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Totalitarismo y perversión sexual: aquí ha pasado algo jodido

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La novela gráfica distópica 'Bumf' es el último trabajo del periodista y dibujante Joe Sacco

Ignacio Pato

28 Marzo 2015 06:00

Del paraíso de Adán y Eva al apocalipsis más absoluto. Entre ambos, “ha pasado algo muy jodido”.

Como, por ejemplo, coroneles que tratan de excitar a sus soldados con sus propios glúteos, un planeta secreto en el que no tienen validez ninguno de los derechos humanos, adicción a las Ruffles, relaciones sexuales con frutas o gobernantes que dan el pésame justo antes de asesinar.

A Bumf, la última novela gráfica de Joe Sacco, le van bien adjetivos como chunga, escabrosa o malrollera. Y esto, en tiempos en los que domina la corrección y miedo por mear fuera del tiesto, significa disfrutable.

Entre el cómic y el periodismo, el conflicto ha presidido siempre la obra de Sacco. Tradicionalmente, con la crónica recopilada con informaciones sobre el terreno. Traducido a 14 idiomas, su fama se forjó con Palestina: en la franja de Gaza. Llegaron los premios y tras estos Gorazde: zona protegida y El mediador, ambos sobre la guerra de Bosnia. Chechenia y la vuelta de Gaza a su publicaciones marcan los pasos anteriores a este Bumf.

Bumf es el nombre que se le da en inglés coloquial al papel higiénico. Un título claramente usado aquí por Sacco en un sentido: todos los altos secretos de estado y las grandilocuentes palabras en nombre de las que se tortura o mata sólo sirven para eso, para limpiarnos con ellas.

Richard Nixon, el presidente más infame que Estados Unidos recuerda, vuelve a la vida reencarnado en Barack Obama. Ni siquiera Michelle se da cuenta del cambio: así es como se desarrollan las cosas en la historia de Sacco. A partir de aquí, todo es posible.

El presidente, borracho de poder, inicia un descenso enloquecido a los infiernos del descontrol. Quien pagará el pato será cualquiera, en cualquier parte del mundo: incluso una persona anónima que, comprando leche para el gato, hace un movimiento sospechoso. Con los modernos sistemas de vigilancia y eliminación física, cada persona es un objetivo.

La guerra y el sexo se dan la mano de manera perfecta. Aquí los torturadores aman, y el amor es una tortura que sólo puede acabar de la peor de las maneras. La sombra de Guantánamo y Abu Ghraib es la gran noche bajo la que se desarrolla toda la trama de Bumf.

A través de todo ello, en una narración paralela, el propio Sacco es contratado para inventarse una historia de amor que oculte todos los desmanes de Nixon/Obama. El título sugerido lo dice todo: Chico conoce chica y ambos conocen al estado. El presidente, mientras y para calmar su estrés, come pienso.

El Sacco de ficción no sale muy bien parado de su relación con el poder, pero el real sale ciertamente fortalecido de esta vuelta a la ficción. Una ficción que, entre la distopía y la parodia más fuera de control, resulta oscuramente real. Y precisamente por eso, fascinante.

Como dice Sacco, todo, si alguna vez estuvo bien, se ha ido a la mierda. El amor pertenece al estado, tu vida también. Y tu muerte, por supuesto pertenece al estado. Menos mal que siguen pudiéndose publicar novelas como Bumf.


Nunca basta con matar al enemigo, ya llevamos años matándolo




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