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En esta ciudad, si trabajas menos horas tu empresa te lo agradecerá

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Después de un año de experimento para reducir la jornada laboral, los trabajadores contentos demuestran que son también más eficientes

Rafa Martí

21 Mayo 2016 13:17

La ciudad de Gotemburgo comenzó hace un año un experimento para lograr un mayor equilibrio entre la vida personal y el trabajo. El partido de la izquierda en la ciudad sueca propuso que las empresas privadas y públicas se acogieran a un programa para reducir la jornada laboral diaria de 8 a 6 horas, de 40 a 30 horas semanales.

Los resultados, después de un año, han sido muy positivos. Estos son algunos testimonios personales que recoge un reportaje de The New York Times:

1. Arturo Pérez, cuidador en un centro de enfermos de Alzheimer: “Estamos más felices. Un trabajador contento es mejor trabajador”.

2. Maria Brath, CEO de una startup: “Pensamos que una semana laboral más corta significaría que tendríamos que contratar más, pero no ha sido así porque todo el mundo trabaja de manera eficiente”.

3. Gabrielle Tikman, enfermera de un hospital: “Había alcanzado un punto en el que solo podía trabajar al 80% de mi capacidad. Ahora es más fácil descansar y tener tiempo en casa para sentarme y hablar con mis hijos. Mi potencial ha vuelto”.

4. Martin Banck, director de un centro de servicio Toyota: Lo que vemos hoy es que los empleados están hacienda el mismo trabajo en 6 horas, e incluso más, que el que hacían en una jornada de 8 horas”.



Cada vez parece más evidente que estar 8 horas al día en la oficina no significa estar 8 horas trabajando. En el grueso de testimonios, la jornada de 6 horas ha supuesto un mayor aprovechamiento del tiempo, una mejora de la eficacia y de las condiciones de vida de los trabajadores. Un win-win.

Sin embargo, no todos lo ven así. El partido moderado de Gotenburgo se opone a sus colegas de la izquierda y creen que, si todas las empresas de la ciudad hubiese participado en el experimento, la economía estaría estancada. Ni qué decir si la medida se aplicara a toda Suecia.

Ellos señalan que trabajar menos horas disminuye la competitividad e impone a las empresas hacer mayores inversiones para cubrir las horas que se dejan de trabajar, sobre todo con más trabajadores.

Sin embargo, en el caso de la startup de Brath, los beneficios se han duplicado en dos años de existencia de la empresa.

En el hospital en el que trabaja Tikman reconocen que han tenido que hacer una inversión adicional de 123.000 dólares semanales para nuevo personal. Pero, a cambio, han obtenido menos absentismo laboral y mayor eficiencia de los trabajadores: la lista de espera para cirugías se ha reducido de meses a semanas y las operaciones han aumentado un 20%. A la larga, el coste del absentismo y la ineficiencia es mucho mayor al de su inversión semanal, según su director.

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