y tras la ampliación de la OTAN hacia el Este durante la década de los dosmil, la realidad actual se presenta muy parecida al pasado. Así lo sugiere el aumento progresivo de tensiones y conflictos entre dos actores claros: la propia OTAN y la nueva Rusia de Putin.

Vuelve la desconfianza mutua y la tirantez entre bloques, pero con nuevas fórmulas. Fórmulas más propias de nuestro tiempo. Hablamos de la red y sus espacios de opinión y contrainformación. De la Guerra Fría digital que se desarrolla frente a un ordenador. Una Guerra Fría 2.0.

Un reciente informe del Centro de Excelencia de Comunicaciones Estratégicas de la OTAN señala a la actividad de trolls de Internet pro rusos como herramienta de una nueva Guerra Fría digital

Supuestamente, Vladimir Putin tiene a su disposición todo un ejército de trolls que tendría su cuartel general en un edificio opaco situado en San Petersburgo, su ciudad natal.

El año pasado, una periodista llamada Lyudmila Savchuk habló con numerosos medios occidentales tras revelar su historia como antigua troll en una de las factorías de contrainformación del gobierno de Putin. Savchuk contó que había trabajado durante dos meses en la fábrica de trolls de San Petersburgo y que su trabajo consistía en llevar al nivel digital el mismo tipo de proceso de desinformación que se realizaba en tiempos de la Unión Soviética.

La táctica era estar 12 horas al día atacando con memes y un discurso agresivo a cualquier oponente de las autoridades rusas, es decir, políticos o activistas que fueran en contra del discurso oficial.

El resultado fue que la red se llenó de twitters y blogs con perfiles falsos que o reproducían las noticias de los medios estatales rusos, o ridiculizaban a los líderes de occidente, rebatían las informaciones internacionales relativas a los asuntos rusos o atacaban a los contrarios del gobierno.

La táctica era estar 12 horas al día atacando con un discurso agresivo a cualquier oponente de las autoridades rusas, es decir, políticos o activistas que fueran en contra del discurso oficial

Junto a la revelación de Savchuk, esta semana conocíamos un informe del Centro de Excelencia de Comunicaciones Estratégicas de la OTAN en Riga que analizaba los mensajes de trolls rusos que circulan por Internet, particularmente en el marco de lo que definen como "una guerra de información preparatoria" en Letonia.

El proyecto examinó 200.000 mensajes posteados en los tres principales portales de noticias de Letonia entre el 29 de julio y el 5 de agosto del 2014. Se encontró que el 1,45% del total eran mensajes creados por trolls. En algunas de las historias, ese porcentaje superaba el 50 por ciento.

Para identificar a esos trolls, se prestó atención a la forma en la que esos comentarios estaban escritos, a la repetición de mensajes y estructuras y a la dirección de IP de los usuarios comentaristas.

Tras el estudio de los mensajes, se identificaron cinco tipos recurrentes de trolls pro rusos:

  1. "Los trolls 'conspiranoicos' que acusan de todo a EEUU".
  2. "Los trolls en bikini", es decir, con fotos de perfiles de chicas jóvenes que piden a los demás repensar sus argumentos.
  3. "Los trolls agresivos".
  4. "Los trolls Wikipedia", que se dedican a editar entradas de la enciclopedia libre en favor ruso.
  5. "Los trolls de adjuntos", que incluyen en sus comentarios enlaces a vídeos y noticias de medios rusos.

El estudio concluye que aunque pueda parecer que la cantidad de trolls es bastante pequeña, forman parte de un proyecto más grande dedicado a difundir la información propagandística generada por los medios de comunicación afines al Kremlin.

Para Jānis Sārts, director del Centro de Excelencia de Comunicaciones Estratégicas, en las ex Repúblicas Bálticas se viene observando esa actividad de contrainformación online pro rusa desde hace años. "El nuevo fenómeno es que están empezando a replicar esa actividad en otros países", advierte Sārts. Por ejemplo, en Alemania

Pero, ¿es Rusia el único país que lleva a cabo este tipo de propaganda?

Definitivamente no.

La expansión de la OTAN a los países del Este y de la antigua órbita soviética supuso también la activación de otro tipo de propaganda. El llamado soft power que influye en las personas a través de los medios culturales e ideológicos.

Ya sabemos que en todos los blockbusters americanos el malo siempre será ruso.

Pero el soft power no es solo difundido por instituciones sino también por ONGs. Putin, consciente de este hecho, aprobó en 2015 una ley que le permitía prohibir el trabajo de una ONG extranjera en territorio ruso si la consideraba sospechosa de difundir propaganda.

La expansión de la OTAN a los países del este y antigua órbita soviética supuso también la activación de otro tipo de propaganda. El llamado 'soft power' que influye en las personas a través de los medios culturales e ideológicos

Tras la guerra y crisis vivida en Ucrania que comenzó en 2013 y aún no ha acabado, los poderes occidentales y Rusia se han puesto en guardia. La vuelta a la Guerra Fría estaba confirmada con una guerra muy caliente que ha dejado más de 6.000 muertos y millones de desplazados. A su vez, el conflicto ha llevado a la activación del sistema de defensa de la OTAN y a las maniobras militares rusas.

Portada de la revista Time de agosto del 2014: El Oeste está perdiendo el peligroso juego de Putin.

Tras la anexión de Crimea, llevada a cabo primero con un despliegue de hombrecitos verdes (soldados rusos sin insignias) en la península ucraniana, los países exsoviéticos empezaron a afilar las lanzas. Polonia volvió a su discurso antiruso y los países bálticos, Letonia, Lituania y Estonia, activaron la alarma por temor a ser atacados por el oso ruso.

El miedo a posibles movimientos militares rusos en tierras bálticas es real. Hasta el punto de que, el verano pasado, el Ministerio de Defensa de Lituania llegó a distribuir manuales informativos entre la población sobre lo que había que hacer en caso de una invasión rusa.

Si la base retórica con la que Crimea fue anexionada a Rusia (la de la mayoría de población rusa haciendo valer su voluntad) se empieza a aplicar en los países bálticos, donde también existen unas enormes minorías rusas, Putin podría presentar como un movimiento legítimo la anexión de otros territorios a la Federación.

El miedo de los bálticos a posibles movimientos militares rusos es real. En Lituania se han llegado a distribuir manuales entre la población con información sobre lo que habría que hacer en caso de una invasión rusa.

El miedo al poder ruso vuelve a adquirir los tintes de la fase dura de la guerra fría. Actualmente, la agresividad parece haber disminuido. Desde que Rusia ha comenzado a intervenir activamente en la guerra Siria y tras conseguir acuerdos de alto al fuego en este país acordados con EEUU, Rusia ha vuelto a ser un actor internacional bienvenido. Pero, ¿por cuánto tiempo?

Las tensiones entre los bloques parecen temporalmente paralizadas. Pero su activación puede volver a ocurrir en cualquier momento. Y manifestarse en cualquier lugar.  

No hay sitio al que no llegue un buen troll de internet.

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