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El delantero volador que marcó el gol más importante contra el alzhéimer

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Descubre la campaña 'Fútbol vs Alzheimer'

Ignacio Pato

06 Julio 2015 06:00

Este gol, marcado hace 55 años, está haciendo feliz a una familia.

Este otro, de hace más de 40 años, también dibuja sonrisas hoy.

Tanto el cabezazo de Evaristo como el remate de Cruyff han formado parte de la terapia de estimulación del recuerdo que la Fundació Salut i Envelliment de la Universitat Autònoma de Barcelona, con apoyo y financiación de la Federación Española de Asociaciones de Futbolistas Veteranos, ha realizado con tres grupos de pacientes de alzhéimer.

Ahora, la revista de fútbol Líbero se ha unido a esta iniciativa. El resultado de la suma de fuerzas es la campaña Fútbol vs Alzheimer.

Y este es el emotivo spot que acaban de lanzar para apoyar el proyecto.




Líbero ha confeccionado ejemplares con el mismo formato que los que habitualmente editan, excepto por un pequeño-gran detalle: todo el contenido está basado en las décadas de los 40, 50, 60 y 70. El objetivo es que esas revistas lleguen a los centros y los pacientes y sus familiares puedan seguir disfrutando con el fútbol.

La memoria, la atención y el estado de ánimo de nuestros abuelos pueden mejorar simplemente hablando del deporte rey.

“Es la terapia de reminiscencia. Trabajamos recuerdos emocionales, tratamos de revivir hechos significativos. En este caso, todo lo que hay alrededor del fútbol, como el campo, el himno, fotos, etc., suponen un espacio compartido por mucha gente conectados a momentos de la vida del paciente. En un campo de fútbol los estímulos externos son muy grandes”, nos cuenta Laura Coll, médico e investigadora de la Fundació Salut i Envelliment.

Basada en principios no farmacológicos, la terapia de reminiscencia trabaja la estimulación cognitiva del paciente. En otras palabras, alineaciones, jugadas o incluso olores y sonidos que quedaron en el cerebro hace décadas vuelven hoy a la vida.

Revivir estos momentos proporciona al paciente lo que Coll llama actividad significativa. Pequeños resortes que generan un bienestar distinto al de otras terapias de demencia y de los que ella fue testigo con su grupo de entre 6 y 8 pacientes de Barcelona.

“No importa si se acuerdan de un jugador en concreto. El ambiente distendido en el grupo ya es clave”, nos cuenta Coll. Este es otro rasgo distintivo de la terapia, ya que, al ser el alzhéimer una enfermedad “a atacar”, no en todos los estímulos se trabaja desde la generación de satisfacción en el paciente. El carácter conversacional del fútbol ayuda enormemente.

La colaboración, identificación e interacción entre pacientes también hace lo suyo. "En la terapia trabajamos cosas vividas muy intensamente y además compartidas, como por ejemplo la pertenencia a tu equipo”, dice Coll.

Quizá el fútbol pueda actuar contra el proceso degenerativo de demencias como el alzhéimer de manera similar a como lo hace la música. Según Coll, “se sabe que el lugar donde está la música en el cerebro está menos dañado por la demencia”.

Aunque, como la médico reconoce, sería muy difícil saber dónde está el fútbol como tal en nuestro cerebro, sí se observa una reacción positiva a través de la emoción. “No es una terapia que cure nada pero estamos creando momentos de bienestar. Del fútbol no se olvidan”.

Coll es cauta a la hora de hablar de resultados. Su equipo de trabajo se encuentra en plena fase de análisis de estos resultados. "Hay mejoras en el estado de ánimo. Los pacientes también prestan mucha más atención al proceso. Además, al tener un nuevo tema de conversación, los cuidadores pueden acercarse a ellos mejor y de una manera distinta. El siguiente paso sería un ensayo clínico".

Mediante fotografías o juegos que las revistas de Líbero incluyen, los pacientes recuerdan goles como el de Evaristo.

Cuando un paciente del proyecto dice "no me acuerdo del jugador pero recuerdo un gol de cabeza que el jugador iba volando", está diciendo muchísimo más que todo lo dicho hasta ahora sobre el gol con el que Evaristo acabó en 1960 con el dominio del Real Madrid de Di Stéfano en Europa.

Como el mismo paciente añade, "es bonito recordar las cosas buenas. Las malas yo las olvido".

Al fin y al cabo, como decía Arrigo Sacchi, el fútbol es la más importante de todas las cosas sin importancia.

Un gol es para siempre



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