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“Bienvenidos al infierno”, la violencia que azota Río a un mes de los Juegos

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Robos a punta de pistola, cuerpos mutilados llegando a las playas, agua contaminada y el virus del Zika pintan un marco completamente desolador en el que celebrar unas Olimpiadas

Margaryta Yakovenko

07 Julio 2016 19:49

En el aeropuerto internacional de Río de Janeiro, un grupo de hombres se manifiesta en medio de la terminal. Son policías y bomberos brasileños que protestan por la crisis violenta que asola el país, y porque, desde hace tiempo, ni siquiera reciben sus salarios.

Están en el mismo aeropuerto que en unas semanas recibirá a decenas de miles de deportistas y visitantes que acudirán al evento deportivo más importante del planeta. Los manifestantes sostienen pancartas en la que se puede leer: "Bienvenidos al infierno. Policía y bomberos no están cobrando. Quien venga a Rio de Janeiro no va estar seguro". Es su forma particular forma de dar la bienvenida a los forasteros.



La manifestación no es casual. Es un síntoma más de la situación de inestabilidad que vive Brasil. Falta menos de un mes para que se inicien los Juegos Olímpicos de Río y el evento ya ha conseguido superar su primer récord convirtiéndose en los Juegos más polémicos de la historia.

Los problemas son múltiples pero la creciente violencia descontrolada copa las portadas de los medios. Hace unos días, dos vídeos grabados con teléfonos móviles mostraban imágenes aterradoras. En el primero de ellos, dos niños pequeños se encogían en una cabina del teleférico de Río. A sus pies, en medio de las favelas, tenía lugar un tiroteo.

El segundo vídeo muestra a una multitud gritando a los agentes de policía que llevan a toda prisa en brazos a un joven de 16 años de edad. El joven está herido y los policías lo depositan en el asiento trasero de su coche para llevarle al hospital. El chico murió en el camino.



Falta menos de un mes para que se inicien los Juegos Olímpicos de Río y el evento ya ha conseguido superar su primer récord convirtiéndose en los Juegos más polémicos de la historia


Jhonata Alves, que era como se llamaba el chico, había sido disparado por la policía arbitrariamente. El joven no había hecho nada, solo llevaba un bolsa de palomitas en sus manos.

Los dos casos son la muestra más reciente de la crudeza con la que la policía trata a los habitantes de las favelas. La militarización de Brasil a solo unos días de los Juegos. ¿Las mayores víctimas? Hombres jóvenes y negros de las favelas y comunidades más pobres del país.

"Brasil tiene una de las tasas de asesinato más elevadas del mundo con cerca de 42.000 personas asesinadas con pistolas cada año", asegura Atila Roque, director ejecutivo de Amnistía Internacional Brasil. Pero la cosa no queda ahí. Hace unas semanas, el Comité Olímpico de Australia instó a Brasil a aumentar la seguridad en Río después de que un atleta paralímpico y un fisioterapeuta del equipo fueran robados a punta de pistola mientras entrenaban. Un hecho sin duda perturbador.



A los problemas de violencia se suma otro de seguridad sanitaria. En las últimas semanas, los residentes de Barra da Tijuca, que alberga el principal parque Olímpico y la Villa Olímpica, se han despertado con un olor fétido asfixiante.

El mal olor se debe a las enormes olas que chocaron contra la costa de Río la semana pasada. Las olas movieron las aguas de las lagunas de la ciudad que liberaron gases nocivos y suciedad, incluyendo capas de desechos humanos, que llegaron hasta el fondo del mar.

"Perdone mi franqueza pero los ríos que desembocan en las lagunas son pura mierda. Las heces de miles de personas se vacían en el río sin ningún tratamiento", ha asegurado Mario Moscatelli, biólogo local.


Según un informe de Amnistía Internacional, los policías brasileños han asesinado a 40 personas solo en el mes de mayo. El año pasado durante el mismo período, la cifra se situaba en 17 muertos


No es la primera vez que ocurre algo así. La Bahía de Guanabara, que, por cierto, también es una sede olímpica, lleva contaminada años. Cuando Río fue elegida sede de los Juegos en 2009, el gobierno regional se comprometió a descontaminar el 80% de las aguas residuales vertidas en la bahía. Este año los funcionarios ya han admitido que ese pronóstico era demasiado optimista.

Las aguas de Guanabara están tan contaminadas que hasta son peligrosas para la salud de los regatistas. En un estudio elaborado por encargo de la agencia Associated Press, se hallaron bacterias que podrían contagiar a los atletas enfermedades estomacales, respiratorias, diarrea aguda, vómitos y enfermedades cerebrales y cardíacas.



El año pasado, diversos científicos advirtieron que las aguas estaban tan sucias que no eran seguras para el contacto humano e incluso los peces se niegan a nadar en la bahía. Cada vez hay menos peces ya que a menudo se envenenan con metales pesados y otros contaminantes.

Por si fuera poco, la epidemia del Zika sigue extendiéndose por América Latina y Brasil es uno de los países que registra más casos. Científicos de la Universidad de Harvard han advertido a través de un informe que los Juegos podrían significar "una catástrofe de la salud mundial en toda regla". Con un solo visitante contagiado vale para que el virus se extienda por las regiones aún no afectadas.


Las aguas de Guanabara, una de las sedes Olímpicas, están tan contaminadas que hasta son peligrosas para la salud de los regatistas


El impeachment de Dilma Rousseff y los casos de corrupción que también llegan hasta el nuevo gobierno no mejoran para nada la situación. El cuadro final que se dibuja es el de unos Juegos que ya son un fracaso incluso antes de empezar.

Una competición que se celebra en el peor momento posible y que puede acabar en desastre. Lo advierten con sus carteles los policías de Río y también lo han llegado a advertir importantes deportistas. Ya lo dijo el exfutbolista Rivaldo: "Aconsejo a todos los que tienen intención de venir a las Olimpiadas en Río que se queden en su país de origen".


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