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Filipinas ordena el arresto de una de las mayores críticas de Duterte

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La senadora Leila de Lima ha sido detenida por supuesto tráfico de drogas tras largos meses de confrontaciones con el presidente filipino

M.Y.

24 Febrero 2017 17:07

La senadora Leila de Lima, una de las opositoras más importantes del controvertido presidente Rodrigo Duterte y en particular de su 'guerra antidrogas', que ha provocado miles de ejecuciones sumarias desde su llegada al poder, se ha entragado hoy viernes a la Policía filipina a las puertas del Senado del país en respuesta a una orden de arresto dictada desde un tribunal de Muntinlup.

El tribunal la acusa de cargos relacionados con el tráfico de drogas en la prisión de Muntinlupa entre los años 2010 y 2016, cuando ejercía como ministra de Justicia con el anterior presidente Benigno Aquino. De Lima ha negado todos los cargos y se ha calificado víctima de la persecución política. De ser condenada por los cargos de los que se la acusa, podría recibir condena perpetua.

"Soy inocente. No hay verdad en los cargos que dicen que me he beneficiado del tráfico de drogas, que he recibido dinero y que he mimado a los convictos por drogas", ha asegurado la senadora.

Sus defensores apoyan su versión y tienen claro que su detención no es otra cosa que una manera más de Duterte de intimidar a la oposición. De Lima, que en 2008 fue la presidenta de la Comisión de los Derechos Humanos en Filipinas, llegó a abrir un investigación a Duterte mientras era alcalde de Davao por haber usado escuadrones de la muerte para asesinar a supuestos drogadictos y criminales.


El tribunal la acusa de recibir dinero de los traficantes de las prisiones entre los años 2010 y 2016, los mismos en los que trabajó como Ministra de Justicia con el anterior presidente Benigno Aquino. De Lima ha negado todos los cargos y se ha calificado víctima de la persecución política.


A pesar de que el ahora presidente negara esas acusaciones, nada más llegar al cargo en junio de 2016 inició una guerra contra la droga mucho más intensa, a gran escala. De acuerdo a Amnistía Internacional, cada día se mata en las calles filipinas a 34 personas y la cifra asciende ya a más de 7.000 muertos en 8 meses.

Este mismo martes, de Lima llamó al presidente "sociópata asesino en serie" después de que salieran a la luz más pruebas que relacionan a Duterte con los escuadrones de la muerte en Davao. Él, por su parte denunció que ella dirigía una red de tráfico de drogas en una de las prisiones más grandes del país.

Unos meses antes, en agosto, el presidente declaró que "tenía que destruirla en público" a modo de amenaza. Parece que con la detención, Duterte se está empezando a cobrar su venganza particular contra las voces más críticas con su violenta gestión.

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