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La mujer que disparaba a los ojos del horror

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La fotógrafa Heidi Levine gana el Premio al Valor en el Fotoperiodismo Anja Niedringhaus

Josune Imízcoz

29 Marzo 2015 06:00

Probablemente, le seguirán preguntando hasta el día de su muerte por qué elige correr hacia las bombas en lugar de huir de ellas, por qué se arriesga a asomar su objetivo en medio de un fuego cruzado teniendo tres hijos, por qué decide vivir en riesgo permanente pudiendo disfrutar de la paz.

Probablemente se lo preguntarán más veces que a sus compañeros de profesión varones. Y, probablemente, se lo preguntarán con una mezcla de admiración y extrañeza porque es mujer.

Heidi Levine es estadounidense pero lleva 30 años fotografiando guerras y revoluciones en Oriente Medio. Esta semana, la International Women's Media Foundation ha decidido otorgarle el Premio al Valor en el Fotoperiodismo Anja Niedringhaus.



Levine vive en Jerusalem y, a diferencia de muchos otros fotoperiodistas, ella no coge un avión y vuela a un lugar seguro cuando termina sus reportajes. Levine siente la destrucción de hogares como propia porque este también es su hogar.



El jurado ha destacado su compromiso inquebrantable con la historia de violencia de Gaza y "la profunda compasión por la gente con la que se cruza". Quizá sea compasión, o quizá sea identificación. Ponerse verdaderamente en la piel del otro.


Y sentir que ambos corréis en la misma dirección cuando caen las bombas.



Mirar a los ojos de una madre en el funeral de los cuatro niños asesinados el pasado verano en Gaza por un proyectil israelí mientras jugaban en una playa.

Y darte cuenta de que también podrían ser tus hijos.



Contemplar la destrucción de todo lo que conocías.



Y de todos a los que conocías.



El trabajo de Levine es mirar a los ojos del horror para comprender que el dolor del de enfrente ha de ser, necesariamente, también nuestro dolor.





Si tu mundo es el mío, tu dolor es el mío








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