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Atractiva, sabrosa y fácil de tomar: así es la nueva droga que preocupa a los psiquiatras

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Se llama Adzenys y se utiliza para tratar la hiperactividad y el Trastorno de Déficit de Atención en niños pequeños

silvia laboreo

30 Mayo 2016 23:57

Sabe a fruta, es blandita, masticable y se disuelve en la boca. No, no hablamos de una golosina de goma sino de una nueva pastilla para tratar el Trastorno de Déficit de Atención (TDAH) en niños pequeños. Se llama Adzenys y ha salido a la venta en EEUU la semana pasada.

Esta anfetamina de liberación prolongada fue aprobada el pasado enero por la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos para su uso en pacientes de 6 años o más. Se presenta en blisters de seis pastillas y su efecto es similar a otros medicamentos para la hiperactividad y el TDAH como el Adderall.

Lo que cambia es el formato: más atractivo, más sabroso y mucho más fácil de tomar.


Las pastillas de Adzenys tienen un efecto similar a otros medicamentos para la hiperactividad y el TDAH como el Adderall. Lo que cambia es el formato: más atractivo, más sabroso y mucho más fácil de tomar



Neo Therapeutics, la farmacéutica que se encuentra detrás del lanzamiento de esta nueva medicina, comenzó esta semana una campaña de promoción con el objetivo de conseguir nuevos clientes “antes de que comience la vuelta al cole”. Según explicó uno de los responsables de la compañía, Vipin Garg, “la estamos lanzando ahora a toda velocidad”.


Neo Therapeutics comenzó esta semana una campaña de promoción con el objetivo de conseguir nuevos clientes "antes de que comience la vuelta al cole"


La empresa cuenta con 125 representantes de ventas en Estados Unidos y, según informa, no están teniendo ningún problema a la hora de obtener citas con los médicos interesados en la prescripción de la nueva medicina.  

Vipin Garg cree que el producto está ganándose el apoyo de los médicos, que lo ven como una manera conveniente de dar a los niños los medicamentos que necesitan. Además, “esta nueva fórmula de disolución rápida servirá para ayudar a las madres preocupadas a dar la medicación más rápidamente a sus hijos antes de ir al colegio”, explica Garg.



El responsable de la farmacéutica también cree que este nuevo formato será muy útil para los adultos que sufren TDAH. “Si se olvidan de tomar la pastilla en el desayuno se la pueden tomar cómodamente de camino al trabajo”. Para Garg, las pastillas que se disuelven son parte de una tendencia que pretende conseguir que los medicamentos y los suplementos sean más fáciles de tomar.  “Vas a la farmacia y todo tiene formato de osito de gominola. ¿Por qué se haría si no fuera necesario?”, cree el responsable.

Por supuesto, para la empresa creadora y encargada de comercializarlo todo son ventajas. Pero otras voces se muestran menos optimistas respecto a este nuevo medicamento.


Según las estadísticas, alrededor del 75% de los niños diagnosticados con TDAH están medicados


Cada vez son más los médicos que expresan su preocupación por el auge del uso de pastillas para tratar la hiperactividad y el TDAH en niños y adolescentes, pese a que ninguna investigación publicada garantiza la eficacia y explica los riesgos potenciales para la salud de este tipo de fármacos.

Según las estadísticas, alrededor del 75% de los niños diagnosticados con TDAH están medicados. Los médicos son libres de prescribir medicamentos si consideran oportuno, y el aumento de uso de psicotrópicos como antidepresivos y antipsicóticos en niños menores de dos años es una tendencia al alza.

“Los médicos están haciéndolo lo mejor posible con las herramientas disponibles”, explica al New York Times la psiquiatra y pediatra de la Universidad de Tulane, la doctora Mary Margaret Gleason. “Hay una sensación de desesperación en las familias de los niños que lo sufren, y la herramienta que la mayoría de médicos tienen es la prescripción de pastillas”, resume la doctora Gleason.



Según un informe llevado a cabo por este organismo en 2015, los médicos habían diagnosticado y prescrito medicación para el TDAH e hiperactividad a al menos 10.000 niños de entre 2 y 3 años.

Para la profesional, prescribir medicamentos de este tipo a niños tan pequeños es muy arriesgado, ya que su cerebro todavía está desarrollándose y el uso de estos fármacos puede influir profundamente en su crecimiento. Gleason recuerda también que estos medicamentos no han sido objeto de ensayos clínicos formales con bebés y niños pequeños, por lo que el peligro es aún mayor.

Por su parte, el Centro de Control y Prevención de Enfermedades aconseja a los padres que lleven a sus hijos a terapia antes de atiborrarlos a pastillas de dudosos efectos secundarios.

A todo esto hay que sumar las implicaciones económicas de esta “nueva moda”.


Desde 2006 las ventas de los medicamentos para tratar el TDAH y la hiperactividad se han triplicado


Un estudio reciente ha demostrado que el aumento de consumo de Adderall —otro medicamento similar al Adzenys— es directamente proporcional a la publicidad que desde hace veinte años se viene haciendo de este tipo de medicamentos. Hay incluso quien ha llegado a plantearse si el Trastorno por Déficit de Atención no podría ser simplemente un invento de la industria farmaceútica.

A pesar de las voces críticas, la realidad es que desde 2006 las ventas de estos medicamentos se han triplicado. En 2006 las ventas de pastillas para el TDAH se cifraban en 4,7 mil millones de dólares; en 2015 llegaron a los 12,7 mil millones de dólares, y se espera que crezcan hasta llegar a 17,5 mil millones en 2020, según un informe de 2015 de la empresa dedicada a la investigación de mercados IBISWorld.



El uso recreativo de medicamentos de este tipo por parte de adolescentes y adultos también puede incrementarse con esta nueva pastilla. Estos estimulantes se usan como drogas recreativas y para favorecer la concentración en los estudiantes. Adzenys no es diferente de otros fármacos similares, pero el hecho de contar con una anfetamina de fácil disolución y sabor atractivo podría llegar a aumentar su consumo, en la medida en que las pastillas pueden pasar a verse más como una golosina que como un medicamento.

“No soy personalmente muy partidario de las sustancias controladas que se comercializan de forma que pueden ser fácilmente convertidas en un objeto de abuso. Y, sin duda, un medicamento masticable entra en esa categoría”, opina Gnanadesikan en STAT.

Habrá que esperar unos años para ver el efecto de todas estas drogas en el cerebro de nuestros hijos. Mientras tanto, quédate con el nombre: Adzenys. Puede que alguien te la ofrezca la próxima vez que salgas de fiesta.


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