PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

"Chica del tranvía, no te cuesta nada tomar un café con él"

H

 

Cuando hasta la televisión pública se suma al acoso machista con la excusa de dar alas a una historia de... ¿amor?

Luis M. Rodríguez

29 Abril 2017 16:30

A estas alturas de la semana, seguro que conoces a la 'chica del tranvía'. La conoces, quieras o no. Y aún más importante: la conoces, aunque ella preferiría no haber existido nunca para ti.

Si no sabes de lo que te hablamos, aquí va un breve resumen:

Chico murciano coge el tranvía en sábado por la noche.

Chico se fija en chica que va con amigas.

Chico no establece ningún tipo de comunicación con chica.

La cabeza de chico se entrega a todo tipo de conjeturas sobre chica.

Al bajar del tranvía, chico le hace un gesto a chica para que baje en la misma parada. Chica ignora los gestos de chico.

Al día siguiente, chico decide empapelar toda su ciudad con carteles como el que sigue porque dice “haberse enamorado” de esa desconocida.



Así empieza el relato de Sergio y su 'chica del tranvía'. Una historia de “enamoramiento” instantáneo que se ha convertido en un rodillo viral. Y ahí está el problema.

Los medios locales no tardaron en convertir la anécdota en suceso digno de todas las atenciones, elevando el atrevimiento de Sergio a la categoría de gesta romántica. Pero a medida que la historia se volvía mediática, crecían también las voces que lanzaban al aire una pregunta: ¿homenaje al amor en tiempos revueltos o estrategia de acoso?

Más bien lo segundo. Aquí te explicamos por qué.

No dudamos de las buenas intenciones de Sergio y su idea de empapelar la ciudad —algo que hizo, cuenta, siguiendo el consejo de una amiga—. Pero desde el mismo momento en que se prestó a seguirle el juego a los medios, este joven murciano se ha colocado en el centro de una historia de acoso mediático que da asco y da rabia.

Porque la chica forma parte de esta historia sin su consentimiento.

Porque las declaraciones de él demuestran una actitud invasiva y machista.

Porque los medios han puesto a la 'chica del tranvía' en el punto de mira de media España, sin haber ella dicho ni hecho nada.

Porque la historia “romántica” de Sergio ha acabado transformada en una especie de “caza colectiva de la hembra” por vía crowdsourceada.

Porque en todos estos días la 'chica del tranvía' no ha mostrado ningún interés en subirse al carro mediático, pero ahí sigue Sergio estirando sus 15 minutos de fama, y ahí siguen los medios apuntándose al celestinismo, haciendo protagonista involuntaria e incómoda a una joven que no quiere saber nada de esta historia, atentando contra su intimidad en nombre del espectáculo.

Nuestra sorpresa ha sido máxima cuando hoy hemos visto que hasta Televisión Española se sumaba a esa campaña de acoso reportando a pie de calle desde Murcia.

“Chica del tranvía, no te cuesta nada tomar un café con él”, dice la reportera mirando a cámara.

Pocos segundos antes, "el Romeo de Murcia" había aclarado que la chica a la que busca media España había dado señales para decirle que NO quiere tomar ningún café con él, y que NO quiere salir en los medios. Lo único que quiere es que la dejen en paz.

Pero eso, qué más da, ¿verdad?

Ya acabará cediendo. Porque “el amor” debe triunfar.


#PareceRománticoPeroNo

share