Actualidad

La ONU documenta 251 ejecuciones en la mayor ola de violencia en los últimos años en el Congo

Los investigadores de Naciones Unidos alertan de la posibilidad de que el conflicto derive en "una limpieza étnica a mayor escala"

Getty

Mujeres violadas al poco de dar a luz, gritos de personas que están siendo quemadas vivas, supervivientes con cicatrices por hachazos, brazos mutilados y oscuros rituales de iniciación son solo algunas de las terroríficas escenas protagonistas del último informe de la ONU en la República Democrática del Congo.

La Agencia de Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha publicado recientemente una investigación en la que retrata la situación de violencia e impunidad que se vive desde hace meses en el país africano. Solo en los últimos 3 meses, los investigadores de la ONU han documentado el asesinato de más de 250 personas y advierten de que la situación podría derivar en una “limpieza étnica a mayor escala”.

De los asesinatos documentados, 150 han sido atribuidos a la milicia Bana Mura, otros 79 al grupo Kamwina Nsapu y 22 a fuerzas gubernamentales.

Para llevar a cabo la investigación, los funcionarios de Naciones Unidas se han basado en el testimonio de docenas de refugiados que huyeron del país entre marzo y junio.

"Los supervivientes han hablado de escuchar gritos de personas quemadas vivas, de ver a seres queridos perseguidos y abatidos, de ellos mismos huyendo de terror", dijo el alto comisionado de la ONU, Zeid Ra'ad al-Hussein.

"Este derramamiento de sangre es aún más espantoso porque encontramos indicios de que cada vez más personas son atacadas por su grupo étnico. Sus relatos deberían servir como una grave advertencia para que el gobierno de la República Democrática del Congo actúe ahora, para evitar que la violencia acabe en una limpieza étnica a mayor escala”, incidió el investigador.

Solo en los últimos 3 meses, los investigadores de la ONU han documentado el asesinato de más de 250 personas y advierten que la situación en el Congo podría derivar en una “limpieza étnica a mayor escala”.

La gran mayoría de los disturbios violentos y la inestabilidad que retratan en el informe de la ONU provienen de la región de Kasai, situada en el suroeste del Congo. El conflicto en la zona prendió en agosto de 2016, cuando el líder de la milicia local Kamwina Nsapu fue asesinado después de desafiar públicamente al presidente Kabila.

Desde entonces, el conflicto ha ido a más y la lucha entre las milicias locales y el Gobierno ha dejado un rastro incontable de muertes y ataques contra campesinos. Se habla de niños soldados entrenados para degollar y beber sangre en oscuros rituales de iniciación, de fosas comunes repletas de cadáveres o de violaciones de los derechos humanos.

Y también de la posibilidad de que la situación en el Congo desemboque en una repetición de la guerra que acabó con 5 millones de personas entre 1996 y 2003.

Por el momento, miles de personas han sido asesinadas y más de un millón se encuentran desplazadas a consecuencia de la violencia en la región que ha provocado que cada vez sean más los que piden que el presidente Joseph Kabile renuncie y celebre elecciones.

Por el momento, el presidente alega que necesita más tiempo por razones de seguridad.

Y mientras eso ocurre, miles de congoleños abandonan cada día el territorio en busca de una vida más segura.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar