Actualidad

Así fueron las Thelma y Louise trans de la época victoriana

Neil McKenna ha escrito una biografía sobre Frederick William Park y Thomas Ernest Boulton, los transexuales que conmocionaron y sedujeron a los británicos de la época

Suele decirse que la mayoría de los británicos lleva los genes de alguna prostituta victoriana. Eso es porque en el Londres de 1838 había registradas 2.150 escuelas, iglesias e instituciones de la caridad, mientras al menos 5.000 prostíbulos funcionaban a pleno rendimiento.

La Inglaterra victoriana era un gran teatro social: ante el público se mostraba un silencioso salón de té, una moral firme y el puritanismo más opresivo. En las bambalinas bullía una sociedad desigual y pasto del crimen. Sin embargo, un tipo de pecado alcanzaba los estratos más altos de la sociedad británica, el patio de butacas: la lujuria, el desenfreno y un refinado gusto por las prácticas sexuales más osadas.

De aquella época datan una colección de juguetes sexuales innovadores (dildos dobles, consoladores para lesbianas) y también poderosas historias de parejas de homosexuales que se camuflaron a través del disfraz. Una de las que más turbó a la sociedad victoriana acaba de publicarse en forma de libro bajo el título Fanny y Stella: los dos hombres que conmocionaron a la Inglaterra victoriana. El escritor y periodista Neil McKenna ha rastreado la biografía de los transexuales que llevaron de cabeza a los refinados caballeros londinenses de la época: ellas fueron Miss Fanny Park y Miss Stella Boulton (Frederick William Park y Thomas Ernest Boulton).

Desde pequeño, Boulton se había sentido mujer y solía ponerse los vestidos de su madre. Encontró en su amigo Park alguien con quien compartir esa pulsión. Los jóvenes pasaban horas acicalándose, posando, gestualizando y haciéndose fotografías para perfeccionar su transformismo. Un día, Fanny y Stella decidieron presentarse al mundo: no solo eran femeninas, sino que iban a causar estragos entre los hombres. Para ello Park y Boulton formaron una pareja teatral, empezaron a frecuentar casas y escenarios de la capital, hasta que decidieron presentarse a un evento social como Fanny y Stella. Lord Arthur Clinton, un político respetado, fue el primero en someterse a los encantos de Stella, del que fue amante.

Cenicientas por una noche

La fama de Fanny y Stella no paraba de crecer: eran atractivas y se comportaban de una forma extremadamente coqueta y seductora. Fanny, por ejemplo, solía jugar con su lengua ante los hombres, que nada aconstumbrados a ese tipo de atrevimientos en una aristócrata, enloquecían.

En abril de 1870, asestaron su golpe de gracia a la asfixiante moral protestante en uno de sus templos. Fanny y Stella llegaron al Teatro Strand y, desde uno de sus balcones, empezaron a calentar al público masculino causando un gran revuelo: los hombres, y menos los de esa clase social, no estaban acostumbrados tales muestras de feminidad en público. Debido a sus trajes caros y a sus joyas, Fanny y Stella no eran vistas como prostitutas desvergonzadas, sino como aristócratas sexys y llenas de gracia. Esa noche Stella llegó a captar la atención de un periódico de la época, que la bautizó como “la estrella del Strand”.

Aprovechando la confusión al término de la representación, Stella y Fanny se escondieron en la sala para mujeres, desde donde pidieron un carruaje. No habían advertido que, entre todos los que las habían devorado con los ojos se encontraba un policía, que las interceptó a la salida del Strand: “Tengo muchas razones para creer que ustedes son hombres con atuendo femenino, tendrán que acompañarme a Bow Street ahora”.

Fanny y Stella fueron acusadas de incitar a cometer un delito contra natura y llevadas a juicio en 1871. Después de un largo proceso, fueron declaradas no culpables. Puede que uno de los logros de esta pareja de trasexuales pioneras, reconocido ahora gracias a esta biografía post mortem, fue que se divirtieron y comportaron como muchas mujeres de la Inglaterra victoriana hubieran deseado: sedujeron a los hombres de alta cuna y rompieron las estrictas normas de comportamiento reservadas para las damas.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar