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Más de un tercio de los niños en edad escolar son 'homeless' en Silicon Valley

La deslocalización urbana provocada por las rentas altas de la economía tecnológica afecta a familias, profesores e incluso directores de instituciones educativas en zonas como East Palo Alto. Muchos ya no pueden permitirse un hogar

Cuando hace poco viajé a San Francisco, lo primero que me dijo un taxista fue: “Bienvenido a la ciudad más cara de Estados Unidos”. Intenté rebatirle, pero pronto me di cuenta de que el norte de California era tal y como me lo había presentado.

Los lujos aparecían en forma de altos edificios, casas familiares de precios inasequibles, vehículos que solo se suelen ver en principados… Al parecer, las palabras del taxista tenían gran parte de razón.

California es el hogar de los “ultra ricos”. Según datos de la BBC, a finales de 2014 el estado contaba con 13.445 multimillonarios (personas con más de 30 millones de dólares en su cuenta corriente). Más que en todo Reino Unido.

Contar con las empresas tecnológicas más importantes del mundo es un gran seguro económico para el estado. Sin embargo, en ese primer viaje en taxi también me di cuenta de lo que significaba: es una de las zonas más desiguales del planeta.

En East Palo Alto viven unas 30.000 personas. 1.147 son niños sin hogar.

“Pobrecillos, se han quedado fuera”, me dijo el taxista mientras pasábamos al lado de un edificio residencial. En la puerta, se congregaban más de un par de centenar de homeless. “Es un edificio residencial para vagabundos, pero solo pueden quedarse los 100 primeros que entran cada día”.

El Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) de Estados Unidos informa de que en California hay más de 60.000 personas sin hogar. La cifra supone más del 10% del total de personas homeless que residen en el país (se calcula que son algo más de 587.000) y casi el 25% de esos sin techo son menores de edad.

Esta situación se observa con claridad en algunos distritos de Silicon Valley. Como remarca The Guardian, un claro ejemplo de esa preocupante situación lo tenemos en East Palo Alto. Aquí viven unas 30.000 personas (según datos de 2014) y entre ellos se cuentan hasta 1.147 niños sin hogar. Es decir, el tercio de la población en edad escolar.

East Palo Alto es una zona donde vivían tradicionalmente familias latinas o afroamericanas sin demasiados recursos. Durante años, vivieron en hogares humildes en los que podían subsistir. Sin embargo, la zona se encuentra en el epicentro de las empresas tecnológicas y, a medida que estas aumentan su relevancia, desciende la importancia de las personas en situación de pobreza.

"Un gran número de ‘facebookers’, ‘googlers’ y ‘yahooers’ han venido, impulsando el coste de la vivienda a precios exorbitantes".

“Ahora puedes ver a un montón de caucásicos mudándose a nuestro distrito. Un gran número de ‘facebookers’, ‘googlers’ y ‘yahooers’ han venido, impulsando el coste de la vivienda a precios exorbitantes. Antes, las casas rara vez costaban más de 500.000 dólares. Ahora, es prácticamente imposible encontrar alguna por menos de 750.000”, explica Paul Bains, vecino del lugar.

Quienes no tenían una vivienda comprada con anterioridad al boom tecnológico, han tenido que agruparse en chabolas, caravanas o en hogares de familiares. Los alquileres están por encima de los 2.200 dólares, un gasto insostenible para la mayoría.

Ni siquiera los que tienen puestos de trabajo importantes, como profesores o directores de colegios, pueden vivir cómodamente en el distrito. Ganan sueldos que se consideran pobres teniendo en cuenta el creciente coste de vida del lugar.

A esto no ayuda la poca caridad de los ciudadanos californianos. Según un informe de The Chronicle of Philantropy recogido por BBC, California ocupa el puesto número 40 de todos los estados de EEUU que más dinero dan a la beneficencia. Pese a contar con personas “ultra ricas”, difícilmente bajan al barro para ayudar a mejorar la situación.

La deslocalización no parece ser una solución ética para familias que llevan viviendo en East Palo Alto mucho antes que sus nuevos vecinos.

Recientemente, Mark Zuckerberg anunció que donaría 18,5 millones de dólares al distrito para construir viviendas dignas. Sin embargo, este proyecto tardará en llegar, por lo que demandan con anterioridad servicios básicos para las familias.

Gloria Hernández-Goff, superintendente del barrio Ravenswood de East Palo Alto, está en plena producción de un parking para caravanas en su escuela, para que las familias con niños puedan dormir sin ser molestados. Muchos apuestan por caravanas para vivir, ya que su alquiler es la mitad del de una vivienda.

Según explica Hernández-Goff, esto mejoraría la calidad de vida del distrito a largo plazo, ya que “el estrés y la falta de sueño contribuyen a las bajas calificaciones de los alumnos”.

Muchos ya han abandonado el lugar para marcharse a otros lugares como Oakland. Pero la deslocalización no parece ser una solución ética para familias que llevan viviendo en East Palo Alto mucho antes que sus nuevos vecinos.

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