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Muere Rob Ford, el alcalde macarra de Toronto

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Los grandes hitos de un cabrón simpático encajado en la política

silvia laboreo

23 Marzo 2016 00:18

Robert Bruce Ford, más conocido como Rob Ford, llegó a la alcaldía de Toronto en 2010 dispuesto a protagonizar cuantos más titulares fuera posible. Impulsivo, políticamente incorrecto, campechano, problemático, maleducado, canalla, irreverente, adicto... El contrapunto a la aburrida política canadiense tenía 46 años y ha fallecido hoy víctima de un cáncer terminal.

Rob Ford (28 de mayor de 1969) era el pequeño de una familia de cuatro hijos. El patriarca, Doug Ford, era el máximo exponente del hombre hecho a sí mismo, un tipo con astucia para los negocios que erigió un imperio empresarial de la nada. O el cómo pasar de la pobreza a la riqueza gracias a una empresa de etiquetas adhesivas.



Ford pasó sus primeros años de juventud sin pena ni gloria, saltando de equipo de fútbol en equipo de fútbol, mientras perseguía su sueño de ser jugador profesional.

Comenzó una carrera en la Universidad de Carleton, en Otawa, pero abandonó sus estudios para cuidar de su hermana Kathy, adicta a la heroína.

Las aspiraciones públicas del joven Ford empezaron a desarrollarse en 1995, cuando su padre ganó un escaño en el Parlamento Provincial de Ontario. Ford tenía 26 años y tardaría 5 más en comenzar su carrera política. En el año 2000 nuestro hombre es elegido concejal por el distrito de Etobicoke, barrio en el que había nacido y pasado su infancia. Fue reelegido en 2003 y en 2006, hasta que en 2010 se presentó a la alcaldía de Toronto.

Y ahí es cuando empiezan los titulares.

 

El que fuera alcalde de Toronto hasta 2014 ha fallecido hoy víctima de un cáncer

 


Rob Ford consiguió ser el alcalde de Toronto con el 47% de los votos —la mayor ventaja obtenida en unos comicios municipales—, en gran medida gracias al voto de las clases populares que vivían en los barrios marginales. Ford se alzó con el triunfo prometiendo una reducción de impuestos y un recorte de los gastos superfluos. Un mensaje populista que rápidamente lo convierte en el héroe de la clase media.

Héroe, también, por ser un hombre normal, casado desde 2010 con Renata Ford —conocida como la mujer invisible— y padre de dos hijos.

Un hombre normal con un extenso currículum de escándalos políticos, personales y judiciales.

Escándalos que pronto se convertirían en su seña de identidad y que harían que la fama del político traspasara las fronteras de Canadá.



Como alcalde, Ford era un mandatario cercano al pueblo y no cesaba de presumir de ello. Cada año invitaba a una parrillada a los habitantes de Toronto, no utilizaba coches oficiales y se vanagloriaba de responder él mismo a las llamadas de teléfono.

Rob representaba todo lo que la clase media quería ser. El alcalde de Toronto era entrenador de un equipo infantil de fútbol americano, actividad por la que dejó de asistir varias veces a los plenos municipales. Incluso ordenó vaciar dos autobuses del servicio público para llevar a su equipo un día que llovía. Un héroe popular, el entrenador que todos los padres de niños que juegan a fútbol americano querrían tener.

El político conservador Rob Ford fue famoso por sus escándalos políticos, personales y judiciales

Más allá de su carácter campechano, los problemas del alcalde con el alcohol y sus escándalos eran de sobra conocidos por los habitantes de Toronto.

En 2006, cuando aún era concejal, Ford fue expulsado de un partido de hockey por estar borracho y comportarse de manera agresiva. Pasó el día de San Patricio de 2012 completamente ebrio en la puerta del consistorio, con una botella de coñac como única compañera. En otra ocasión fue grabado mientras introducía botellas de vodka vacías en el maletero de su coche y era famoso por sus descontroladas borracheras. Una concejal le acusó de haberle metido mano durante un evento público, fue grabado mientras orinaba en la calle y un taxista le acusó de proferir insultos racistas.

Mientras las noticias sobre los excesos del alcalde no dejaban de aparecer, Rob Ford, y su hermano Doug Ford, concejal de Toronto, mantenían que todas las acusaciones y los problemas legales eran fruto de una conspiración de la izquierda canadiense y el periódico más famoso de Canadá, el Toronto Star.

Hasta que en 2013 la situación se le fue totalmente de las manos.



La bomba estallaba en mayo de ese año, cuando el periódico The Toronto Star reveló que dos de sus periodistas habían visionado un vídeo en el que Ford aparecía fumando crack y profiriendo insultos homófobos contra el líder del Partido Liberal, Justin Trudeau.

Según el periódico canadiense y la publicación estadounidense Gawker, que también decía haber visto el vídeo, el escandaloso documento había llegado a sus manos gracias a un grupo de traficantes. Los mismos que proporcionaron la droga al alcalde. Aquellos camellos fueron "vendiendo" el vídeo por los medios.

Durante meses, Ford negó el consumo de drogas o la existencia del vídeo“Esas alegaciones son ridículas. Es otra historia con respecto al 'Toronto Star' que me persigue. Y eso es todo lo que tengo que decir", declaraba Ford ante los medios de comunicación.

La segunda bomba caía en noviembre de 2013. El jefe de Policía de Toronto reveló que hacía semanas que el famoso vídeo había llegado a sus manos y que Ford había sido vigilado por sus relaciones con miembros de la delincuencia de Toronto. Ford se vio forzado a admitir que había mentido, confesó sus problemas con el alcohol y el consumo de crack aquella noche.

Para cualquier otro político habría sido una sentencia de muerte, pero Ford era como el ave fénix que una y otra vez resurge de sus cenizas. El apoyo popular que en 2010 le llevó a la alcaldía creció 5 puntos después de confesar que había fumado crack.


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Eso hizo que Ford volviera a presentar su candidatura para las elecciones de 2014, pero en septiembre, en plena campaña electoral, se le diagnosticó un tumor en el abdomen. Un cáncer que provocó que retirara su candidatura a la alcaldía, aunque fue elegido como concejal en las elecciones del 27 de octubre de 2014. Desde entonces, las apariciones públicas de Ford han sido mínimas. En 2015 aparece por última vez en público, mostrando su apoyo al candidato conservador Stephen Harper, en las elecciones generales.

Ford se retiró de la campaña electoral de 2014 al detectarle los médicos un tumor en el abdomen

La familia del exalcalde ha emitido hoy un comunicado en el que informa del fallecimiento de Ford y lo califica de persona "dedicada al pueblo, que consagró su vida a servir a los ciudadanos de Toronto".

"Con un tremendo pesar y profunda tristeza, la familia Ford anuncia la muerte de su querido hijo, hermano, marido y padre, el concejal Rob Ford en la mañana de hoy a la edad de 46 años", decía el comunicado de la familia. Un cáncer se llevaba al político más irreverente que tuvo —y seguramente tendrá—
la ciudad de Toronto.

El secreto del éxito de Rob Ford residía en la cotidianidad que transmitía, lo poco político que parecía. Ford era un cabrón simpático, el vecino de al lado, el padre del amigo de tu hijo, tu compañero de trabajo. El héroe populista en las barriadas, que hoy se encuentran un poco más huérfanas.

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