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Nacidos en los 90: estas son las escritoras que llenan de vísceras la red

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La juventud es sangre. La sangre es literatura. La literatura es Internet

Luna Miguel

05 Septiembre 2014 15:38

Sangre. Esa es la palabra que define a buena parte de la poesía que encontramos en Internet. Y es curioso, porque cuanta más tecnología rodea a los nuevos escritores surgidos de la red, más vísceras y más intimidad desbordan de sus escritos. La tecnología nos vuelve humanos. O en otras palabras: la frialdad de nuestros dispositivos móviles se ha visto inundada por las ondas de calor que las palabras de todas estas nuevas voces desprenden. Sangre, y feminismo, y brutalidad, y cariño por la víscera, y amor hacia lo feo, y nueva sinceridad latiendo de pantalla a pantalla, para recordarnos que dentro de nosotros no hay cable sino venas muy finas y alargadas.

Para la nueva generación de escritoras nacidas en la red, parece entonces que hay un nexo común. Con ellas el color blanco que la ciencia ficción prometía para el futuro se vuelve completamente rojo. Esto es lo que apreciamos en sus blogs, en sus fotos de Instagram, en sus miles de Tumblrs dedicados a animales, a enfermedades o a desamores, o en sus proyectos editoriales crecientes e internacionales, que pueden espiarse día a día porque ellas lo muestran sin ningún pudor.

Nacidas en la red, sí, pero también nacidas en el planeta tierra alrededor de 1990. Para darse a conocer, o para comunicarse con otros lectores, pasan el día compartiendo referentes. Artistas como Aleksandra Waliszewska, cineastas como David Lynch, cantantes como Lhasa de Sela, y toda una constelación de poetas olvidas como Joyce Mansour, Ingeborg Bachmann o Mascha Kaléko son quizá las firmas que se pueden intuir detrás de sus obras, a cuyos nombres han conseguido dar una nueva vida a través de sus blogs o recomendaciones entusiastas en Goodreads.

Aunque suene obvio, y aunque a muchos no les guste, en Internet la poesía está más viva que nunca gracias a todas estas comunidades. Por eso hemos elegido cinco nombres que batallan a diario desde distintos puntos del planeta, pero con un mismo propósito e idioma.

Caterina Scicchitano

Leer a Scicchitano es como asistir a una terapia de grupo. Esta argentina nacida en 1992 es una máquina de crear poemas que son casi relatos y que nos envuelven en una intimidad un tanto delirante. Sueños raros, referencias a personajes pop o a la cultura de Internet y una estética muy similar a la de los escritores de la Alt Lit, termina por convertir a Caterina en la Gabby Bess o en la Megan Boyle de nuestro idioma. En pocas semanas saldrá a la venta su primer libro, titulado Be a Body y publicado por la Editorial Gigante. Scicchitano traduce, dibuja, edita, diseña y escribe. Es un cuerpo activo, y con su gran generosidad, a diario nos lo entrega.

Oriette D’Angelo

Editora en la web de agitación cultural Sorbo de letras, y autora de varias antologías de agitación poética femenina, esta venezolana de 1990 es una de las voces más prometedoras de la nueva literatura de su país. D’Angelo pertenece a una tradición y a un lugar marcados por la falta de libertad, pero gracias a Internet ha podido demostrar su involucración política, luchar por la nueva literatura y descubrirnos un mundo infinito de jóvenes autores comprometidos.

María Mercromina

Si hubiera que elegir a una reina de Internet en la blogosfera literaria española, esta sería María Mercromina (Córdoba, 1989). Aunque su apellido real es Sánchez —con él firma su participación en libros del mundo del papel, como por ejemplo la antología Nueve nuevos poetas de La Bella Varsovia—, su estilo y su manera de trabajar tiene un color mercromina allá donde vaya. Desde sus colaboraciones en fanzines underground hasta su edición de antologías de ilustración y palabra online, como Animalario, Ciudades Esqueleto o No te va a doler, María Mercromina ha demostrado que no hace falta ser un autor con cientos de libros y premios a sus espaldas para convertirse en referente.

Aleida Belem Salazar

Hay que estar un poco loca para animarse a abrir una editorial de poesía destinada a publicar autores jóvenes. O quizá hay que estar muy cuerda, y simplemente ser lista y atrevida, tal y como lo ha sido la mexicana Aleida Belem Salazar (1989), que como buena poeta sangrante que es, acaba de inaugurar un sello independiente: Stillness & Blood. El nombre de la editorial no podría describir de mejor lo que encontraremos en su catálogo —que incluye a autoras españolas como la ya citada Mercromina, o también Patricia Úbeda—. Su apuesta es la de mezclar poesía e ilustración. La explotar la corriente más visceral de la literatura del momento. La de traspasar las fronteras de México, y abrir su palabra todo el mundo.

Alexandra Espinosa

Cuando el crítico Didier Andrés Castro elaboró para La polifonía de la nada una lista de las voces latinoamericanas que sí o sí pertenecerían a una posible Alt Lit en castellano, el nombre de Alexandra Espinosa (Bogotá, 1995) fue su primera apuesta. Probablemente su poesía sea mucho más lírica y sensible que buena parte de esa corriente, pero Espinosa lleva años rondando la blogosfera con distintos espacios y nombres, y eso le ha dado un carácter que indiscutiblemente la asocia a lo que llaman la Nueva Sinceridad. Uno de sus últimos textos en su blog se titula “Una persona demasiado dulce”, y es que su fuerza nos sube los niveles de azúcar hasta volvernos locos.

Rosa Berbel

Jovencísima, pero con un CV que podría hacer temblar a muchos. Berbel nació en Sevilla en 1997 y a sus 17 años ya ha publicado poesía en numerosas revistas, y artículos en publicaciones como Culturamas, iWrite o Granite and Rainbow. Al igual que Xaviér Sirés, Berbel es una de esas alumnas de instituto que seguramente se hayan convertido en el terror de los profesores de literatura. Podemos seguir sus pasos en su delicado blog, donde las penas adolescentes se juntan con un montón de brutales referencias.

Leonor Saro García

Una de las participantes españolas del proyecto internacional Poetry Will Be Made By All escribe desde Madrid y nació en el año 1994. Leonor Saro García habita las redes con pudor, pero está al tanto de todo cuanto ocurre en ella. Su primer libro Monstruos fue seleccionado como uno de los 1000 poemarios escritos por 1000 poetas nacidos a partir de 1989 que formarán parte de una exposición en la LUMA Foundation de Zürich. En este libro entendemos que el pudor sólo es personal, pues cuando Saro García escribe es capaz de desatar a todos los demonios.

Annie Costello

Bajo esa apariencia delicada —si uno lee rápidamente su blog y mira sus fotografías de reojo podría pensar que se trata de la Lana del Rey de la poesía— se esconde un torbellino de palabras fuertes, de solemnidad y de poemas larguísimos que abordan temáticas íntimas, sí, pero que en realidad nos preocupan a todos: el cáncer, el dolor familiar, las relaciones sentimentales, el empoderamiento de la mujer… La literatura de Annie Costello (Murcia, 1992) puede leerse en su blog, y recuerda a una especie de brújula con la que ella se encuentra a sí misma, pero con la que nos ayuda a que nosotros hagamos las paces con nuestros fantasmas, una vez más.

Xel-Ha López

Desde Guadalajara, Mexico, López destroza a quienes la leen con su espectacular ironía. Nació en 1991 y hace unos meses, con apenas 23 años, ha ganado uno de los premios más importantes de su país, el Premio de Poesía Elías Nandino, por su libro Cartas de amor para mi amigo cerdo. La poesía de Xel-Ha López tiene ese carácter fresco y desbordante que tanto define a los escritores jóvenes de México, pero es ese carácter femenino el que le da una fuerza aún mayor. La poesía para ella también es un acto de reivindicación, y eso podemos verlo cuando la escuchamos en sus vídeos de YouTube, en los que la joven brilla con fuerza.

Henar Bengale

Autora todoterreno que reparte su tiempo entre la ilustración, la fotografía y la poesía. Henar Bengale nació en 1994 y vive en Barcelona, donde compagina sus estudios con sus ganas de crear. Forma parte de un colectivo llamado El Trígono, en el que, junto a otras dos artistas, mezclan versos y trazos que se confunden y se complementan. Líneas que hablan de enfermedad. Poemas que hablan del cuerpo. Fotografías repletas de feminidad. El de Bengale en universo tan tierno como salvaje, y ausente de prejuicios. (Imagen de Hernar Bengale, palabras de @snatchbeast).

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