PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

El sexo para una mujer de 50 años es igual de importante que para una de 20

H

 

La Corte Europea dictamina que la vida sexual de una mujer a los 50 sigue siendo importante después de que un tribunal dijera lo contrario

S.L.

26 Julio 2017 17:49

El sexo a partir de cierta edad se vuelve invisible.

Lo vuelven, volvemos, invisible.

Porque el deseo sexual no desaparece cuando nos hacemos viejos, sino que queda relegado a los márgenes. No se refleja en la publicidad, ni en la televisión, no se habla de ello y tendemos a ver a los padres y madres, abuelos y abuelas como personas asexuadas, para las que no está permitido el placer ni el sexo.

Y en el caso de las mujeres, el tabú y los prejuicios propios de otra época se hacen aún si cabe más grandes.


Martin Parr

Fe de ello puede dar María Morais, una mujer portuguesa a la que una cirugía ginecológica mal tratada la dejó incapaz de practicar sexo con normalidad. Era 1995 y María tenía 50 años. La afectada llevó el caso a juicio y un tribunal le dio la razón, obligando al hospital a indemnizar a la afectada con 80.000 euros por el sufrimiento físico y mental que la operación le había provocado y con unos 16.000 por los servicios de una asistente para las tareas diarias.  Sin embargo, el hospital portugués en el que fue tratada recurrió la sentencia y la ganó en 2014, reduciendo la compensación económica un tercio.  

¿Las razones del Tribunal portugués? Más sexistas imposible.

Según los 3 jueces (2 varones y una mujer), la negligencia médica que sufrió María ocurrió cuando ella tenía 50 años, una “época en la que el sexo no es tan importante como en los años jóvenes”.  El tribunal consideraba que era justo reducir el dinero que María recibiría a un tercio porque a esa edad “probablemente solo necesite cuidar de su marido” ya que sus hijos eran mayores.



La mujer recurrió y ahora la Corte Europea de Derechos Humanos con sede en Francia le ha dado la razón. La decisión de la corte portuguesa “refleja una idea tradicional de la sexualidad femenina esencialmente relacionada con los propósitos de la maternidad e ignoró la importancia física y psicológica de la sexualidad para la auto-realización de las mujeres y otras dimensiones de la sexualidad de la mujer", dijo el tribunal europeo.

“Se basó además en el supuesto general de que la sexualidad no era tan importante para una mujer de 50 años y madre de dos hijos como para una persona de edad más joven”, añadió.


Según los 3 jueces (2 varones y una mujer), la negligencia médica que sufrió María ocurrió cuando ella tenía 50 años, una “época en la que el sexo no es tan importante como en los años jóvenes”


El tribunal resumió la sentencia acusando a los jueces portugueses de “prejuicios” y de violar el derecho al respecto a la vida privada y familiar. Según la corte europea, el caso pone en manifiesto los prejuicios que existen en el poder judicial en Portugal.  Los jueces se basaron en otras dos sentencias previas en Portugal, en las que la negligencia médica se había producido en dos varones. En estos dos casos, el Tribunal consideró que los hombres no pudieran mantener relaciones sexuales normales les había afectado a la autoestima y traído “tremendo o fuerte shock mental”.

Por eso, el tribunal ordenó a Portugal pagar a Morais 3.250 euros en concepto de daños y perjuicios y 2.460 euros por gastos y costes.

María tiene ahora 72 años y aunque tarde, por fin se ha hecho justicia. Y quizás su caso ayude a visibilizar aquello que nunca debió ser invisible.



share