PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

En casa de Justin Bieber podría haber una montaña de cocaína

H

 

Por lo pronto, hubo una redada y un amigo del cantante fue detenido por posesión de drogas. La policía investiga

Mario G. Sinde

15 Enero 2014 12:45

Como si fuera un capítulo de “Cops”, o un episodio de la mítica serie “The Shield”, la policía ha entrado como un ciclón en la casa del ¿cantante? Justin Bieber, ariete en mano y con equipos de asalto, con la sospecha de que podría haber algo podrido en esa recóndita mansión en Los Ángeles. Y vive dios que la sorpresa que se ha llevado la pasma ha sido de aúpa: tras la denuncia de unos vecinos a los que Bieber había arrojado huevos contra las ventanas de su hogar, comenzaron a surgir las sospechas de que algo no andaba bien. Que ahí dentro podía haber algo ilegal. Conseguida la orden judicial, la madera entró en el casoplón y, aunque no encontraron a Bieber dentro, sí localizaron a uno de sus amigos medrando en el sofá y consumiendo drogas. El compañero, Lil Za, estaba pasando el rato ahí dentro mientras tenía unas lonchas de cocaína dispuestas sobre la mesa, a la vista.

Eso no significa que Bieber esconda un alijo, o material para consumo propio o para invitar en las fiestas a meretrices y amigos interesados, pero un registro causado por unos huevazos que deviene en arresto por posesión de narcóticos no es lo mejor que le podía suceder a la estrella juvenil. Y menos aún después del final de año horribilis en el que su gira por Brasil se convirtió en un versículo extendido de Sodoma y Gomorra, con botellazos, visitas a los burdeles y vídeos de mal gusto filtrados en internet.

Que se sepa, no se han emprendido nuevas acciones, pero si algún día llaman a la puerta y Bieber abre la puerta, lo más seguro que no sea el cartero, sino un escuadrón de agentes de la ley armados hasta los dientes acompañados de perros husmeadores de perico, pirulas y otras ‘drojas’ recreativas. Si eso sucediera, no lo dudéis, nos frotaríamos las manos y llevaríamos rápidamente las palomitas al microondas.

share