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Se reabre el caso que podría ser el motivo de la muerte del policía carbonizado

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Primero se habló de un crimen pasional, pero la muerte de un hombre en 2014 podría esclarecer el móvil de este asesinato en la policía de Barcelona

PlayGround

18 Mayo 2017 18:38

Imagen publicada por La Directa. Juan José Leal posa junto a Jordi de la Fuente, miembro de Plataforma per Catalunya

Las novedades en el caso del polémico asesinato de un agente de la Guardia Urbana de Barcelona a manos de otros dos policías no cesan. Este jueves, el diario ARA confirmaba la reapertura del caso de 2014 cuando un hombre falleció en extrañas circunstancias, tras ser perseguido por 6 agentes de la Guardia Urbana. Entre ellos estaban los agentes Rosa Peral y Alberto López, implicados en la muerte de la pareja de la primera, Pedro Rodríguez.

Algunas hipótesis sobre el caso relacionan aquel evento con el asesinato de Rodríguez, del que se sospecha que supiera información sobre el suceso de 2014 que pudiera señalar a Peral y López.

Sobre aquel caso, se ha descubierto que la víctima no era un mantero de origen de paquistaní, sino un hombre del que tan solo se sabe que tenía 50 años y que era de Teruel. Según relata el informe, los policías perseguían a un grupo de vendedores ambulantes, entre ellos un hombre de origen paquistaní que logró escapar.

La víctima, de la que todavía no se conoce su identidad, se precipitó por un terraplén de 20 metros en Montjuïc (Barcelona) y acabó falleciendo en el Hospital Clinic. Los acontecimientos tuvieron lugar en 2014 y tras su investigación el caso se cerró y la muerte quedó archivada como accidental.

Según confirman fuentes policiales, la reapertura del caso está directamente relacionada con el homicidio de Pedro Rodríguez que fue quemado en el maletero de su coche, presuntamente a manos de su pareja sentimental, la agente Rosa Peral, y de su exnovio, Alberto López  

El informe también recoge que quién dirigía la operación ese fatídico 9 de agosto de 2014 es un antiguo agente de la Policia Nacional que fue dos veces sancionado por negarse a cumplir la orden de sus superiores. El agente no quiso quitarse la muñequera con la bandera de España en la manifestación ultraderechista de los leginarios de 2016, en la que trabajaba como policía.


Algunas hipótesis sobre el caso relacionan aquel evento con el asesinato de Rodríguez, del que se sospecha que supiera información sobre el suceso de 2014 que pudiera señalar a Peral y López



Su nombre es Juan José Leal, como publica hoy La Directa. Leal tenía el apoyo del partido xenófobo Plataforma per Catalunya e incluso se fotografió con uno de sus líderes.

Leal, además de liderar la operación, fue uno de los principales testimonios en la investigación del caso que terminó con los agentes involucrados exculpados.

Pero las novedades también llegan desde los calabozos. Ahora, la pareja en prisión por el supuesto homicidio de Rodríguez, se culpa mutuamente del asesinato, según recoge el diario La Vanguardia. La agente Peral asegura que no había retomado la relación con López, a quién describe como "un hombre muy violento". 

Peral aseguró ante el juzgado de instrucción que López se presentó en su casa y le pidió que fuera al piso de arriba con sus hijas. Luego, habría acabado con la vida de su novio. Después del crimen, la amenazó: "Voy a hacer que tus hijas se ahoguen en su propio vómito si no me ayudas", le habría dicho, según la declaración de Peral. Ella, por miedo, lo encubrió acompañándole al pantano de Foix, donde López calcinó el cadáver.

Para reforzar su testimonio, recordó que el día después de que se identificara el cuerpo de su novio pidió ser escoltada por la unidad de protección de la Guardia Urbana. Fue la misma versión que contó la agente el pasado sábado cuando acudió a declarar voluntariamente a los Mossos. Tras la comparecencia quedó detenida.

La otra versión de los hechos es la de López: asegura que se encontró ya el cadáver en el maletero del coche y que ayudó a Peral a quemarlo. El acusado sostiene que lo hizo porque había retomado una relación sentimental con Peral. López declaró que recibió una llamada de la agente pidiéndole ayuda para deshacerse del cadáver y él, debido a la relación sentimental que mantenía con la acusada, decidió encubrirla y proporcionarle una coartada. Sin embargo, en su detención el agente negó cualquier implicación en la muerte del policía carbonizado.

Estas dos versiones chirrían teniendo en cuenta que, un solo día después el asesinato, la pareja se había mostrado cariñosa y cercana en una comida con el resto de sus compañeros.


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