PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

Canibalismo y decapitaciones en las cárceles brasileñas

H

 

El amontonamiento de presos provoca conflictos y muertes

PlayGround

25 Noviembre 2015 16:37

Un preso de la cárcel brasileña de Pedrinhas terminó cortado en 59 partes, que sus compañeros salaron y desparramaron por el penal en bolsas de basura.

Cuando hallaron los restos, días después, faltaba el hígado. "Se lo comieron", relataba un testimonio anónimo a BBC.

Se trataba del cuerpo de Edson Carlos Mesquita da Silva, un recluso asesinado por otros presos en diciembre de 2013.  

Según el testimonio, cogieron su hígado, lo dividieron y se lo comieron entre varios presos. 

Se sospecha que los actos de canibalismo no son un caso aislado en el Bloque C del penal de Pedrinhas.

En este centro penitenciario los grupos criminales imponen sus reglas y castigos, que incluyen decapitaciones, linchamientos y violaciones colectivas.

Un simple roce con algun líder puede convertir a un preso en el menú del día del resto de sus compañeros.

"Llaveros", reclusos con poderes

Según cuenta un informe sobre las cárceles hacinadas de Pernambuco realizado por la ONG internacional de derechos humanos Human Rights Watch (HRW), la autoridad reside en los denominados "llaveros", presos a quienes los mandos legales penitenciarios ceden las llaves de pabellones.

Los llaveros comercian con los demás presos: les venden desde espacios para dormir hasta drogas, y cuentan con "milicias" para hacer valer su poder a la fuerza.

Las cárceles son uno de los grandes problemas de derechos humanos de Brasil.

Durante la investigación de HRW, dos detenidos reconocieron haber sufrido abusos sexuales: violaciones grupales que los guardias ignoraron, pese a que en esas prisiones la prevalencia del VIH es 40 veces superior que en el exterior.

Un problema de espacio

Todos estos problemas se deben en gran parte al hacinamiento de las celdas, algo común en las cárceles de la zona.

Brasil el país con mayor población carcelaria de América Latina y el cuarto a nivel mundial, detrás de Estados Unidos, China y Rusia. El número de presos ha crecido un 575% en los últimos 25 años, según cifras del Departamento Penitenciario Nacional (DEPEN).

En total, el país tiene 607.731 detenidos, casi el doble de la capacidad real de sus prisiones, que deberían de albergar cerca de 377.000 personas.

Las cárceles del país son "mazmorras medievales", según reconocía a principios de mes el mismo ministro de Justicia del país, José Eduardo Cardozo, que en otra ocasión comentó que prefería morir antes que ser encerrado en prisión.









share