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"Madre nuestra que estás en el celo, sea santificado vuestro coño"

Hablamos con Dolors Miquel, la poeta cuyos versos han incendiado Internet en las últimas horas

Si os enseñamos este poema y os preguntamos si es respetuoso con la fe católica, ¿qué diríais?

Un plato para el obispo, un plato triturado y amargo,

un plato con restos de hierro, con cenizas, con lágrimas,

un plato sumergido, con sollozos y paredes caídas,

un plato para el obispo, un plato de sangre de Almería.

Fue Pablo Neruda, poeta del amor, icono de la poesía del siglo XX y un escritor amado por los que ni siquiera son lectores habituales del género poético quien escribió este poema sobre la Guerra Civil española. Allí criticó duramente a la iglesia por no hacer nada ante la barbarie.

Ahora bien. Si os enseñamos este otro poema, y os preguntamos si es respetuoso y sensato para con la religión católica, ¿qué diríais entonces?

Madre nuestra que estas en el celo

sea santificado vuestro coño

la epidural la comadrona

venga a nosotros vuestra llamada

vuestro amor, vuestra fuerza

hágase su voluntad en nuestro útero

sobre la tierra

Nuestro día de cada día, denos hoy

y no permitáis que los hijos de puta

aborten el amor, hagan la guerra

liberémonos

por los siglos de los siglos.

En esta ocasión se trata de unos versos de Dolors Miquel, una escritora catalana que ha dedicado toda su vida a la poesía.

Su versión del Padrenuestro nada tiene que ver con el poema sobre la guerra de Pablo Neruda. Sin embargo, en estos versos su reclamo no es más que celebrar el cuerpo de la mujer, tantas veces repudiado y condenado por la Iglesia, así como incitar a una reflexión sobre lo triste que resulta que, después de la dura gestación, después del duro parto y después de la también dura crianza, de esa vagina y de ese cuerpo puedan salir hombres malos, asesinos, "hijos de puta".

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Dolors Miquel nos cuenta que lleva recitando este poema en público más de 15 años. Pertenece a un libro en el que el cuerpo y la feminidad están presentes y en el que la autora muestra un profundo respeto por la naturaleza. Asimismo pide el respeto que la libertad de la mujer merece. O lo que es más importante: la paz que el ser humano merece.

En estos últimos 15 años, este y otros escritos suyos se han representado en salas, escenarios, teatros… y nunca ha armado revuelo

En estos últimos 15 años, este y otros escritos suyos se han representado en salas, escenarios, teatros… y nunca ha armado revuelo. Sin embargo, el pasado lunes por la noche, la autora lo recitó durante la gala de los Premios Ciudad de Barcelona y acto seguido su pequeño e inofensivo texto se convirtió en algo “de mal gusto”, “blasfemo”, “irrespetuoso”, “condenable” e “hiriente” que algunos periodistas utilizaron para criticar no sólo a la autora, sino también a quien supuestamente había sido culpable de la organización de tal espectáculo: la alcaldesa Ada Colau.

“Cuando salí al escenario me di cuenta de que era un acto institucional”, nos cuenta Miquel, “yo estaba nerviosa, porque el ambiente era distinto al de un recital normal. Leí tres poemas, uno más largo y profundo, otro más alegre, y al final decidí terminar con uno muy breve, que forma parte de una suerte de misa más extensa. Al acabar de recitarlo todo el mundo aplaudió”.

Al final decidí terminar con uno muy breve, que forma parte de una suerte de misa más extensa. Al acabar de recitarlo todo el mundo aplaudió

Dolors Miquel dejó de estar nerviosa cuando vio que el público se había entregado a su lectura. Después de su versión crítica del Padrenuestro, la autora volvió al camerino, y fue entonces cuando empezó a recibir mensajes de conocidos, en los que le avisaban que, durante su lectura, un concejal del Partido Popular había dejado la sala.

La poeta no le dio demasiada importancia a ese hecho, hasta que algunas horas después vio como su cuenta de Twitter se incendiaba de comentarios negativos, y cómo algunos periódicos empezaban a tachar su arte de vergonzoso.

“Qué exageración de país”, se queja la poeta cuando le preguntamos si el concejal popular Alberto Fernández o la prensa conservadora podrían estar haciendo uso de su poema para otros fines. “Efectivamente, creo que lo que han hecho es utilizar mi texto. Quieren hacer pensar que yo estoy ridiculizando unos conceptos que ellos creen inamovibles. Han convertido un poema sobre la humanidad en una crítica burda al intocable catolicismo.”

Quieren hacer pensar que yo estoy ridiculizando unos conceptos que ellos creen inamovibles. Han convertido un poema sobre la humanidad en una crítica burda al intocable catolicismo

Miquel señala que vivimos un momento en el que la política está llena de rabia, y que a veces los políticos se acogen a mensajes que ni siquiera han entendido para dejar emerger su bilis. Su poema no es el único caso reciente: muy cerca nos quedan los célebres titiriteros encarcelados por supuesto enaltecimiento del terrorismo en una obra de ficción.

“Me siento como en la época franquista”, dice Dolors Miquel. “Cuando tenía 17 años nos censuraron una revista literaria en la universidad, porque no querían que los alumnos nos expresáramos libremente”. Hoy, casi 40 años después, la poeta vuelve a ser insultada, como si en todo este tiempo no hubiera cambiado nada ni para los artistas, ni para las mujeres.

Para Miquel, los ataques que en los últimos tiempos estamos viviendo hacia la cultura forman parte del miedo de los poderosos hacia los creadores que piensan diferente o cuestionan la realidad tal y como la conocemos.

Me siento como en la época franquista. Cuando tenía 17 años nos censuraron una revista literaria en la universidad, porque no querían que los alumnos nos expresáramos libremente

“Es como si sólo quisiéramos a personas que hablan de florecillas y ciervos. A artistas acomodados que no miran hacia los problemas del mundo”. La poesía, según Dolors Miquel, debe dar un paso adelante y posicionarse frente al poder y las desigualdades, y esto es algo tan obvio que jaleos mediáticos como el que se ha armado tras su polémico poema resultan ridículos e incomprensibles. “Nos dicen que somos libres, pero cuando decimos lo que pensamos... ¡toma hostia!”

Otra de las grandes críticas que se le ha hecho a esta poeta catalana desde la prensa y desde las redes sociales es esta: ¿ por qué no ha utilizado su palabra para parodiar al islam, si este es  mucho más represor que la iglesia católica? Miquel aclara que su Padrenuestro no es ni mucho menos una parodia, que no tiene nada de humor y que su sentido era reivindicar una corrupción moral que para todos nosotros es mucho más cercana, sin tener por ello que despreciar la fe.

Es como si sólo quisiéramos a personas que hablan de florecillas y ciervos. A artistas acomodados que no miran hacia los problemas del mundo

Cuando le preguntamos cómo se siente cuando la llaman “la poeta de Colau”, o cuando su refieren a su obra como “la humillación a los católicos de Colau”, o “esta es la poesía blasfema  que promueve Colau”, la poeta no puede evitar soltar una carcajada: “¡pero si yo con Ada Colau no he hablado en mi vida! Lo que me da la impresión es que todo esto se trata de una estrategia premeditada del político del PP para crear polémica y llamar la atención de la prensa”.

Dolors Miquel espera que todo esto se olvide pronto, porque para ella, como ocurrió con los titiriteros, nada de esto tiene un sentido crítico real, sino que es puro circo mediático. Una guerra sucia entre políticos y periodistas de distintos bandos. Una mala lectura de lo que significa la literatura hoy. Una pelea que no va con ella, porque su postura ya la dejó clara con estas luminosas palabras que volvemos a repetir:

No permitáis que los hijos de puta aborten el amor, hagan la guerra

Liberémonos por los siglos de los siglos

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