PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

"Sobrevivir ha sido mi aventura más extraordinaria"

H

 

En su nuevo libro, Mathias Malzieu hace frente a la enfermedad y escribe una oda a la vida llena de humor, ciencia ficción y belleza

Luna Miguel

25 Febrero 2016 18:38


Siempre he soñado con ser un superhéroe, principalmente para salvarme a mí mismo. Pero acabar con mis demonios sería demasiado sencillo, en realidad los necesito. Si los mato, me mato. Por más que he deseado ser inventor, crooner, mediopoeta, ilusionista, patinador en skate, comedor de mujeres de piel de crepe, imitador de animales salvajes, soy insomne, y estoy angustiado y cansado por haber creído demasiado, como si me hubiese tomado el pelo a mí mismo.


A pesar del tono pesimista que destila este fragmento que acabáis de leer, hay algo en su forma que nos desvela que, efectivamente, su autor no puede ser otro que Mathias Malzieu.

Mundialmente conocido por sus ficciones tiernas, en las que todo está hecho de corazones, pájaros fantásticos, besos diminutos y un montón de magia y brillantina —pero no de la cursi, sino de la que alucina y hace cosquillas—, ahora Malzieu regresa con un libro tan triste como esperanzador.


Loading the player...




En Diario de un vampiro en pijama (Reservoir Books), Malzieu no ha desplegado esas ficciones delirantes que le caracterizan, sino que ha decidido escribir un diario sobre lo que para él supuso estar enfermo.

O lo que es mejor: sobre lo que para él supuso ser un superviviente de su enfermedad.

Al menos es Navidad. Esta noche, tras los regalos, me han sangrado las encías. Como si le hubiese mordido en la yugular a un pobre infeliz. Tengo miedo. No lo he exteriorizado demasiado. Papá ha venido a buscar algo a la habitación donde se supone que tengo que dormir —más que escribir— y me ha visto con la gasa llena de sangre. Ha sido amable como dos padres a la vez. Luego la sangre ha dejado de manar. Quizá mañana me despertaré muerto. O con los caninos crecidos. O ambas cosas.

Pero aunque en las páginas de este libro haya pasillos de hospital, camas reclinadas con olor a medicina, manchas de sangre, e incluso momentos tristes, qué digo, ¡tristítimos!, Malzieu no abandona el humor en ningún momento.

Así, entre el horror consigue deslizar su magia. Como si página a página hubiera inventado pistas suficientes para tranquilizarnos el corazón, y sobre todo, para tranquilizar a su sangre enferma, que durante meses estuvo plagada de nombres tan imposibles de pronunciar como llenos de dolor.

Muchos dirán en este punto que la de Mathias Malzieu, es una verdadera lección de vida, pero es que lo que él nos está enseñando verdaderamente es una lección de confianza y de cómo a veces la literatura, nos ayuda a ser más fuertes.

Salvar la vida ha sido la aventura más extraordinaria que he vivido.



share