PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

"Necesito lealtad y espero lealtad": así presionó Donald Trump al ex director del FBI

H

 

James Comey desvela en una declaración de 7 páginas cómo el presidente de EEUU intentó interferir en su trabajo

silvia laboreo

08 Junio 2017 12:09

GETTY


El pasado 9 de mayo el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, despedía de manera fulminante al director del FBI, James Comey. Un cese polémico teniendo en cuenta que Comey era el hombre que dirigía la investigación acerca de las conexiones del equipo de Donald Trump y Rusia.

Un mes más tarde, el caso alcanza su punto más caliente. Ayer se publicó la declaración escrita con la que James Comey abrirá la sesión del Comité de Inteligencia del Senado que investiga el despido express del funcionario.

7 páginas de testimonio que explica cómo Trump intentó influir y presionar al ahora ex director del FBI de muy diversas maneras. Y que convierten a esta declaración de 3.126 palabras en la prueba perfecta para investigar si Donald Trump obstruyó o no la justicia durante la investigación.

Comey empezó a transcribir sus encuentros con Donald Trump el 6 de enero, tras la primera reunión con el presidente republicano. A este primer encuentro le siguieron otros más: desde las elecciones, Comey habló con Trump hasta en 9 ocasiones (6 por teléfono y 3 en persona). Y teniendo en cuenta que con el ex presidente Obama solo se comunicó en 2 ocasiones en los 3 años que coincidieron, los números no están nada mal.


Vía The Boston Globe


Entre los detalles turbios que recoge la declaración escrita de Comey se encuentra la solicitud de lealtad que Trump le hizo al entonces director del FBI durante una cena privada en la Casa Blanca el pasado 27 de enero. “Yo necesito lealtad y espero lealtad”, le espetó el presidente a Comey.

En ese encuentro el presidente Trump también le insinuó que había mucha gente detrás de su puesto al frente del FBI.  “Me dijo que mucha gente quería mi trabajo y que, dados los ataques que yo había sufrido el año anterior, él entendería si yo decidía dejar el puesto", apunta. "Mi instinto me dijo que este encuentro privado y la simulación de que esta era nuestra primera discusión sobre mi cargo significaban que la cena era, al menos en parte, un esfuerzo para hacer que yo pidiera (permanecer) en mi cargo y crear una cierta relación de condescendencia", explica el ex director del FBI en su declaración.

En otra reunión el 14 de febrero, el presidente Trump pidió quedarse a solas con Comey en el despacho oval. Un momento de intimidad que el republicano aprovechó para pedir que “dejara pasar” la investigación a Michael Flynn. Este capítulo de las conversaciones entre Comey y Trump ya había trascendido a los medios tras la publicación de la historia por parte de The New York Times, aunque la Casa Blanca negó su veracidad en un comunicado.

"Yo solo respondí que 'es un buen hombre', pero no dije que lo dejaría pasar", explica en el texto Comey.


“Me dijo que mucha gente quería mi trabajo y que, dados los ataques que yo había sufrido el año anterior, él entendería si yo decidía dejar el puesto"


Tras esa conversación James Comey se sintió tan incómodo que deseó no reunirse más con Donald Trump en persona. "Poco después, hablé con el fiscal general Sessions en persona para informarle sobre las preocupaciones del presidente sobre las filtraciones. Aproveché la oportunidad para implorarle al fiscal general que evitara cualquier futura comunicación directa entre el presidente y yo", señala."Le dije que lo que había ocurrido era inapropiado y no debía volver a ocurrir. Él no respondió", relata.

A lo largo de otras conversaciones telefónicas, el presidente Donald Trump también le pedía a Comey que “alejara el nubarrón” que suponía la investigación sobre Rusia y que hiciera saber públicamente que él no estaba implicado en el asunto. Según Trump, “el nubarrón ruso” estaba interfiriendo en su capacidad para ejercer de presidente.

Más allá del morbo y de la curiosidad que despierta conocer las conversaciones privadas entre Comey y Trump, muchos han aprovechado este informe para acusar a Trump de obstrucción a la justicia.

Tan solo unas horas después de la publicación de la declaración, analistas y expertos políticos empezaron a debatir acerca de si hubo o no obstrucción por parte de Trump. El analista político Jeffrey Toobin cree que sin duda la hubo.



“Hay una investigación criminal en curso de uno de los principales asociados del Presidente, su ex asesor de seguridad nacional, una de las personas más ... importantes en el gobierno. Lo despiden. Está bajo investigación criminal y el Presidente trae al director del FBI y le dice, por favor detenga su investigación ", explica Toobin a la CNN.

Otros, como David French, consideran que no hubo obstrucción a la justicia pero sí un claro caso de “abuso de poder”.




dam Schiff, el principal demócrata del comité de inteligencia de la Cámara de Representantes,declaró en un comunicado que el testimonio de Comey confirma "una serie de inquietante alegaciones” en torno a la conducta de Trump. Y añadía: "el Congreso debe ahora determinar si la negativa del director a ceder ante las peticiones de inteferir u obstruir las investigaciones de Rusia, condujeron en última instancia al despido de Comey”.


share