Actualidad

“¡Ciao, Lazio!” Deja tirado al club justo después de firmar el contrato

Hacer lo que te da la **** gana, nivel Bielsa

"Recibimos con estupor la dimisión del señor Marcelo Bielsa (...) violando los contratos suscritos la pasada semana".

Los directivos de la Lazio tienen un cabreo monumental. Bielsa ha dejado tirado al equipo romano dos días después de hacer oficial su fichaje. Y la víspera de incorporarse mañana como nuevo entrenador. El club estudia denunciarle y el argentino aún no ha explicado sus motivos.

Los mortales debemos esperar con calma para saber un poco más: ES BIELSA. Ya hizo algo parecido en Marsella la temporada pasada, justo después del primer partido de liga. Bielsa nunca da entrevistas, pero sus ruedas de prensa son jugosas. En aquella, dimitió en directo.

Los periodistas locales tenían la noticia del año sin moverse de la silla. Los jugadores ni siquiera lo sabían.

Bielsa, el conquistador de las hinchadas más exigentes

Básicamente, lo que ocurrió es que la relación de Bielsa con Vincent Labrune, el presidente del Olympique, era un desastre. No había confianza después de que este incumpliera algunas de las peticiones de 'El Loco'. Porque así es como se le conoce en el mundo del fútbol al Bielsa. Un loco capaz de enamorar a las hinchadas más exigentes del mundo.

Además de las pancartas de Bielsa no se va, todavía circula por Marsella una furgoneta totalmente pintada en honor al técnico. En ella están escritos dos lemas que le definen. 'Traguen veneno y no reclamen nada'. 'Un hombre que tiene ideas nuevas es un loco hasta que sus ideas triunfan'.

Estoico, iluminado. Obsesionado por su profesión. Tres cualidades que han hecho de Bielsa un héroe nacido a destiempo, un caracter de otra época. Un tío que dice tener codificados en su cabeza 28 módulos de juego tras calcular haber visto más de 50.000 partidos, y que hace ruedas de prensa de cuatro horas. Bielsa es alguien con una pasmosa facilidad para autoinculparse de las derrotas y aliviar la presión de los jugadores, a los que les pide, eso sí, ser solidarios entre ellos usando una de las formaciones que más lo exigen, el 3-3-3-1.

Bielsa es icónico, también. Una de sus posturas más habituales para seguir el partido es pasarse minutos en cuclillas. También se sienta sobre la neverita de agua del equipo. En una de esas, y por si no fuera ya suficiente meme por si mismo, se quemó el culo al sentarse sobre un café caliente.

Seguro que gritó 'carajo'. Una de las palabras que más utiliza, y que también quedó en la memoria colectiva en Bilbao, donde entrenó durante dos años. Se llegó a fundar la Peña Athletic Karajo. La misma palabra que gritó al aire en 1991, cuando llevó a ganar el campeonato argentino a su equipo del alma, Newell's Old Boys de Rosario. Allí, es algo parecido a Dios.

Marsella, Bilbao, Rosario. Tres ciudades obsesionadas con el fútbol, donde la admiración se vende cara.

Lazio, un infame historial fascista

La Lazio era un destino muy diferente. El equipo celeste arrastra una etiqueta incómoda, ser un club con fuerte tradición derechista.

Fundada en Prati, uno de los barrios más elegantes de Roma, Mussolini se hizo socio en 1929. Los derbis contra la Roma, un equipo de raíces mucho más populares, subían cada vez más de tensión. A finales de los 60 comenzaron a formarse los primeros grupos ultras laziales en la curva norte del Stadio Olimpico, una de las mayores construcciones del periodo fascista en la capital italiana.

Poco después, en 1974, la Lazio ganaba su primera Liga con un equipo tan peligroso fuera del campo como dentro. Un grupo salvaje conocido como 'la Lazio de las pistolas' por su afición a ir a entrenar con armas, y dispararlas, en plena época de atentados de extrema izquierda y extrema derecha en Italia. Los dos líderes de aquel equipo eran Giorgio Chinaglia, simpatizante del partido posfascista Movimiento Social Italiano, y Luigi Martini, diputado en los 90 por el derechista Alianza Nacional.

Cuando el sector más radical de la curva norte fundó Irriducibili, en el 87, cada partido de la Lazio en casa pasó a ser una sinfonía de símbolos y ofensas ultraderechistas.

Ni los propios jugadores se han librado. Aron Winter vio cómo sus propios hinchas le llamaban 'negro judío'. Parecidas pintadas le dedicaron a Fabio Liverani, italiano de madre somalí. El israelí Eyal Golasa se encontró con un recibimiento parecido y al argentino Verón le sugirieron que se cubriera el tatuaje del Che Guevara que lleva en el brazo.

El historial de pancartas fascistas y filonazis de la grada de la Lazio es tan largo como vergonzoso. 'Boia chi molla' es una de ellas. Es un lema usado en la Italia fascista para designar al traidor que abandona la lucha. A la Roma le han dedicado dos especialmente insultantes: 'Equipo de negros, grada de hebreos' y la infame ' Auschwitz es vuestra patria, los hornos vuestras casas'.

El jugador que el aficionado moderno asocia como héroe del club, Paolo Di Canio, no ayuda a matizar esta tradición. Di Canio hºa celebrado goles brazo en alto, lleva tatuado DVX por el Duce Mussolini y una enorme águila imperial a la espalda.

Es problemático afirmar que la Lazio es una entidad fascista. También injusto con toda su afición, aunque es cierto que solo últimamente comienza a haber tímidos movimientos, como el grupo de Facebook Laziale e Antifascista. No obstante, igualmente cierto es que las directivas del club no han combatido nunca con decisión esa imagen.

Tampoco podemos hablar de Bielsa como alguien de izquierdas, pero las conexiones de su caracter con el populismo progresista son instintivas. Su hermano Rafael es exministro del gobierno de Néstor Kirchner. Y Marcelo celebró la recuperación de la petrolera YPF por parte del gobierno de Cristina.

'El Loco', en fin, nos ha hecho un nuevo truco. Nos ha dejado sin saber cómo iba a resultar una aventura de lo más controvertida. Ni siquiera había comenzado el reto cuando ha gritado:

‬¡Bielsa, carajo!‪

Tags: ,

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar