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Julian Assange, de activista perseguido a top model

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El diseñador Ben Westwood presentará su desfile desde la Embajada de Ecuador. Assange será el modelo estrella de la colección

Leticia García

26 Junio 2014 16:39

Se cumplen dos años de la reclusión de Julian Assange en la embajada de Ecuador y el diseñador británico Ben Westwood (hijo de Vivienne) considera que "sería muy injusto que su lucha cayera en el olvido", según ha declarado a The Independent. Por eso ha decidido recordar al mundo su existencia situándolo debajo de los focos de una pasarela de moda.

El próximo septiembre, en plena semana de la moda, el equipo de Westwood se desplazará a la embajada de Ecuador en Londres para retransmitir el desfile. A Assange le acompañarán otros seis modelos. Todos irán vestidos con prendas inspiradas en el hacker, que además de ejercer como maniquí, ha sido la fuente de inspiración de la colección.

No es que Assange haya destacado por su indumentaria, más bien todo lo contrario. Siempre ha dado la impresión de que la ropa es algo que le importa bastante poco. Sin embargo, Ben Westwood afirma que su estilo le recuerda a "las boinas de un ejército". La otra gran influencia de la colección serán los western de Clint Eastwood (sonará la música de El bueno, el feo y el malo durante el desfile) y, por supuesto, el rostro de Assange aparecerá estampado en alguna que otra prenda.

Moda y activismo, herencia familiar

Esta afición de Ben por mezclar moda y activismo de formas un tanto perturbadoras le viene de familia. Su madre, la mítica diseñadora del punk, nunca ha dejado de hacer reivindicaciones a través de su marca. Apareció en la gala anual del MET el año pasado con una fotografía de Bradley Manning enganchada a su vestido, se rapó el pelo hace unos meses para reivindicar el cambio climático y visitó a Assange en su guarida ecuatoriana poco tiempo después de su reclusión. Para la ocasión, Vivienne diseñó camisetas con su propio rostro y el mensaje "yo soy Julian Assange", las vendió en su página web por 50 euros y logró recaudar varios miles de euros para Wikileaks.

Ahora Assange también quiere participar del alboroto que la industria de la moda ha generado en torno a su persona. Quién sabe, tal vez descubra al mundo sus dotes como modelo. Lo que está claro es que, con esta estrategia, todos los ojos estarán puestos en el desfile del próximo septiembre. Incluso los de aquellos que nunca han visto uno. Ni Assange caerá en el olvido, ni Westwood seguirá siendo un desconocido.

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