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Eric Garner, o así suena en SoundCloud un homicidio racista de la policía de Nueva York

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Una pista de música electrónica samplea las últimas palabras de esta víctima mortal de la violencia policial en Estados Unidos

Ignacio Pato

05 Febrero 2015 06:00

El 17 de julio del año pasado, el agente de la policía de Nueva York Daniel Pantaleo decidió que debía reducir a Eric Garner por vender cigarrillos sueltos de manera ilegal en una calle de Staten Island. Garner tenía 43 años, pesaba 160 kilos, tenía 6 hijos, 2 nietos y también tenía asma. A pesar de todo, entre cinco agentes consiguieron inmovilizar, tumbar y, por manos de Pantaleo, asfixiar hasta la muerte a Garner. En el vídeo de su homicidio, se puede escuchar a la víctima gritar hasta 11 veces “I can’t breathe” (No puedo respirar).

Este "I can't breathe" nunca se fue del foco de los medios, gracias a las masivas protestas que se desencadenaron en todo EEUU, conectadas al homicidio de Mike Brown en Ferguson unos días más tarde. Ahora, esa frase reclama una atención diferente: el neoyorquino Mark Roberts ha creado una canción de electrónica usando la grabación de la muerte de Garner. El resultado es este:

La canción captura bien la tensión y falta de salida física que rodearon la muerte de Garner. A través de sintes, somos conducidos hasta el momento en que la víctima pide que no le toquen, parando para que lo escuchemos bien. Después, se sucede la lucha y la llamada de socorro desesperada de Garner, fundida con los "I can't breathe" que se gritaron en las protestas posteriores. Para el final de la canción, casi ni nos hemos dado cuenta que una persona ha muerto por manos de la policía... O eso le hubiera gustado a la propia policía. Pero esto es sólo una canción.

Sin embargo, aquí hay un par de interrogantes. ¿Se trata de un blanco utilizando de manera oportunista una tragedia racista? ¿Provoca la canción de Roberts una mayor toma de conciencia al respecto de la brutalidad sobre minorías? ¿O por el contrario contribuye insensibilizar y trivializar descontextualizando la grabación original?

Si estos debates existen, debemos encuadrarlos en el hecho de que no se suele asociar el activismo político, o al menos la protesta en la música, con la electrónica. Lastrada por la falta de palabras, esta singularidad hace que sea más difícil pensar que una canción de música electrónica sea "política", entendida de una manera tradicional. En el otro extremo tendríamos al rock, el folk o el hip-hop, fácilmente emparentados con según qué causas a través de lo que dicen sus cantantes. Además, en este caso, Roberts admite que no ha querido añadir palabra alguna sobre la música.

Sin embargo, no debemos olvidar que una canción no es política únicamente por aquello que dice. En qué contexto material surge una canción, cómo es la relación económica entre productores, creadores e intermediarios o si la canción tiene recorrido más allá del oído de un oyente aislado en la habitación de su casa influyen en evaluar la capacidad transformadora de la música. Las raves, y la electrónica que en ellas suena, son un ejemplo de este carácter político de música que no tiene letra pero consigue crear cierta cohesión comunitaria.

La música no es política por lo que dice, sino por lo que consigue que hagas





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