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300.000 millones de residuos plásticos surcan en estos instantes el Océano Ártico

Así es el nuevo basurero del planeta

Anita Ritenour, Flickr

Todas esas botellas de plástico que tiraste al mar sin ningún miramiento, todos esos envoltorios que abandonaste en la playa o los fragmentos de residuos plásticos que alguna vez alguien dejó tirados por allí podrían formar parte de las toneladas de microplásticos que surcan en estos instantes el Océano Ártico. En concreto, 300.000 millones de fragmentos de plástico y algunos del tamaño de un pequeño grano de arroz.

Eso es lo que han podido averiguar los científicos del Departamento de Biología de la Universidad de Cádiz a través de una investigación cuyos resultados se publican esta semana en la revista Science Advances.

Aunque ya se habían encontrado restos de vertederos plásticos en otros rincones del planeta, es la primera vez que se descubren en el Ártico, una región prácticamente virgen. Los fragmentos estaban concentrados en los mares de Groenlandia y Barents y fueron arrastrados hasta allí por las corrientes oceánicas.

Fragmentos de plástico encontrados. Imagen: Andrés Cózar

"Globalmente, la cantidad de plásticos que se ha encontrado en el Ártico es pequeña, pues representa aproximadamente el 3% del total de plásticos a nivel mundial. Lo más llamativo es la concentración por área", explicaba al diario El Mundo el jefe de la investigación, el biólogo español Andrés Cózar.

A lo largo de 5 meses del 2013, el buque de investigación Tara Oceans peinó esta inhóspita región de planeta para recoger muestras y analizar el estado de las aguas árticas. Además, una red de 17.000 boyas con geolocalizadores permitió a los investigadores hacer un estudio de la ruta que siguieron estos plásticos y establecer hipótesis acerca de su origen. “No esperábamos encontrar altas concentraciones de plástico allí, tan lejos de las zonas pobladas y las grandes fuentes de contaminación por plástico”, comentaba a The Verge Andrés Cózar.

Gracias a las boyas, los investigadores encontraron que parte del plástico provenía de Europa y de la Costa Este de Norteamérica. Es muy posible que el deshielo del Ártico haya contribuido a aumentar los residuos plásticos en la zona. Por otro lado, el aumento de la actividad marítima y de la pesca en la zona –consecuencia otra vez del cambio climático – habría provocado un aumento de la cantidad de plásticos en el mar.

 

Aunque ya se habían encontrado restos de vertederos plásticos en otros rincones del planeta, es la primera vez que se descubren en el Ártico, una región prácticamente virgen.

“Lo que sí hemos encontrado es que la variedad de plásticos es muy amplia. Hay restos de bolsas y de envoltorios, hay trozos más rígidos, restos de redes e hilos de pesca o microesferas usadas en algunos productos cosméticos y pastas de dientes", enumera Cózar a El Mundo.

Aunque por el momento estos residuos plásticos solo afectan a una pequeña parte de este territorio, los investigadores se temen que la cifra aumente en los próximos años. Y advierten que la solución no es fácil.

Para los científicos encargados de la investigación la única manera de controlar la cantidad de residuos plásticos del Ártico es reducir el plástico desde la propia fuente.

Y la fuente somos nosotros.

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