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¿Abrir las puertas a refugiados? Sí, pero mejor de lo que lo hemos hecho

7 pasos que la UE debería seguir para solucionar su peor crisis humanitaria desde la Segunda Guerra Mundial

Imagen de M.Hofer

Cuenta Andreas Tölke en el WSJ que hace 6 meses compartía su sofá de Armani y su colonia de 90 euros con refugiados sirios en su casa de Berlín. Ahora se ha cansado y no los puede seguir manteniendo. Como Tölke, hay más gente así en Alemania.

Además de esto, los sucesos en fin de año en Colonia o la transformación social en algunas pequeñas localidades del país han catapultado a la extrema derecha. La Willkommenskultur se ha terminado. Y con ello, a Merkel le ha entrado el miedo y ha firmado un acuerdo con Turquía.

¿De qué va este acuerdo? Básicamente consiste en que Turquía no deje pasar a los refugiados. A cambio de ello recibe visados para los turcos, una ayuda económica de 6.000 millones de euros y la aceleración del proceso para que el país entre en la UE. Varias organizaciones de derechos humanos y partidos políticos lo han tildado de ilegal, inmoral y contrario a los valores de la UE.

Hay una solución: abrir la puerta, pero abrirla con inteligencia.

Merkel y la UE se encuentran en la siguiente disyuntiva: ¿Abres la puerta para luego no saber qué hacer, o los dejas morir mientras te decides?

Si dejas la puerta cerrada, los lloros de los niños y los gritos de desesperación no te dejarán dormir; si abres la puerta como ha hecho Alemania hasta ahora, también encontrarás problemas.

Pregunta: ¿existe entonces alguna forma de abrir la puerta con inteligencia?

Después de consultar diferentes fuentes y hablar con expertos en el tema, estos son algunos de los pasos para una solución realista a la crisis de los refugiados:

1. Hacer frente a la crisis humanitaria más inmediata con la ONU en Europa.

Antes que plantear cualquier solución a medio plazo, es urgente atajar la crisis humanitaria. La ONU nunca ha intervenido en suelo europeo y permitirlo sería una humillación para muchos líderes del continente. Sin embargo, hay que dejar el orgullo de lado, porque la presencia inmediata de la ONU sería necesaria para:

-Echar atrás el acuerdo para las devoluciones ilegales a Turquía.

- Construir campos de refugiados en Grecia y en Italia con todos los servicios para evitar los campamentos improvisados. Esto, hasta que se llegue a un acuerdo con los países para reabrir las fronteras.

- Reforzar el salvamento marítimo en el Mediterráneo, apoyando a las ONGs sobre el terreno, en lugar de criminalizarlas.

- Garantizar rutas seguras para disminuir el peligro de las travesías y romper con el negocio de las mafias que trafican con personas.

2. Atacar las causas y el origen del problema.

El principal problema de la crisis de los refugiados son los conflictos armados en los países de origen. Europa y la comunidad internacional tienen que doblar el esfuerzo para terminar con las guerras de Siria y Libia.

3. Sentar a todo el mundo en la mesa.

Según el profesor y director del Grupo Interdisciplinar de Investigación sobre la Inmigración de la Universidad Pompeu Fabra (GRITIM-UPF), Ricard Zapata, la UE debe dejar de afrontar el problema como un asunto geopolítico. En la solución de la crisis, por tanto, no solo tienen que participar los estados, sino también las ONGs y la sociedad civil.

4. Invertir en Oriente Medio para que Europa deje de ser un estímulo para migrantes económicos.

Como expone el profesor de la Universidad de Oxford Paul Collier en FT, la UE debería invertir en los primeros países de llegada que acogen a la mayoría de refugiados: Turquía, Líbano y Jordania.

La mayoría de refugiados son personas que se ven forzadas a abandonar sus casas por la guerra. Si pudieran, se quedarían en sus países de origen. Lo único que quieren es trabajar y tener una vida digna.

La región necesita una ayuda humanitaria de 9.000 millones de euros. Pero sorprendentemente, la UE la cortó, mientras que ahora da 6.000 millones al Gobierno turco.

Lo primero que debería hacer la UE es mantener la ayuda humanitaria a la región. Y luego, promover las inversiones europeas en esos países para generar empleo y dinamizar la economía. Así, la mayoría de refugiados evitaría un viaje peligroso a una Europa porque tendrían sus necesidades cubiertas en Turquía, Líbano y Jordania.

La realidad, sin embargo, es que los campos de refugiados en la región están superpoblados, las condiciones de vida son dramáticas y no tienen permisos de trabajo. No les queda otra que convertirse en migrantes económicos que Europa no sabe gestionar.

5. Convertir a Grecia e Italia en opciones tan válidas como Alemania y Suecia.

Aunque las condiciones mejorasen en Turquía, Líbano y Jordania, sería imposible retener el flujo de migrantes hacia Europa.

El fracaso de Alemania con su política de puertas abiertas no ha sido la política de puertas abiertas en sí. El fracaso ha sido que Alemania ha adoptado esta solución en solitario.

Si todos los países de la UE hubiesen adoptado las mismas medidas, la mayoría de refugiados se hubiesen repartido por los 27 países sin generar los desequilibrios actuales.

Las economías más dañadas de la UE como Grecia e Italia deberían recibir ayudas extraordinarias. Así, Grecia e Italia podrían convertirse en opciones igual de válidas que Alemania y Suecia.

6. Establecer un plan de reparto ambicioso.

Si se siguieran todos los pasos anteriores, e l número de migrantes económicos disminuiría y la UE podría afrontar el reparto de asilados entre los 27 países. Parece mucho más racional que cerrar el paso a todos, con la excusa de que hay migrantes económicos.

Las solicitudes de asilo deberían darse a nivel europeo y no por países. Como señala el semanario The Economist, el reparto tendría que estar adaptado a la capacidad de respuesta de cada país.

También debería hacerse de manera paulatina, con las inversiones necesarias en cada país. Así se evitarían los recelos de los países menos desarrollados con los que más lo están. Pero hay que evitar situaciones como que países como España, a estas alturas de la crisis, no hayan acogido ni a 500 refugiados.

La solución también debería implicar al resto de países que pueden dar respuesta a la llegada de nuevos habitantes, como Australia, EEUU, Japón o los países del Golfo. Sería absurdo esperar que Turquía, Líbano o Jordania se encargaran solos de todos los refugiados.

7. Crear una estructura de integración social.

Cuando los refugiados y migrantes económicos estuvieran repartidos de manera equitativa por la UE y con las mismas condiciones en cada país, debería desarrollarse una estrategia de integración. También debe garantizarse un plan de retorno para todos los asilados que lo quisieran.

Como defiende Florent Marcellesi, protavoz de Equo en el Parlamento Europeo, la integración debe pasar por un plan educativo, de vivienda, de sanidad y de empleo. Y por la lucha contra las posturas xenófobas y racistas, como también recuerda Amnistía Internacional en sus recomendaciones sobre esta crisis.

Se ha demostrado en diferentes momentos históricos que los refugiados han sido un motor para las economías y sociedades receptoras. Es el el caso de los refugiados de la Guerra de Vietnam que huyeron del régimen comunista y fueron acogidos en EEUU. Varias generaciones después, aquellos vietnamitas son norteamericanos integrados, con ingresos medianos y que contribuyen al desarrollo del país.

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