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Un robot vigilante se suicida arrojándose a una fuente mientras patrullaba

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Sucedió un lunes, los peores días de afrontar

PlayGround

19 Julio 2017 16:16

Bilar Farooqui/twitter

Las cosas están peor que nunca en el mundo. Trump, el Brexit, 40ºC a la sombra... Un robot policía que patrullaba por un centro comercial Washington tampoco ha podido soportarlo. Se ha arrojado a una fuente. Se tiró al agua dejando su sistema sin funcionamiento.

El robot era un Knightscope K5, un droide de metro y medio que recuerda mucho a R2D2. El pasado lunes -los lunes siempre son difíciles- terminó en la fuente mientras recorría el centro que vigilaba. Llevaba tan solo unos pocos días trabajando. Los guardias de seguridad tuvieron que sacar su cuerpo de metal.

Los K5 precisamente son un modelo que se encargan de ayudar al equipo de vigilancia. Un compañero diferente. Al poderse desplazar autónomamente y estar equipado con sensores como GPS, una cámara que graba 360 grados, infrarrojos o micrófonos, pueden supervisar el entorno. Están destinados a detectar delitos menores o infracciones en los parkings. Al poseer un sistema de reconocimiento facial, puede identificar caras sospechosas.

Pero estos robots no es la primera vez que salen en las noticias. Uno supo lo que es lidiar con un borracho. Un K5 fue tumbado por el empeño del que había bebido. Al poderle haber grabado el rostro, se detuvo a la persona.

Pero a veces los propios robots son más troublemakers que héroes. El año pasado, uno que patrullaba un centro comercial de Inglaterra pasó por encima de un niño pequeño y luego siguió como si nada. El niño no sufrió graves daños.

La convivencia con los robots, que cada día están más presentes en las calles, llevó a que a principios de año el Parlamento Europeo propusiera una regulación. Entre los puntos, surge la cuestión de la responsabilidad civil de las acciones cometidas por un robot. Consultado por El País, un experto en robótica Bösl apuntó que "la responsabilidad debe ser del fabricante, si el error es de fábrica, del programador si es del software, y del propietario si este ha sido quién ha mandado al robot a realizar algo ilegal".

De momento el mundo lamenta que el guarda sobre ruedas haya quedado fuera de servicio.

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