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¿Que qué he estado haciendo para encontrar trabajo? Pajas, señor primer ministro

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El documental 'Invisible Britain' muestra, de la mano del grupo Sleaford Mods, la Gran Bretaña oculta

Ignacio Pato

09 Febrero 2015 12:04

2015: Gran Bretaña está al borde de un colapso nervioso y dos macarras de Nottingham le están poniendo banda sonora.

Esta es la premisa de la que parte el documental Invisible Britain, en la que el dúo Sleaford Mods es el hilo conductor para mostrar tanto imágenes de su próxima gira como de la realidad oculta y despreciada del país gobernado por los conservadores de David Cameron. Todo ello a pocos meses de las elecciones generales de mayo

Alianza entre conservadores del premier David Cameron y laboristas en los grandes asuntos; la extrema derecha del UKIP ascendiendo; trabajos precarios por todo el país mientras la City londinense engulle todo lo que puede; repunte de la criminalización de la inmigración y las ayudas sociales…

No parece que haya cambiado demasiado la Gran Bretaña real desde los riots de 2011. Una olla a presión que Sleaford Mods (Jason Williamson y Andre Fearn) definen así de bien: “Curro en vez de por mis sueños por un par de ravioli y una botella de Smirnoff bajo la mirada de un jefe que no tiene ni puta idea. ¿En serio quieres que te diga lo que pienso de ti, gilipollas?”.

Los directores de Invisible Britain, Paul Sng y Nathan Hannawin, contextualizan un documental que en sus primeros días de crowdfunding ya ha conseguido de sobra su objetivo de financiación: “Mucha gente no tiene contacto con la realidad de este país. Una de cada cinco familias tiene dificultades para tener comida en la mesa en Gran Bretaña y tienes a toda esta mierda de compañías de prestamistas de dinero sacando provecho de ello. A las comunidades no privilegiadas se les deja pudrirse”. El que habla es Sng, para quien los años de destrucción social de Thatcher encontraron más continuidad que ruptura con los laboristas Blair y Brown en el 10 de Downing Street.

Particularmente, el camino de Williamson hasta Sleaford Mods no ha sido fácil, habiendo tocado fondo justo antes de poner en marcha el proyecto, cuando no tenía dinero más que para una chocolatina Mars y una lata de cerveza. Alrededor, una adicción de niveles notables a la cocaína y varios despidos laborales. Superado aquello, es cierto que han incrementado su eco mediático en el último par de años. Con un último disco colocado ya entre los 10 mejores de 2014 para The Guardian y sólidas giras, sus ataques al Establishment no se quedan sólo en guetos o institutos públicos. Los de Nottingham han encontrado un filón en la Gran Bretaña de los recortes y la austeridad. Además, el ingrediente no tan secreto de su creciente notoriedad es que Sleaford Mods no hablan desde un púlpito ni ofrecen rebuscados análisis políticos de asamblea ni posgrado. Hablan de la calle y a la calle, básicamente porque están en la calle, en esa Gran Bretaña invisible.

El codirector Nathan Hannawin define ese país invisible como "más allá de Londres. Vamos a ir a zonas que no salen en las noticias, donde vive gente que no tienen voz en los medios". Personas con trabajos de mierda y para quienes el sueño individualista del éxito no es más que una pesadilla. Laboristas y conservadores vuelven a coincidir en su glorificación del trabajo como herramienta de progreso. pero, como dice Paul Sng, "parte de la conexión de Sleaford Mods con la clase trabajadora es que hablan de la frustración y futilidad de los trabajos basura. Se trabaja mucho y se recibe poco. Ellos hablan de cómo el trabajo puede destruir a la gente, como hacían los Pistols y The Specials".

Campaña de David Cameron en 2010 con la sugerencia añadida de que se vuelva a la realidad de Eton. Eton College es el colegio masculino considerado de mayor prestigio del mundo y cuna de 19 primeros ministros británicos

Oxbridge es la palabra que se usa en Gran Bretaña para designar el origen de las élites procedentes de Oxford o Cambridge. Un poco como su trivial rivalidad en las regatas, ni entre estas universidades ni entre conservadores y laboristas, cuyos dirigentes suelen ser oxbridges, parece haber grandes diferencias. Con respecto a las elecciones de mayo, Hannawin apunta: "todos los partidos se parecen demasiado, no creo que vaya a haber ningún cambio según quién gane".

Mientras el gobierno de David Cameron ha tratado en los últimos meses de frenar toscamente la inmigración o profundizar en una sibilina privatización del National Health Service, el primer ministro tuvo una curiosa relación con la música en el año de su llegada al poder. Cameron manifestó que era fan de The Smiths y el que fuera guitarrista de la banda, Johnny Marr, le lanzó una rotunda advertencia vía Twitter. No parece que vaya a salir mejor parado en Invisible Britain. "David Cameron es un mal chiste. ¿Cómo coño le llevó la gente al poder? Está fuera de todo contacto con la realidad", se lamenta Paul Sng.

Mientras llega mayo y después también, Sleaford Mods seguirán escupiendo rabia acerca de problemas que ni Cameron ni el candidato de los laboristas Ed Miliband (a quien le han lanzado huevos en mercados en al menos un par de ocasiones) ni el resto de élites del país parecen alcanzar a comprender, sencillamente porque nunca los han padecido. Como Williamson declama en uno de sus mayores hits, Jobseeker (Demandante de empleo):

"Cojo un folleto que me da el Servicio Nacional de Salud sobre la depresión, ¿cómo he llegado hasta aquí? 'Entonces, señor Williamson, ¿qué ha estado haciendo desde su último empleo para conseguir trabajo?' Que os follen, he estado en casa haciéndome pajas".


Gran Bretaña está al borde del colapso y estos dos macarras vienen a darle el tiro de gracia





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