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Diminuto, con boca gigante y sin ano: este podría ser el ancestro más antiguo de los humanos

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El descubrimiento de un fósil de 540 millones de años arroja nueva luz sobre las primeras etapas de la evolución

astrid otal

31 Enero 2017 12:03

En las tardes familiares, los álbumes con fotografías descoloridas te descubren a parientes lejanos. Es gente con la que tienes una conexión remota, a la que puede que nunca hayas conocido. Y aún así, esas fotos, saber de la existencia de esas personas que te precedieron, ayuda a darle un poco más de coherencia a tu existencia.

Un grupo de paleontólogos acaba de hacer precisamente eso: en un fósil hallado en el condado de Xixiang (China), creen haber dado con el ancestro más antiguo de los seres humanos.

Se trata de una criatura marina de tamaño microscópico que vivió hace 540 millones de años y que sería el primer eslabón de los llamados 'deuterostomados'. "Es el punto de partida de una evolución que condujo finalmente a cosas tan diferentes como un erizo de mar, estrellas de mar o un conejo", manifiesta Simon Conway Morris, profesor de paleobiología en la Universidad de Cambridge y coautor de la investigación.

Aunque no sea nuestro pariente directo, la nueva especie encontrada explica el origen de la cadena evolutiva que llevó, cientos de millones de años más tarde, a nuestra aparición. En cierto modo es familia, así que hay que quererlo... aunque fuera poco agraciado.


Es el punto de partida evolutivo del que surgieron erizos de mar, estrellas de mar, conejos o humanos


Bautizado con el nombre de Saccorhytus coronarius debido a que su cuerpo tenía la forma de un saco y poseía una boca muy grande, el diminuto animal de solo un milímetro de longitud utilizaba sus ojos y el resto de cavidades como respiraderos para expulsar agua y desechos. Todo parece indicar que carecía de ano.

El Saccorhytus coronarius habría vivido en el lecho marino entre los granos de arena. Alrededor de su boca presentaría pliegues o arrugas que permitirían su dilatación para engullir presas más grandes. A ambos lados de su cuerpo, habría una serie de aberturas que se intuye que fueron los percusores de las branquias. Como los seres humanos, la criatura posee una simetría bilateral, es decir, dos mitades idénticas.

Los detalles de nuestros ancestro más viejo se han publicado en la revista Nature, donde el equipo de investigadores explican que tuvieron ahondar en tres toneladas de piedra caliza para llegar hasta los fósiles. Y lanzan al aire una pregunta, como recoge The Guardian: ¿Y si existe toda una profunda historia que se elude debido a que no quedaron registradas estas criaturas enanas?

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