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Obama impone duras sanciones a Rusia por sus hackeos... y el Gobierno de Putin responde

Rusia y Estados Unidos viven estos días un remake de la Guerra Fría, con las relaciones diplomáticas más tensas que nunca y la sombra de una respuesta rusa basada en el ojo por ojo flotando en el ambiente

Recientemente, la inteligencia americana acusaba a Rusia de haber interferido en las elecciones estadounidensesmediante ataques informáticos con intenciones de favorecer la candidatura de Trump. Ayer, el presidente Obama aprovechó los últimos días de su cargo y anunció duras sanciones contra Rusia.

En un comunicado emitido por la Casa Blanca, el Gobierno de Estados Unidos advertía de que “ todos los americanos deberían estar alarmados por las acciones de Rusia”, y añadía que “esas actividades tienen consecuencias”.

Para aplicar las medidas, Obama ha articulado las decisiones a través de una orden ejecutiva aprobada el año pasado en la que se daba poderes al presidente para responder ante acciones de espionaje informático que pusieran en riesgo infraestructuras o información crítica. Además, ha incorporado una enmienda por la cual se puede aplicar la citada ley cuando el hackeo informático pueda "interferir o menoscabar instituciones o procesos electorales".

En el comunicado se anuncian sanciones contra las dos principales agencias de inteligencia de Rusia: el Servicio de Seguridad Nacional (FSB) y el Servicio de Inteligencia militar (GRU).

Las medidas se extienden a cuatro funcionarios de inteligencia, de los que se ha desvelado sus identidades. Se trata del actual jefe del GRU, Igor Valentinovich Korobov, y tres de sus subalternos inmediatos: Sergey Aleksandrovich Gizunov, Igor Olegovich Kostyukov y Vladimir Stepanovich Alekseyev.

La Administración Obama también ha castigado a tres empresas que el gobierno estadounidense cree que apoyaron el hackeo y sirvieron de tapadera de las actividades de los espías rusos: el Centro de Tecnologías Especiales, la empresa Zor Security y la Asociación Profesional de Diseñadores de Sistemas de Procesamiento de Datos.

Por otro lado, ha ordenado la salida del país en el plazo de 72 horas a 35 diplomáticos rusos y sus familias adscritos a la Embajada de Washington y al Consulado de Los Ángeles. Además, ha cerrado de forma inmediata dos centros propiedad del Gobierno ruso en Nueva York y Maryland.

Adicionalmente, el Departamento del Tesoro acusó a dos hackers rusos, Evgeny Bogachev y Aleksey Belan, de participar en actividades criminales cibernéticas en contra de empresas estadounidenses.

Obama advirtió que estas medidas no serán las últimas que tomará contra Rusia. "Seguiremos ordenando una serie de acciones en el momento y lugar que elijamos, pero no todas serán difundidas", dijo en el comunicado difundido por la Casa Blanca.

Todos los americanos deberían estar alarmados por las acciones de Rusia. Esas actividades tienen consecuencias

Moscú no tardó en responder. El Gobierno ruso negó las acusaciones de delitos informáticos contra los demócratas y califica las sanciones de “infundadas e ilegítimas desde el punto de vista del derecho internacional”, según declaraciones del secretario de prensa de Putin Dmitry Peskov.

“Estamos totalmente en desacuerdo con cualquier afirmación y acusaciones infundadas contra la parte rusa”, afirmó Peskov. El secretario de prensa advirtió de que habrá una respuesta “adecuada y similar”, sugiriendo la posibilidad de expulsar a más de una treintena de diplomáticos estadounidenses de sus puestos en Moscú y San Petersburgo. “ Sin lugar a dudas, la reacción acorde basada en el principio de reciprocidad causará molestias significativas al lado americano en las mismas áreas".

Según el Gobierno ruso, las sanciones de Obama persiguen dos objetivos: por un lado , “empeorar aún más las ya malas relaciones bilaterales”, y por el otro, “golpear al nuevo Gobierno de Estados Unidos”. Peskov cree que son acciones que “minan sustancialmente las posiciones de política exterior de la Administración siguiente”. Y agrega: “difícilmente han tenido parangón en la historia de Estados Unidos. Eso, al fin y al cabo, es un asunto interno”.

Por su parte, el presidente electo Donald Trump ha llamado a la calma. El republicano ha mostrado su intención de acercarse a Rusia en repetidas ocasiones, aunque en este caso no ha dejado muy claro si piensa revocar la decisión de Obama. "Es hora de que nuestro país pase a cosas mayores y mejores. No obstante, en interés de este país y su gran gente, me reuniré con los líderes de la comunidad de inteligencia la próxima semana con el fin de informarme de las novedades”, declaró Trump.

Moscú sabe que en tres semanas Obama se va de la Casa Blanca y llega Trump, quien espera mejorar sus relaciones con el Kremlin. El propio Peskov insinuó que Rusia podía esperar a las represalias hasta ese momento, en un intento de ver cómo reaccionará Trump. ¿Revocará las decisiones de Obama el republicano? ¿O nos encontraremos ante un deja vú de la Guerra Fría que acabará con 35 funcionarios americanos expulsados? Parece ser que el 20 de enero, día de la toma de posición de Donald Trump como presidente, encontraremos la respuesta.

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