PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

Un homenaje a los que son jóvenes y divertidos (antes de que sean viejos y aburridos)

H

 

Teen Bedroom es un Tumblr abierto a la participación, en el que jóvenes de todo el mundo muestran los que fueron sus templos de adolescencia

Luna Miguel

29 Enero 2015 17:30

“Me llamo Luna y tengo 14 años. Lo que veis ahora es mi habitación. Son pocos metros cuadrados, pero los suficientes como para sentirme cómoda cuando me encierro. En el techo hay estrellas fosforitas, de esas que tus padres te ponen cuando tienes miedo. Ahora no las podéis ver, porque hace un año pintaron la casa y acabaron ocultándolas tras una capa de pintura blanca. Me pregunto si cuando alguien más venga a vivir aquí, o cuando los arqueólogos del futuro desempolven lo que fue mi casa, se detendrán a descascarillar los restos de techo y recuperaran aquellas luces que de pequeña me quitaban el miedo, y que quizá aún logren brillar.

He cubierto las paredes de carteles de manifestaciones y de películas. Mi cama la preside un póster de la película Lolita, porque durante mucho tiempo su figura ha sido fundamental para mí. Siempre he tendido a enamorarme de chicos mayores, de hombres inalcanzables parecidos a mis actores, escritores o músicos preferidos. Así que aquí estoy, mirando los carteles de mis grupos fetiche y soñando con besar a alguien que me haga caso de verdad. Tengo varias estanterías. Están repletas de libros de cómic manga, pero también de revistas o novelas de la Generación Beat. Mis escritores de cabecera, sin embargo, son Charles Bukowski y Amélie Nothomb. Leo mucho, pero lo que más me apasiona es la música. También colecciono cedés, y cuadernos, y juguetes que pertenecieron a mi preadolescencia pero que ahora mola tener muy cerca, como mi Señor Potato o mis Bratzs".

"Lo tengo todo revuelto. Hay converses tiradas por el suelo, mis preferidas son las rosas. Ya he conseguido que todos mis amigos me firmen el borde de la suela. Así me siento siempre acompañada por los míos. También hay esmaltes de colores, bragas, papeles y carátulas esparcidas por todas partes. A mi madre le pone nerviosa que sea tan despistada, pero no puedo remediarlo. Me gusta tumbarme en el suelo de mi habitación. Lo aprendí de una canción de Parálisis Permanente que me dejó marcada para siempre. Me tumbo en el suelo de mi habitación y veo mi cuerpo en descomposición. Este suelo es una de las partes más importantes de mi templo, como también lo es mi PC viejísimo, en el que escribo poemas, hablo por messenger y visito fotologs.

He dicho templo en lugar de habitación. Creo que cuando no estoy en la calle porque tengo que regresar a casa, lo más importante para mí es este lugar. No me gusta que me molesten. No quiero que nadie me interrumpa cuando bailo con alguna balada de Metallica, no quiero que me pillen buscando fotos guarras, no quiero que me distraigan cuando Hank Chinaski la lía en alguna de las páginas de estos libros. Este es mi templo. Esta es mi vida. Este es mi olor y aquí es donde yo quiero quedarme soñando para siempre.”

Párrafos tan sinceros y caóticos como estos de aquí arriba son aquello que yo podría haber escrito si hace diez años Internet se pareciera más a lo que es ahora, y las creadoras del Tumblr Teen Bedroom hubieran estado presentes para dar voz a las que en aquel entonces rondábamos los 15 años. Como ya no es el momento de participar y es otra la generación de chicas y chicos la que está viviendo el difícil pero crucial momento de la adolescencia, lo verdaderamente interesante es atender a sus habitaciones, a sus reclamos, y a la manera en que todos enseñan sus lugares sagrados para invitar a otros internautas a compartir experiencias.

Teen Bedroom es precisamente eso, un lugar de confesiones donde adolescentes de ayer y de hoy, la mayoría chicas, escriben lo que significa para ellos ese espacio en el que han pasado tantísimas horas llorando, riendo, jugando, leyendo, chateando, estudiando o soñando. Es probable que el templo que construimos de pequeños se parezca demasiado a la personalidad que de adultos hemos ido desarrollando. Al fin y al cabo, el número de minutos que pasamos allí lo hicimos en solitario, pensando en quiénes queríamos ser y en qué queríamos convertirnos. ¿Alguno llegamos a acertar, sin embargo, en todas aquellas cosas que nos iban a pasar más tarde? ¿Alguno sabíamos lo que era en verdad el mundo adulto?

Dejemos a los teens ser teens, dejemos que compartan lo que para ellos es único y es bello. Por eso el proyecto de Teen Bedroom es tan interesante y tan bonito: porque a los que ahora están viviendo su momento les ayuda a viajar de templo en templo alrededor del mundo, y porque a los que ya dejamos la adolescencia atrás nos permite recordar aquella época alegre y vergonzosa. Su olor a sudor, su montaña rusa de las hormonas, sus primeros cigarrillos, su primer amor, sus continuos altibajos, su añoranza de la libertad cuando, probablemente, jamás volveríamos a ser tan libres.

No quiero que nadie me interrumpa, este es mi mundo



share