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Así es la vida al lado del Guantánamo de Madrid

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El colectivo del barrio madrileño de Moratalaz Distrito 14 habla por primera vez para un medio de comunicación

Ignacio Pato

25 Febrero 2015 06:00

Hace pocas semanas, un grupo de jóvenes del barrio madrileño de Moratalaz saltó a las páginas de medios como ABC o El País. Se habían atrevido a desafiar el modelo de ciudad de las autoridades.

Aquellos jóvenes desinstalaron algunos de los nuevos reposabrazos de las marquesinas de autobús de Madrid, argumentando que estaban colocados para evitar que los sintecho pudieran usarlos para resguardarse o dormir. El nombre de su colectivo: Distrito 14. "La campaña nació con el objetivo de evidenciar la invisibilización de la pobreza en las calles. En Madrid, en las zonas más transitadas del centro, los bancos de siempre han sido sustituidos por sillas individuales, otros tienen varios reposabrazos que impiden que alguien se tumbe, las fuentes de las plazas tienen pinchos o hierros en los bordes para que nadie pueda sentarse... Son diseños anti-persona", nos explican ellos mismos. Al Partido Popular local no le gustó mucho la iniciativa.


Quizá te suene de algo Moratalaz. Allí se encuentra la macro-comisaría conocida por alguno de sus detenidos como "el Guantánamo de Moratalaz". Allí tiene su sede la UIP, la Unidad de Intervención Policial, comúnmente conocida como "antidisturbios". Este centro, que albergó desde 1988 un CIE que consistía en un sótano donde se hacinaban migrantes, es el lugar de destino de aquellas personas detenidas con denuncias especialmente relacionadas con la Ley Mordaza, así como sede de la Brigada Provincial de Información de la Policía Nacional.

Y es el barrio donde se desarrolla la acción de Distrito 14. Un grupo que, hasta hoy, no había realizado entrevistas como tal y que ha querido hacer la primera para PlayGround. Colectivo de acción directa formado por jóvenes morataleños, desde finales de 2012 están presentes en luchas de diversa índole pero siempre de clara definición. En sus propias palabras: "Nuestro ámbito de lucha se enmarca dentro del anticapitalismo, lo que incluye todas las ramas de explotación y agresión que surgen de este sistema: el fascismo y el heteropatriarcado. Distrito 14 se define como un colectivo anticapitalista, antifascista y feminista".

Moratalaz no es lugar para nazis


En los dos hechos clave que influyeron en su creación se puede ver claramente el cruce entre la política micro y las luchas transversales. Ellos mismos recuerdan sus propios orígenes: "Por un lado, la liberación de un espacio como era Salamanquesa (un colegio público abandonado durante años por la Administración y en el que varias personas integrantes del colectivo habíamos estudiado). Por otro, la huelga general del 14-N de 2012. Sumados a las ganas que teníamos muchas personas jóvenes del barrio de cambiar las cosas, dieron como resultado el nacimiento de Distrito 14".

Son quizá las acciones feministas que el colectivo lleva a cabo el día 25 de cada mes las que mayor visibilidad tienen en las calles de Moratalaz. Las vallas publicitarias, los muros de Moratalaz o la propia sede del PP en el barrio han sido objeto de pintadas, carteles y pegatinas advirtiendo de que sin mujeres no hay revolución. "Decidimos no dejarlo solo para un día al año, sino mensualmente hacer visible en el barrio este problema que tanto dolor y sufrimiento ha causado y sigue causando. El heteropatriarcado no es solo el que un hombre asesine a una mujer por el hecho de serlo. Engloba muchas otras formas de violencia previas hasta llegar a ese punto: el acoso callejero, la imposición de unos cánones de belleza o la heteronormatividad".

Además, recogidas solidarias junto al Banco de Alimentos, la organización de un Mundialito de fútbol Antirracista en las fiestas populares del barrio, las muestras de apoyo a Alfon o Bukaneros o su presencia en la lucha contra los desahucios han hecho que el colectivo sea familiar no sólo en el barrio, sino también en todo Madrid. Y quien no les conociera, siempre tendrá una oportunidad de hacerlo en cualquier momento. Como Carme Chacón, la exministra de Vivienda que en mayo pasado vio cómo su mítin por las europeas en este barrio era escrachado al grito de "PSOE, PP, la misma mierda es". Bajo su ministerio se impulsaron medidas de carácter procesal para agilizar los desahucios.


Moratalaz es un lugar normal, un barrio de trabajadores como cualquier otro. Construido en los años 60 para familias no siempre madrileñas de nacimiento, este distrito no fue sólo un lugar de paso para gente como Melendi o Alejandro Sanz antes de su salto a la fama. También es un lugar para un tipo de transición muy diferente y que no lleva hacia el estrellato: la de quien da con sus huesos en su particular Guantánamo. "Nos avergonzamos de que en nuestro barrio exista uno de los mayores centros de tortura del estado español. Conocemos de primera mano las cosas que allí dentro suceden y nos produce el mayor de los rechazos". La táctica es clara: doctrina del miedo. "Multas millonarias por intentar parar pacíficamente un desahucio o por manifestarte... Sumado a la represión que ya de por sí existía, da un resultado de mucha gente multada o condenada, lo que conlleva un miedo de la gente que se moviliza precisamente para que no lo hagan".

Este distrito, el 14º de Madrid, entre el parque de Retiro y Vallecas, también acaba de ser escenario de la última ocupación de sede bancaria. Una antigua sucursal de Caja Madrid se ha convertido en el Centro Político Kolectivizado "La Bankarrota". En el barrio comienza a verse un renovado tejido asociativo. Con lo que ello tiene de inconveniente para quien trata de fomentar el miedo y el odio. Según ellos mismos nos cuentan, Moratalaz no es lugar para nazis. "En los últimos años en Moratalaz la presencia de la extrema derecha organizada es prácticamente inexistente, más allá de los cuatro tontos que ponen una pegatina o hacen una pintada. Aún así nunca hay que bajar la guardia".

Así que sí, los y las jóvenes anticapitalistas sí están haciendo algo. No tienes por qué buscarlos ni en bibliotecas leyendo sesudos análisis de actualidad ni en movimientos que pidan votos para ganar la ciudad.

Ellos y ellas están en los barrios.

¿Hay algo más político que resistir a diario en los barrios?




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