PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

Villa Hirst: el artista más valorado del mundo va a construir un pueblo entero

H

 

Decenas de hectáreas y casi ochocientas casas diseñadas por Damien Hirst al norte de Devon. Un proyecto que enfrenta a los vecinos.

Leticia García

04 Agosto 2014 10:15

En diez años, Ilfracombe, una pequeña localidad en el norte del condado de Devon, se convertirá en una especie de parque temático del Arte Contemporáneo. O en una inmensa galería de 76 hectáreas. O en un pueblo de autor.

El ayuntamiento acaba de aprobar el que quizá sea el proyecto más megalómano de Damien Hirst: construir un complejo de 750 casas con centros comerciales, guardería, colegio y polideportivo. Se llamará Southern Extension, un nombre demasiado descriptivo para lo que algunos vaticinan como un delirio urbanístico. Por eso muchos de los lugareños prefieren llamar al proyecto Hirst on Sea.

Al fin y al cabo, ya saben de buena tinta lo que implica tener al artista vivo más importante del mundo interviniendo su paisaje. La entrada marítima a Ilfracombe está presidida por Verity, la escultura de bronce de una mujer embarazada con la mitad de sus vísceras al descubierto. Lo que para Hirst y los aficionados a su obra es una maravillosa metáfora de la verdad y la justicia, para muchos habitantes de la zona no es más que una manera demasiado sórdida de decorar el espacio público y de atraer turistas.

Decenas de hectáreas y casi ochocientas casas diseñadas por Damien Hirst al norte de Devon

¿Delirios imperiales?

Lo cierto es que un buen porcentaje de la zona ya le pertenece: Hirst vive con su familia en una mansión cercana y, con los años, ha construído un restaurante, una enorme galería de arte y tiene en proceso un hotel y un bar. Cuando se hicieron públicos sus planes de construir un pueblo entero, el periodista Robert Hardman, residente en Ilfracombe, calificó los proyectos de Hirst como "imperialistas".

"Una cosa es dotar a tu pueblo con una escultura y un restaurante y otra empezar a construir en todos sus alrededores. ¿Será 'Hirstville' un beneficio permanente para la gente del norte de Devon? ¿O será, con sus inmuebles extracaros, otro lucrativo triunfo de la publicidad por encima del sentido común?". La pregunta que se hacía Hardman aquel entonces es la misma que se plantean los afectados por el proyecto urbanístico de Hirst.

Damien Hirst

En Villa Hirst se construirán 75 casas de bajo precio (un 10% del total), se generarán centenares de puestos de trabajo y, sobre todo, llegarán montones de turistas atraídos por el interés cultural del sitio. Estas son las razones que esgrimen los concejales que han dado el sí al proyecto. Hablando por boca del artista (al que nunca se ve por la zona. Ni siquiera conoce al alcalde), el arquitecto a cargo del proyecto, Mike Rundell, afirma en el diario local: "Hirst siente pánico ante los edificios anónimos, sin vida. Quiere que esas casas sean como hogares en lo que él viviría"

Precios altísimos

Damien Hirst

Y ese es, obviamente, el principal temor de sus detractores: que el perturbador imaginario del artista, plagado de animales metidos en formaldehído, esculturas diseccionadas, calaveras y enormes puntos de colores, se expanda en kilómetros a la redonda y eche a perder el carácter natural de la zona.

Nadie duda, además, de que los precios de las casas y los servicios serán altísimos. Y atraerán a una población adinerada que, para algunos, revitalizará la comarca y, para otros, acabará con su idiosincrasia. Aún no se han desvelado los primeros bocetos del proyecto. Pero a Ilfracombe le esperan años de construcciones polémicas y, muy probablemente, de habitantes enfrentados por el sentido estético y práctico de escuelas, parques y carriles bici "demasiado conceptuales".

Damien Hirst

share