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La conocida como “Kim Kardashian pakistaní”, asesinada por su propio hermano

Las amenazas contra ella crecieron a la par que su fama. No sabía que su mayor enemigo era en realidad sangre de su sangre

Feminista, famosa e irreverente, Qandeel Baloch conjugaba todo lo que estaba prohibido para las mujeres en Paquistán. Sus fotografías y vídeos sugerentes en las redes sociales le dieron la fama; su discurso por la liberalización de la mujer, el odio de los hombres.

A los 26 años de edad, Baloch, que en realidad se llamaba Fauzia Azeem, era apodada como la Kim Kardashian paquistaní. Sus fotografías y vídeos eran reproducidos por miles de internautas. Su nombre fue el noveno más buscado en Google en 2015.

Sus fotografías y vídeos sugerentes en las redes sociales le dieron la fama, su discurso por la liberalización de la mujer, el odio de los hombres.

Baloch acompañaba las fotografías con mensajes feministas en los que llamaba a las mujeres paquistaníes a rebelarse contra las rígidas estructuras patriarcales del país musulmán. "La sociedad patriarcal es mala. ¿Con cuántos hombres te encuentras que te molestan?", se preguntaba Baloch en el programa Amanecer de Hufsa Chaudry.

Sus declaraciones y sus fotografías le valieron el desprecio de muchos. En las redes sociales los hombres no dejaban de acosarla con comentarios en los que la llamaban "zorra". Decían que su comportamiento era indecente y que "faltaba el respeto" a su país.

Mientras la popularidad de Baloch crecía, las montañas de amenazas de muerte aumentaban proporcionalmente. Sin embargo, lo que la joven nunca sospechó es que su mayor enemigo era en realidad sangre de su sangre.

En las redes sociales los hombres no dejaban de acosarla con comentarios en los que la llamaban "zorra". Decían que su comportamiento era indecente, que "faltaba el respeto" a su país.

La semana pasada, estando de visita en casa de sus padres, Baloch fue asesinada. Su propio hermano, Muhammad Wasim, la drogó con pastilla para dormir y la estranguló en la planta baja de la casa mientras los padres dormían en el piso superior. "Por supuesto que la estrangulé", declaró Wasim, "no estoy avergonzado por lo que hice", añadió en una rueda de prensa.

Wasim condenó a la muerte a su hermana en lo que se conoce como crimen de honor, delitos cometidos por familiares por una afrenta moral. El hermano de Baloch la consideraba indecente. Para él, el comportamiento de la joven era una "deshonra" para la familia.

#qandeelbaloch

Una foto publicada por Qandeel Baloch (@qandeelbalochquebee) el

Los padres de la chica han relatado que Wasim la había amenazada en varias ocasiones y le había ordenado cesar su actividad en la red. El día de su muerte, Baloch publicó su última fotografía en Facebook e Instagram. Lucía un top negro ajustado y una diadema brillante. Sus ojos estaban fijos, desafiantes, en la cámara.

Su propio hermano, Muhammad Wasim, la drogó con pastilla para dormir y la estranguló en la planta baja de la casa mientras los padres dormían en el piso superior. "Por supuesto que la estrangulé", declaró Wasim, "no estoy avergonzado por lo que hice", añadió en una rueda de prensa.

"Las mujeres debemos luchar por nosotras mismas. Creo que soy una feminista moderna de hoy en día. Creo en la igualdad… No creo que haya ninguna necesidad de etiquetarnos solo por el bien de la sociedad", escribió el 14 de julio, un día antes de su muerte.

Ahora, su voz ha sido silenciada. Su nombre de celebridad ha pasado a formar parte de la despiadada lista de los asesinatos por honor de este año. Ahora es parte de las 262 mujeres que han perdido la vida en Pakistán a manos de sus familiares por no cumplir las reglas de una sociedad retrógrada y machista.

"Las mujeres debemos luchar por nosotras mismas".

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