PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

Espejito, espejito, ¿quién tiene el pezón más bello?

H

 

El fotógrafo Alva Bernadine crea un mundo de ficción erótica en el que rebosan el surrealismo, la belleza y lo natural

Luna Miguel

25 Febrero 2015 06:00

Todas las mañanas, la pequeña Islée se levantaba para mirarse en el espejo. Frente a ella, un cuerpo parecido al suyo la miraba con recelo. Quería jugar, pero su reflejo era torpe. Querían hablar, pero su reflejo sólo sabía repetir sus palabras. Querían besarse, pero sus bocas estaban frías como el hielo. Islée empezó a sentir odio por su semejante, la miraba y la odiaba. Deseaba hacerle daño. Un día, Islée decidió olvidar a su reflejo. Matar a su hermana. Taparla con una sábana blanca y alejarse para siempre.

Con esta historia contenida en el mágico cuaderno El libro de Monelle, el escritor Marcel Schwob refleja la vida de una preadolescente egoísta, tiñendo de erotismo, de rabia y de dolor lo que significa en esa edad no amar tu propia imagen. El espejo es aquí un amigo y un enemigo. Una manera que tiene el humano de desdoblar su propio cuerpo hasta el extremo. Como Schwob, el fotógrafo Alva Bernadine también tiene una obsesión por los cristales reflectantes y por los cuerpos de mujer desnudos. Su idea de lo erótico se vuelve surrealista y punzante en sus vídeos y fotografías, como podemos ver en su colección dedicada a los espejos.

Pezones que giran, pubis que no existen y que se esconden con pudor, bocas hambrientas de sexo o de amor, que se reflejan para llamar la atención, para partir en mil pedazos su cuerpo de mujer con la esperanza de que un amante llegue a tocarlo, a reconstruirlo de nuevo. Bernadine ha creado a un montón de Islées adultas y sensuales. ¿Así que esto es lo que ocurre cuando nos armamos de valor y destapamos la sábana blanca de nuestros miedos?


Los espejos son armas del ser humano para desdoblar su propio cuerpo hasta el extremo más bello



share