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Sudor y tinta en tu piel: el tatuaje que te carga el móvil ya está aquí

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Un equipo de investigadores de la Universidad de California ha desarrollado una biobatería que se activa gracias al sudor

Luna Miguel

19 Agosto 2014 15:18

Los tatuajes siempre están de actualidad: no solo por su carácter artístico, ni por esas modas que vienen y van y que convierten cada vez más nuestras pieles en perfectos museos andantes; también lo están por sus cualidades como aplicación cosmética, además de científica, en algunas investigaciones que las universidades o lo centros médicos de hoy están llevando a cabo.

Más allá de aquellos tatuadores que han decidido dedicar su vida a esconder cicatrices, a ayudar a mujeres que superaron el cáncer o a embellecer pieles enfermas a gusto del consumidor, lo que ahora se lleva es investigar a propósito de los tatuajes y las calcomanías como biobaterías productoras de energía.

En la UCSD (Universidad de California, San Diego), un equipo de investigadores ha creado un sensor que en realidad es un tatuaje temporal, mediante el cual, al hacer deporte y sudar, el cuerpo humano es capaz de crear energía. El ácido láctico que es resultado del sudor humano se mezcla con una enzima que contiene el sensor, y esta crea una corriente eléctrica cuya máxima potencia, hasta la fecha, ha sido registrada en 70 microvatios por cm2 de piel.

El propósito del equipo de la UCSD es realizar ajustes necesarios para que, en el futuro, esta energía sea más potente y pueda alimentar a algunos dispositivos electrónicos personales como relojes digitales o incluso smartphones. Según explicó Joseph Wang, uno de los doctores encargados del proyecto, ante la Sociedad Americana de la Química, este es sólo el primer paso hacia uno de los mayores avances en la investigación de nuevos biocombustibles.

Ya no es que nos encontremos ante un progreso más propio de la ciencia ficción que de la vida real, sino que de nuevo, la realidad supera a cualquier cuento futurista. Dentro de unos años no tendremos por qué preocuparnos cuando la batería del móvil esté en sus últimas, sólo tendremos que ponernos a correr como unos locos, hasta que la pila roja se torne verde de nuevo. Total: sudar en España no es muy difícil.

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