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Científicos encuentran la razón por la que engordamos por las noches

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Un grupo de investigadores de la Universidad de Iowa demuestra que los microbios enfermos del intestino son los principales responsables del aumento de peso

Rafa Martí

22 Diciembre 2015 05:00

“¡Nunca comas pasta para cenar! ¡Nunca comas justo antes de irte a dormir!”. Son exclamaciones cotidianas que asocian dormir con engordar. Pero un grupo de científicos del Iowa Carver College of Medicine ha descubierto que el intestino, en condiciones normales, quema la cantidad de calorías adecuadas mientras yacemos en reposo.

Para estos investigadores, engordar por la noche no tiene tanto que ver con comer más o menos, o con comer hidratos de carbono, o con comer después de una determinada hora. Los resultados del estudio practicado en ratones han concluido que el engordar mientras dormimos se debe a que el microbioma del intestino está alterado. O lo que es lo mismo, que los microbios no están sanos.

Para determinar que la clave del metabolismo lento en reposo solo es responsabilidad del microbioma, los científicos inyectaron risperidona en ratones. La risperidona es un fármaco antipsicótico que se usa para tratar enfermedades psicológicas, como el autismo, la esquizofrenia o el transtorno bipolar.

La risperidona cambia la composición del microbioma intestinal encargado de la quema de calorías. Los ratones con microbios alterados demostraron un ritmo de metabolismo en reposo mucho más lento que los ratones sin risperidona. Por ello, concluyen que el microbioma es el principal responsable del aumento de peso y de los cambios negativos en el metabolismo.

Según los autores, un microbioma enfermo puede provocar hasta un 16% de cambio en el metabolismo. Esa alteración se traduciría en más de 13 kilos de grasa corporal al año en un humano promedio. "Sería el equivalente a comerse una hamburguesa de queso adicional cada día del año", comentan.

Con esto, los científicos esperan que los tratamientos contra la obesidad se centren en curar el microbioma afectado. Por otro lado, también han conseguido demostrar que los tratamientos con risperidona pueden provocar cambios poco saludables en el organismo. Las prescripciones de este fármaco en niños solo en EEUU se han multiplicado por ocho en las últimas dos décadas, hecho que podría explicar que ese país tenga una de las tasas de obesidad más altas del mundo más allá de que su dieta sea la más adecuada o no.

[Vía eBiomedcine]

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