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Esto es lo peor que puedes hacerle a un fan de Friends

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Inauguran una réplica del Central Perk que sólo es un refrito chapucero

Natxo Medina

22 Septiembre 2014 10:05

Todos hemos visto Friends. Hasta aquellos que afirman odiarla, que la tachan de “blanda”, de “políticamente correcta” o de “no reflejar la vida real de los neoyorkinos”, seguramente se hayan echado más de una risa en privado viéndola.

Los diez años que pasó en antena, su éxito desbordante y el encanto de sus personajes marcaron un antes y un después en la historia del entretenimiento televisivo. Nos guste más o menos. Aunque no fueramos fans, forma parte de nuestra vida.

Hoy se cumplen 20 años de la primera emisión y la serie sigue viva en la memoria de muchos. Debe de ser por eso por lo que unos desalmados han decidido escupir sobre tan querido legado de la peor de las maneras: explotando la nostalgia fan hasta el absurdo por un puñado de dólares.

Hace tiempo que supimos de los planes para abrir una réplica del Central Perk, el café en el que los protagonistas pasaban el rato. Iba a estar situado en el SoHo de Nueva York. Y aunque pudiera parecernos una idea un poco “meh”, pensamos que al menos sus responsables se lo currarían un poco. Por respeto. Pero hemos visto las fotos de la inauguración, y estábamos muy equivocados.

La “réplica” del café es una especie de local de cartón piedra en el que hay cuatro sofás del set, unos fotomurales de fondo, una barra con su correspondiente merchandising y café a 5 euros y un montón de memorabilia museística de segunda: ropa de los personajes, fotos de momentos míticos, algo de atrezzo.

Sin embargo, lo peor de todo no es sólo que el lugar no se parezca en nada al Central Perk de la serie, o que en la inauguración pusieran a los Rembrandts a tocar en directo el único tema que conocemos de su discografía, sino que al acto sólo asistió Günther. Visto lo visto, el resto del reparto seguramente habían quedado para una maratón de sus viejos deuvedés regados con margaritas. Así por lo menos ellos sí demostrarían que han sabido envejecer con dignidad.

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