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44 días de luna de miel con mi demonio interior

Se traduce al castellano por primera vez la novela Maldito United, que narra los turbulentos días del entrenador Brian Clough en el Leeds United de 1974

Del 31 de julio al 12 de septiembre de 1974. Esos 44 días fueron lo que Brian Clough duró entrenando al Leeds United, el entonces campeón de la liga inglesa.

Había llegado allí obsesionado por la sombra de otro entrenador, Don Revie. Clough aceptó ser el sucesor de Revie en el Leeds, a pesar de que era un equipo cuyo juego sucio despreciaba profundamente.

Ahora deseaba demostrar que podía superar y hacer olvidar a Revie en Leeds.

Sin embargo, el nuevo entrenador llegó a su nueva casa sintiéndola totalmente ajena y odiando a sus propios jugadores y jefes directivos.

 El fútbol ya solo era una excusa para que Clough se autodestruyera en tiempo récord.

La cosa pintaba jodida.

El escritor David Peace registró ese periodo en una novela de ficción basada en hechos reales. Shakespeariana, absorbente y patética a partes iguales, Maldito United ha sido ahora publicada en castellano por la editorial Contra.

Este es un diario aproximado de aquellos días. Un diario escrito por demonios. Interiores, pero demonios.

Día 1

Odio este lugar pero hoy llego aquí para trabajar. No dejes que esos cabrones te hagan picadillo. Sé que me quieren por lo que no soy y me odian por lo que soy.

Día 2

Me esperan con sus manos en las caderas, con sus chándales violetas. Hijos de puta.

Día 3

Pueden arrojar todos sus títulos a la basura más grande que haya porque no han ganado ni uno limpiamente. No creo en Dios. Pero creo en la duda. Y en el miedo.

Día 4

Nadie habla aquí. Nadie sonríe. Este equipo no es mío. Son el puto y sucio Leeds de Don Revie. No me pertenece.

Día 5

Debería estar en casa con mi mujer y mis hijos, no sentado en este despacho. Su despacho.

Día 6

Cariño, ¿qué pasa si no quiero ir hoy a trabajar? Tranquila, solo bromeaba.

Día 7

Solo nosotros tres. Yo, su sombra y su eco. En su despacho.

Día 8

A mi espalda. Por lo bajini. Murmuran con sus dientes apretados. Me siento al lado del capitán. Intento hablar de cualquier cosa. Le sudan la polla el presidente Nixon y George Best. Tampoco Sinatra o Muhammad Ali. 'Si está buscando a un amigo, señor Clough, no cuente conmigo', me dice.

Día 9

Aquí el puto entrenador soy yo. El sábado, a las tres de la tarde, tendré que encabezar la salida de este equipo en Wembley. Desearía estar en cualquier sitio menos allí.

Día 10

Es medianoche pasada y no puedo dormir. He vuelto a beber demasiado y tengo un punzante dolor de cabeza. Desearía no ser yo.

Día 11

Primer partido. Sus ojos en las gradas, a mi espalda. Sus ojos en mi traje.

Día 12

No existe la suerte. Ni Dios. La venganza sí.

Día 13

Desde que estoy aquí entrenando, no ha salido el sol. No me extraña que ni los niños ni mi mujer quieran venir a verme trabajar.

Día 14

Odio volar y el puto equipo no me lo pone precisamente fácil; no hablan ni hacen bromas, no beben ni fuman. Simplemente miran el respaldo de delante.

Día 15

No puedo parar de llorar de pie, en el campo de entrenamiento, en la oscuridad. las lágrimas rodándome por las putas mejillas, encantado por una puta vez en mi vida de estar solo.

Día 16

No soporto a los jugadores lesionados. No quiero escuchar sus nombres de mierda ni ver sus putas caras.

Día 17

Mañana empieza todo. Es el primer partido de liga.

Día 18

Me pregunto hasta qué punto quieren ganar este puto partido.

Día 19

Perdimos 3-0. Resaca de alcohol y pesadillas.

Día 20

Me despierto y me pregunto si volveré yo a querer ganar alguna puta vez. Cago. Me afeito. Me lavo y me visto.

Día 21

Si pensáis que estoy loco, podéis iros a tomar por el puto culo. Eso les grito a los directivos en la sala de reuniones.

Día 22

Primer partido en casa. Tengo miedo. Estoy acojonado. Ojalá tuviera a mis dos hijos aquí, agarrados de mi mano. Esta noche estoy solo delante de estas 32.000 personas. Perdemos 0-1.

Día 23

El despacho. La larga soga. El cuchillo afilado. El revólver cargado. La puerta. La salida.

Día 24

Hay algo raro en la forma en la que me miran los periodistas. Como si tuviera un cáncer y estuviese a punto de palmarla. Estoy muriéndome, pero nadie se atreverá a decírmelo.

Día 25

Sábado. Mierda, mierda, mierda.

Día 26

Ayer ganamos 1-0.

Día 27

Llego al estadio a entrenar. Veo una pintada por el retrovisor: AREUF HGUOLC.

Día 28

Exceso de pesadillas y exceso de alcohol. Ausencia de sueño y ausencia de sueños.

Día 29

En el despacho de los directivos los ceniceros se están llenando.

Día 30

Dimitir nunca.

Día 31

Los jugadores entrenan. Sucios, jadeando. Conspirando y maquinando.

Dia 32

Otro sábado, otro juicio. En nuestros ojos ya hemos perdido.

Día 33

El Leeds United perdió ayer. Dos sucios goles contra uno. La puerta del baño está cerrada con llave, el espejo está roto. Llevo un pañuelo alrededor de mis nudillos y cuando miro de nuevo al espejo hay astillas negras esparcidas por toda mi cara.

Día 34

Me sirvo otra copa bien cargada. Me enciendo otro cigarrillo: hoy ya llevo cuarenta. Hay voces en el pasillo. Es su voz.

Día 35

Me recuesto sobre las dos patas traseras de la silla. Inclino la silla y cierro los ojos. Las patas ceden y caigo de espaldas. Tumbado en el suelo, con el coñac derramado.

Día 36

¿Estás ahí, Brian? ¿Sigues ahí?

Día 37

Somos cuartos por la cola en la liga. Quedan solo trece días para la primera ronda de la Copa de Europa. '¿Cree que seguirá aquí dentro de trece días?', me pregunta la prensa.

Día 38

Duda y miedo. Otra copa. Más tabaco.

Día 39

Partido en casa. Alguien grita '¡lárgate ya, Clough, no eres Don ni lo serás en la puta vida!'. No ganamos.

Día 40

Solo me preocupo cuando no veo la manera de mejorar. Esa es mi mentira a los periodistas.

Día 41

Es la manera en la que todo el mundo me mira, pero solo cuando yo miro hacia otro lado.

Día 42

Tengo muy claro lo que voy a hacer.

Día 43

Los jugadores no están contentos y el club ya ha tomado una decisión, escucho en la sala de juntas de la directiva.

Día 44

Solo he estado aquí siete semanas, aunque parece que hayan sido siete años. Hoy es un día espantoso para el Leeds United.

Epílogo

Clough no solo salió vivo de su bajada a los infiernos en Leeds, sino que con el tiempo consiguió tocar el cielo.

En enero de 1975 fichó por el Nottingham Forest, que estaba a punto de bajar a Tercera División. En 1977 logró el ascenso a Primera. En su debut en Primera, hizo al Forest campeón de liga.

La temporada siguiente, consiguió la Copa de Europa. Y a la siguiente, otra vez.

Había ganado. Ganado. Ganado...

No creo en Dios, creo en mí

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