Actualidad

H.R McMaster, el 'soldado académico' elevado a nuevo consejero de seguridad de Trump

Terco, sin pelos en la lengua y doctor en Historia, McMaster tiene la reputación de ser un gran 'teórico de la guerra'

“Un hombre de tremendo talento y experiencia”. Así definió ayer lunes el presidente Donald Trump al teniente general estadounidense Hebert Raymond McMaster, tras nombrarlo su nuevo consejero de seguridad.

McMaster sustituirá al teniente general Michael Flynn, una de las primeras dimisiones del gabinete Trump tras la publicación de unos informes que certifican que engañó a funcionarios de alto nivel de la administración, incluido al vicepresidente Mike Pence, sobre sus contactos con Rusia.

McMaster es una rara avis dentro de los altos cargos del ejército estadounidense. Catalogado en 2014 como una de las personas más influyentes del año según la revista Time, siempre ha ido contracorriente.

Terco y sin pelos en la lengua, McMaster tiene un doctorado en historia por la Universidad de Carolina del Norte, es el director del Centro de Integración de Capacidades del Ejército y uno de los teóricos de la guerra que más ha luchado por conseguir una estrategia militar alejada del “capturar y matar”, tan de moda en el pasado castrense de los Estados Unidos.

Veterano de guerra, McMaster tiene el honor de haber participado en tres de los más célebres conflictos en los que se ha visto inmiscuido el ejército norteamericano en los últimos 30 años: la guerra del Golfo, Afganistán e Irak.

La primera le hizo un héroe de guerra. En 1991, durante la Guerra del Golfo, McMaster se encontraba al mando de una pequeña tropa del 2º ejército de caballería del regimiento cuando se vio inmerso en la mayor batalla de tanques desde la 2ª Guerra Mundial. Pese a que se encontraban ante una fuerza mucho mayor de la Guardia Republicana iraquí, la estrategia militar de McMaster logró destruir a las fuerzas enemigas por lo que fue galardonado con una Estrella de Plata, la cuarta condecoración más importante de las Fuerzas Armadas estadounidenses. Y también consiguió que su hazaña fuera incluida en la novela Armored Cav de Tom Clancy.

El periodo de entreguerras le dio la fama. En 1997, este militar y académico publica su polémico libro Dereliction of Duty. En él, criticaba abiertamente la actuación militar de los Estados Unidos durante la Guerra de Vietnam. Los militares no hablaron lo suficiente, no lideraron lo suficiente y no se comunicaron lo que debían con el presidente Johnson, sostiene McMaster.

La tercera de sus guerras, la de Irak, le confirmó como uno de los mayores estrategas del ejército norteamericano. McMaster es un hombre que atribuye a la guerra tres características: es política, es humana e incierta. Y como escribió en un artículo para el New York Times, “la Defensa debe tener en cuenta los factores sociales, económicos e históricos que constituyen la dimensión humana de la guerra”.

Esta filosofía del conflicto hizo que en 2005 consiguiera estabilizar la ciudad iraquí de Tal Afar, situada en la frontera siria. McMaster entrenó a sus soldados con clases sobre cultura iraquí, les hizo leer libros sobre la historia de la región y estrategias de contrainsurgencia, y los militares tuvieron que aprender las diferencias entre sunitas, chiíes y turcomanos. Según The Guardian, McMaster ordenó que los detenidos fueran tratados de manera humana y obligó a las tropas a no usar términos despectivos para referirse a los musulmanes. Incluso realizó encuestas entre los prisioneros para conocer cómo era el trato que recibían.

Y en contra de lo que se pudiera pensar inicialmente –las inclinaciones intelectuales no son bien vistas en los círculos tradicionales del ejército norteamericano–, esta rara combinación entre militar y académico parece que ha cuajado en el sector político y militar norteamericano.

McMaster entrenó a sus soldados con clases sobre cultura iraquí, les hizo leer libros sobre la historia de la región y estrategias de contrainsurgencia, y los militares tuvieron que aprender las diferencias entre sunitas, chiíes y turcomanos

El senador John McCain, un crítico cada vez más abierto de Trump, calificó a McMaster como una opción “sobresaliente”. “Es un hombre de genuino intelecto, carácter y capacidad, sabe cómo tener éxito”, explicó en un comunicado. “Le doy al presidente Trump gran crédito por esta decisión”.

Por su parte, el general Petraeus elogió al nuevo consejero de seguridad en declaraciones a The Guardian: “Es un brillante oficial, un héroe del campo de batalla y un verdadero soldado-académico que servirá al presidente Trump y al país muy bien”.

"He conocido desde hace más de una década a McMaster, y no puedo imaginar un hombre más decente para el puesto", escribió en The Atlantic, Andrew Exum, un oficial retirado del Ejército y funcionario del Pentágono. "Este trabajo va a volverlo loco porque no soporta a los tontos. A menos que se le ha dado algunas garantías sobre el proceso, él tendrá que luchar para influir en el presidente y ser el último hombre en la habitación cuando Trump tome una decisión clave”.

Pese a las alabanzas de colegas y políticos, no está muy claro hasta qué punto comulgan McMaster y Trump sobre según que temas. Por ejemplo, Rusia. Mientras Donald Trump quiere hacerse amigo de Putin, McMaster se muestra preocupado por la fuerza del ejército ruso: "El objetivo de Moscú es "colapsar el orden de seguridad, económico y político de la posguerra fría en Europa y reemplazar ese orden por algo que sea más favorable a los intereses rusos", llegó a afirmar teniente general, que incluso participó en un estudio secreto con el objetivo de vigilar al ejército de Putin. Por otra parte, McMaster y Trump coinciden en la necesidad de ampliar el ejército de Tierra y aumentar la ciberseguridad.

De momento, McMaster se muestra optimista con su nueva responsabilidad en el gobierno de Estados Unidos. "Es un privilegio poder seguir sirviendo a nuestra nación y le estoy agradecido por esa oportunidad”, declaró en la presentación. " Espero unirme al equipo de Seguridad Nacional y hacer todo lo posible para avanzar y proteger el interés del pueblo estadounidense".

El tiempo dirá si Hebert Raymond McMaster acaba convirtiéndose en el último hombre que permanece en el despacho oval cuando Trump decida el destino del mundo. En cada una de sus decisiones.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar