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La Eurocámara da luz verde al CETA, el tratado de libre comercio entre la UE y Canadá

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El controvertido acuerdo comercial entrará en vigor esta primavera

S.L.

15 Febrero 2017 14:54

408 votos a favor, 254 en contra y 33 abstenciones. Ese ha sido el balance de la votación que se ha producido hoy miércoles en la Eurocámara y que da luz verde a la ratificación del tratado de libre comercio e inversiones entre la Unión Europea y Canadá (CETA). El controvertido acuerdo de libre comercio entre los 28 y Canadá entrará en vigor de manera provisional esta primavera, a la espera de que los parlamentos nacionales den luz ver a su aplicación definitiva.

El llamado “hermano pequeño del TTIP”, ha sido respaldado con el apoyo mayoritario Partido Popular Europeo (PPE), Liberales (ALDE), Conservadores y Reformistas (ECR) y un voto divido por parte de Socialistas y Demócratas (S&D).

En cuanto a los contrarios al CETA, la ratificación ha recibido los votos negativos de los grupos euroescépticos, como el Frente Nacional Francés de la ultraderechista Marine Le Pen. Los Verdes y la Izquierda Unitaria también se han puesto a la ratificación, debido a las pocas garantías que ofrece en cuestiones laborales, medioambientales o sanitarias. Además, creen que este acuerdo no hará otra cosa que aumentar el poder de las multinacionales.

Según el controvertido acuerdo, cualquier empresa estadounidense con filial en Canadá podría exportar productos a la UE. Tanto el TTIP como el CETA comparten la creación de los llamados tribunales de arbitraje internacional (ISDS), en los que cualquier multinacional puede denunciar a un Gobierno de la Unión.




Mientras se votaba dentro de la sede de la Eurocámara de Estrasburgo, fuera, las plataformas contrarias al CETA se manifestaban pacíficamente. Este lunes se entregaron 3,5 millones de firmas contra el Tratado, rúbricas que no han provocado la sorpresa de última hora.

Sin embargo, el CETA aún tiene que salvar un último escollo antes de la aprobación definitiva. Como ya hemos dicho, el acuerdo deberá ser ratificado por los Parlamentos nacionales de los estados miembros y no se descarta que algunos voten en contra. En Francia, por ejemplo, la mayoría de los parlamentarios se decanta por el no.

Se espera que con la entrada en vigor del Tratado, la UE y Canadá aumenten sus intercambios comerciales en un 20%. Un aumento de las transacciones comerciales que traerá consecuencias muy importantes para todos, entre ellas la relajación de los estándares de seguridad europeos en materia alimentaria —cosas como pollos clonados o salmones transgénicos podrán llegar a nuestros supermercados— y una pérdida de soberanía del Gobierno de la Unión en favor de las grandes corporaciones.




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