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Lo que Peña Nieto tiene que decir sobre las acusaciones de espionaje a periodistas

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No es la primera que actuaciones así quedan demostradas

PlayGround

23 Junio 2017 14:27


En un país donde periodistas mueren por hacer su trabajo, retratar el narcotráfico y sus lazos con el poder, y donde activistas luchan por constantes violaciones de los Derechos Humanos, alguien en el gobierno se dedica a usar el software Pegasus precisamente para espiarles.

Peña Nieto dijo que no, que él no sabe nada de eso, que el suyo es "un gobierno que condena de manera categórica cualquier intervención que se tenga en la vida privada de quienes son activistas y de cualquier persona". También anunció, en un acto en Jalisco este jueves, que ha encargado a la Procuradoría General de la República que investigue las denuncias sobre el caso.

El escándalo saltó a principios de esta semana, cuando The New York Times publicó un reportaje en el que detallaba que alguien dentro del Estado mexicano, único autorizado para utilizar el programa desarrollado por NSO Group, está espiando a destacados defensores de los derechos humanos y reporteros mexicanos.

El centro de investigación de la Universidad de Toronto Citizen Lab desveló los abusos, como ya hizo en agosto de 2016 con respecto al espionaje del activista Ahmed Mansoor, de los Emiratos Árabes Unidos, con el mismo 'malware', Pegasus, que está siendo usado en México.

A Juan Pardinas, director general del Instituto Mexicano para la Competitividad y autor de una ley anticorrupción, junto a su esposa, les pincharon el iPhone según un análisis independiente. A su mujer la convencieron a clicar en la trampa diciéndole que su marido tenía una amante. "Somos los nuevos enemigos del Estado", dijo Pardinas tras conocer la noticia.

A Carmen Aristegui, una de las periodistas más destacadas del país, le convencieron de que tenía que entrar en un link haciéndose pasar por trabajadores de la Embajada estadounidense y asegurando que le ayudaría a resolver un problema con su visado. "Esto es una operación de Estado donde los agentes, lejos de hacer lo que les corresponde legalmente, han utilizado nuestros recursos, nuestros impuestos, nuestro dinero, para cometer actos ilícitos graves", denunció la periodista.

También abogados que investigan la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa han sido objetos de espionaje.

Pegasus es un programa que se vende a gobiernos de todo el mundo para espiar a terroristas. Con él, se puede acceder a la cámara web y al micrófono de teléfonos personales. En 2011, varios organismos de justicia mexicanos adquirieron el programa.

Como en el caso Snowden y en otros escándalos de espionaje, lo denunciable es que agentes del Estado no hayan pedido una orden judicial para espiar a un objetivo, de modo que han invadido la intimidad de personas inocentes con el único fin de controlar sus movimientos. 


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