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¿El último remedio contra el estrés laboral? Meditar dentro de un ataúd

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La cultura de empresa en Corea del Sur marca que los trabajadores "mueran" en funerales fingidos para apreciar la vida

PlayGround

23 Diciembre 2015 10:19

Corea del Sur cuenta con una de las tasas de suicidio más altas del mundo. Y esa pulsión tanática se debe, en buena medida, al carácter ultracompetitivo de la sociedad del país, empezando desde la misma escuela.

A principios de la presente década, las autoridades surcoreanas empezaron a reconocer que la muerte autoinducida se había convertido en un problema de dimensión nacional. Más de 40 personas se estaban suicidando cada día en el país. Había que tomar medidas.

A la luz de las cifras, algunos emprendedores vieron un nuevo nicho de mercado. Es el caso de Hyowon Healing Centre, un centro dirigido por una compañía de servicios funerarios que se dedica a ofrecer lo que llaman "terapias de ataúd".

Es decir, brindar la experiencia emocional de un funeral, sin necesidad de morir.

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En un primer momento, sus servicios se vendieron como una forma de evitar los impulsos suicidas entre los jóvenes estudiantes del país, pero pronto empezaron a llamar la atención en el ámbito corporativo.



Los trabajadores surcoreanos a menudo afirman sentirse estresados por culpa de la presión a la que se ven sometidos, así que para que aprecien más la vida, algunas empresas han decidido que vivan su propio funeral en el trabajo.

Sí. Como quien sale a desayunar o hacer un cigarrillo, algunos trabajadores coreanos "mueren" un rato al día.



Los trabajadores se congregan en salas habilitadas llenas de ataúdes y pequeños escritorios, donde los trabajadores hacen todo un ritual: se visten con túnicas blancas, escriben cartas de despedida para sus seres queridos, lloran todos juntos y se meten en el ataúd.

Entonces llega un hombre vestido de negro con un sombrero de copa, es el "Ángel de la Muerte", cierra los ataúdes y apaga las luces. Ya están listos para reflexionar.



Aunque parece de lo más deprimente, esta política de empresa parece estar dando buenos resultados si hacemos casos de lo que dicen los empleados.

"Después de la experiencia ataúd, me di cuenta de que debía cambiar mi estilo de vida", explicó Cho Yong-tae, un trabajador, a la BBC. "Me he dado cuenta de que he cometido un montón de errores. Espero ser más apasionado en todo el trabajo que hago y pasar más tiempo con mi familia".

El discurso de Cho suena exactamente a lo que su empleador querría oír. Normal. Teniendo en cuenta lo muy paternalista que es la sociedad de Corea del Sur, es poco probable que alguien se atreva a criticar abiertamente la política de empresa. 

Pero no acaba aquí la historia. Antes de empezar a trabajar, en algunas empresas los trabajadores surcoreanos se ven obligados a realizar otro curioso ritual, en esta ocasión menos macabro: deben hacer ?ejercicios de estiramiento y culminar el trabajo físico con un estallido de risas colectivas al final.

Risas falsas, forzadas. Para hacer equipo.



"Al principio, me sentía muy incómoda", explica una de las trabajadoras en declaraciones a BBC. "Pero creo que realmente tiene una influencia positiva. Hay tan poco de qué reírse en un ambiente de oficina normal, que creo que es necesario este tipo de ayuda".

Realmente es necesario. Según la Asociación Neuropsiquiátrica de Corea del Sur, una cuarta parte de los trabajadores sufre altos niveles de estrés, apuntando hacia el trabajo como el motivo principal de su ansiedad.

De momento, desde su apertura en 2012, por el Hyowon Healing Centre ya han pasado más de 15.000 personas. Personas dispuestas a meterse en un ataud, para tener un respiro. 


[Vía: BBC]

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