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El adolescente negro al que la justicia ha perdonado 70 años tarde

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George Stinney Jr tenía 14 años cuando fue ejecutado en la silla eléctrica

Ignacio Pato

22 Diciembre 2014 17:04

George Stinney Jr tendría hoy 85 años. No sabemos si llegado a esa edad viviría, pero para zanjar las dudas sobre su longevidad ya está el sistema judicial de Estados Unidos, que en 1944, cuando tenía solo 14, decidió su destino: la silla eléctrica.

Tras un juicio que duró solo tres horas, George fue condenado y ejecutado el 16 de junio de 1944. Se le acusaba de la muerte de dos niñas blancas, Betty June Binnicker y Mary Emma Thames, de 11 y 8 años respectivamente. Betty y Mary murieron tras ser golpeadas en la cabeza, y George fue la última persona a quien se había visto con ellas.

Todo sucedió en Alcolu, una pequeña localidad de Carolina del Sur. Allí, blancos y negros estaban separados por las vías del tren. A George nunca le pudieron relacionar formalmente con la muerte de las chicas, sin embargo, siete décadas después, parece que el veredicto estuviera tomado de antemano. La única base para condenarle fue una confesión oral ante la policía de la que no existe constancia escrita.


¿Imaginamos cómo pudo ser el periplo policial y judicial de un adolescente negro acusado de la muerte de dos chicas blancas en la América de 1944?


Juzgado por doce hombres blancos a los que solo les llevó 10 minutos tomar una decisión de culpabilidad, George además es la persona más joven ejecutada en Estados Unidos en el siglo XX. Tan joven y tan menudo, que hubo que colocarle un listín telefónico en la silla para el correcto funcionamiento del mortal aparato. Ahora, siete décadas más tarde, su familia y un grupo de activistas ha logrado que la justicia estadounidense declare nulo el juicio por causas evidentes. Nunca el reconocimiento de un injustísimo fallo judicial llegó tan tarde.

La noticia, no obstante, ha llenado de satisfacción a su familia, tras décadas de búsqueda de una mínima reparación formal. Así se ha expresado su propia hermana, Kathrine Robinson, de 80 años, en la NBC. La decisión llega tras la reapertura del juicio y la declaración de otra hermana de George, Amie Ruffner, de 77 años, que asegura que el chico estaba con ella en el momento en que se produjo la muerte de las niñas.

Aun así, 70 años son muchos como para contrarrestar culpabilidades alimentadas por "errores" judiciales: lamentablemente George Stinner Jr aparece en la enciclopedia online de asesinos, la Murderpedia, como culpable del doble homicidio.

El debate que plantea su caso es tanto racial como penal. ¿Es justo que el jurado fuera de mayoría blanca? ¿Por qué esa premura para tomar una decisión? ¿Por qué bastó una confesión oral? ¿Imaginamos cómo pudo ser el periplo policial y judicial de un adolescente negro acusado de la muerte de dos chicas blancas en la América de 1944? Y, sobre todo, ¿qué lleva a una sociedad que se dice libre a ejecutar en la silla eléctrica a un niño de 14 años?

Entre los ecos de las protestas en Ferguson o Staten Island, la América blanca sigue expiando sus pecados racistas



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