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Acusan a Siria de construir un crematorio para quemar a asesinados en masa

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EEUU denuncia que una prisión militar está quemando cuerpos de prisioneros para encubrir sus ejecuciones

silvia laboreo

16 Mayo 2017 13:44



Tras más de 6 años de combates, 320.000 muertos, miles de desplazados y un país destruido hasta sus cimientos, la guerra civil siria no deja de ofrecer nuevos y escabrosos detalles. A los atentados contra civiles, ataques con armas químicas, torturas y violaciones de los derechos humanos más básicos hay que sumar todo lo que ocurre en la prisión militar de Saydnaya.

Justo a principios de este año, Amnistía Internacional denunciaba el “matadero humano” en el que se había convertido este centro penitenciario situado a 45 minutos al norte de Damasco. Según la organización humanitaria, en los últimos años entre 5.000 y 13.000 personas han sido ahorcadas dentro de sus muros, después de ser torturados psicológicamente, golpeados, privados de comida y agua y obligados a abusar sexualmente de otros prisioneros.

La descripción de un infierno en la Tierra a la que se añaden las últimas acusaciones del Departamento de Estado estadounidense. En una rueda de prensa celebrada ayer en Washington, EEUU acusaba al Gobierno sirio de haber construido un crematorio clandestino para encubrir los asesinatos en masa de Saydnaya.


Stuart Jones, principal diplomático estadounidense para Oriente Medio, acusó al ejecutivo de Assad de ejecutar cada día a 50 personas en la prisión de Saydnaya. “Hasta ahora se pensaba que los cuerpos eran enterrados en fosas comunes, pero ahora creemos que el Gobierno sirio ha instalado un crematorio en la prisión de Saidnaya con el fin de no dejar evidencia de las ejecuciones en masa”, explicó el diplomático. Según Stuart Jones, el Gobierno sirio ha llegado con estos últimos acontecimientos a “un nuevo nivel de depravación”.




Para justificar estas terribles acusaciones, el departamento publicó varias fotografías por satélite que muestran como Saydnaya fue modificada desde 2013 para, supuestamente, dar lugar al crematorio. Pese a que las fotografías no son una prueba definitiva, una de las capturas de 2015 muestra que todos los edificios estaban cubiertos de nieve excepto uno, lo que sugiere la existencia de una fuente de calor interna.

Jones acabó su intervención apelando directamente a los aliados de Siria, alegando que las atrocidades del régimen sirio se hicieron “aparentemente con el apoyo incondicional de Rusia e Irán".

El diplomático reconoció que Estados Unidos aún no había mostrado las imágenes del satélite a los rusos. “Pero tenemos una conversación en curso con el Gobierno ruso para comentar la problemática de su incapacidad para condenar las atrocidades en Siria y su aparente tolerancia a estas”, mantuvo.


“Hasta ahora se pensaba que los cuerpos eran enterrados en fosas comunes, pero ahora creemos que el Gobierno sirio ha instalado un crematorio en la prisión de Saidnaya con el fin de no dejar evidencia de las ejecuciones en masa”


James Stuart pidió a Rusia que “asuma la responsabilidad” de exigir al Gobierno de Assad que detenga las “terribles” violaciones del Derecho Internacional que está llevando a cabo en su territorio.

La denuncia del Departamento de Estado ha sorprendido a los grupos de Derechos Humanos, en parte porque algunas de las fotografías por satélite ya contaban con varios años de existencia.

“Todavía es necesario que haya una gran cantidad de investigaciones llevadas a cabo,” explicó Geoffrey Mock, especialista en Oriente Medio de Amnistía Internacional, al diario estadounidense The New York Times.



El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos corroboró los datos de Estados Unidos en cuanto a los asesinatos en masa, pero remarcó que carecía de información suficiente sobre un supuesto crematorio, según recoge AbcNews.

Con estas últimas declaraciones, el Gobierno estadounidense da un paso más en su estrategia de aislar el régimen y forzar su retirada. Una nueva línea de actuación que comenzó en abril tras el ataque químico a la población civil de Jan Shijun que dejó más de 87 víctimas.




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