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5 minutos de acoso sexual en prime time: el vídeo que ha indignado a Italia

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La cantante Emma Terrone siendo manoseada durante un ensayo musical. Los responsables del programa de televisión catalogándolo de "broma". La indignación recorriendo Italia

silvia laboreo

03 Mayo 2017 17:42

La violencia sexual no da risa. No despierta ni la más mínima carcajada, ni siquiera una pequeña sonrisilla en la comisura de la boca.

Una lógica aplastante que la televisión italiana rompió por los aires la pasada semana, cuando decidió ofrecer en prime time un espectáculo baboso, degradante y humillante para las mujeres.

Sucedió en el Canal 5 –cadena cuyo propietario es, sorpresa, Silvio Berlusconi – dentro del programa Amici di Maria De Filippi, uno de los más veteranos de la televisión italiana.

Esta temporada de Amici, una especie de Operación Triunfo a la italiana, contaba con la participación de Emma Marrone, conocida por representar a Italia en el festival de Eurovision de 2014.

Marrone salió al escenario para ensayar el famoso tema de la película Café Bagdad, I'm calling you, acompañada de un cuerpo de baile masculino. Lo que ella no sabía era que estaba siendo víctima de una cámara oculta.

De una “broma”, como la catalogó el propio programa en sus redes sociales.



Pero lo que en realidad muestra el clip de vídeo no es una broma, sino 5 minutos vergonzosos de violencia sexual contra la intérprete.

 En un momento dado de la canción, uno de los bailarines comienza a manosear a la Emma. Le roza con las manos el pubis, le pellizca el culo, le toca las piernas, le manosea todo el cuerpo, le chupa el cuello, le toquetea las tetas y se arrima a ella cogiéndole por detrás. “Un poco menos”, le dice la cantante visiblemente molesta.  “No quiero parecer una mojigata, pero si me tocas tanto no puedo ni siquiera cantar, es demasiado”, le susurra la intérprete.

Hasta que el bailarín le agarra la cara e intenta besarle. Allí, la “broma” llega a su fin y Emma Terrone abandona indignada el escenario.

Y por si no fuera suficiente con el vídeo en bruto, el montaje también es sonrojante. Sonidos, carcajadas enlatadas, pitidos y planos que muestran las risas y la complicidad de los espectadores y del jurado.

Tras la publicación del vídeo el pasado 24 de abril, la indignación comenzó a correr por las redes sociales. El post de Facebook recibió cientos de comentarios indignados, como el de esta mujer italiana.



“El acoso sexual no es guay, es acoso. El mensaje que transmitís es terrible. Las risas de la audiencia y del público son cómplices y patéticas. Qué pena que la implicada directamente no haya mantenido la lucidez acerca de la gravedad de lo que vivió y se haya agachado ante la lectura que los responsables del programa han hecho pasar por real: la normalización de la violencia. A partir de hoy bastará con decir ' estaba bromeando'”


Por su parte, los periódicos locales intentaron quitarle seriedad al asunto y llegaron a calificar la escena como “broma sexy”, “la broma más divertida del año” o “un baile que fue un poquito lejos y provocó que la cantante reaccionara mal”.

Argumentos con los que las organizaciones feministas Italianas no están nada de acuerdo. “En un país como Italia, afectado por altos niveles de feminicidios y violencia contra las mujeres, los medios de comunicación están contribuyendo a una cultura peligrosa”, explicó la activista feminista, Cristiana De Lia, al diario The Local.

De Lia es una de las fundadoras del colectivo feminista La Malafemmina y promotora de la campaña de Change.org que ha surgido a raíz del incidente. La petición, que ya lleva más de 19.000 firmas, pretende regular la violencia sexual en los medios de comunicación.



Porque, como se puede leer en el texto que acompaña a la petición, este tipo de “bromas” "aparte de golpear directamente a la cantante, afectan a todas las víctimas de la violencia y el acoso, haciéndoles creer que este abuso es normal". 

Y da riendas para que, la próxima vez que un hombre acose a una mujer – en el metro, en las discotecas, por la calle o en donde sea- pueda excusar sus actos injustificables con tan solo 3 palabras; era una broma.




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