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Tinderella, la cenicienta que fotografiaba sus citas de Tinder

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Un diario gráfico del romance moderno en Nueva York

Alba Muñoz

09 Septiembre 2014 15:29

Como una princesa que ya no se cree los cuentos, la fotógrafa neoyorquina Kirra Cheers decidió un buen día narrar la trepidante búsqueda contemporánea del amor. Debía hacerlo de una forma honesta, real, así que se decantó por sacar retratos a los pretendientes que le consiguiera el hada madrina más solicitada en la actualidad: la app Tinder.

La idea surgió cuando Cheers, de 26 años, estaba visitando una exposición colectiva sobre el romance moderno. Durante más de dos meses se citó con 17 chicos y 11 de ellos se dejaron fotografiar, también sacó pantallazos de algunos chats y registró con grabadora algunas conversaciones. Ante todo, Cheers quería mostrar los mecanismos del amor actual, la búsqueda de las conexiones genuinas, de la forma más cruda posible. La selección que los usuarios hacen de los pretendientes en Tinder se guía solamente por la apariencia física, por una imagen, así que ¿por qué no documentar con imágenes lo que sucece después?

Ni los chicos son príncipes azules ni en la gran ciudad de Nueva York asoma el romanticismo de las películas en cada esquina. Las citas se dividen en dos grandes mundos: la búsqueda de sexo, por un lado, y la búsqueda de autoestima y compañía a través de la interacción con desconocidos, por otro. Para Cheers el experimento social resultó agotador, emocional y físicamente: "Aunque en un principio me pareció estimulante, no pude evitar sentirme como si estuviera en una rueda de entrevistas y sentí lo que llamo resaca de Tinder", explicó a Feature Shoot.

Cheers se encontró, sin embargo, con algunas sopresas: "La mayoría querían que yo confirmara mi interés en ellos como persona y no sólo como un proyecto de arte. Me pareció un intercambio de roles de género, y me planteé la cuestión de que tal vez los hombres y las mujeres no somos tan diferentes". Una evolución que, quizá, estén facilitando las nuevas tecnologías, en las que ambos sexos interactúan con los mismos condicionantes técnicos.

Ahora que la artista ha tomado distancia con aquellos encuentros, valora la experiencia positivamente a pesar de no haber encontrado "el amor": "Aunque soy consciente de que se puede tener éxito en Tinder, me permito sugerir que tal vez no es saludable 'comprar' una pareja. La atracción se basa en mucho más que la apariencia física y una solicitud en línea no puede capturar esa historia". Curiosamente, los retratos que Cheers sacó a sus citas se han convertido en muchos casos en fotos de perfil: "Han registardo un aumento significativo de su éxito en Tinder".

[Vía Feature Shoot]

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