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¿EVO SÍ / EVO NO? 6 preguntas para evaluar el presente y futuro de Bolivia

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El país decide en referéndum si modifica la constitución para permitir que el presidente pueda ser candidato en 2020

Ignacio Pato

20 Febrero 2016 12:02

Ama sua. Ama llulla. Ama quella. No seas ladrón, no seas mentiroso, no seas flojo. Esos son los principios ancestrales en los que Evo Morales ha basado su gobierno desde que asumiese la presidencia de Bolivia en enero de 2006.

De hecho, esos valores entraron formalmente en la política boliviana plasmados en la constitución de 2009. La misma que limitaba el mandato presidencial a una sola reelección. Este domingo el país está llamado a las urnas para votar un cambio en el texto jurídico que permita a Evo Morales presentarse en las elecciones de 2020.

Pero, sobre todo, el referéndum, con unas únicas respuestas Sí/No, parece ser el balance popular de una década de Evo presidente.




1. ¿QUÉ HA PASADO CON LA ECONOMÍA DE BOLIVIA EN ESTOS DIEZ AÑOS?

De entrada, la economía, y sobre todo el crecimiento, la estabilidad y el combate contra su desigualdad, han sido quizá los retos más importantes que ha acometido el gobierno Morales.

Si acudimos a las cifras, Bolivia ha experimentado un importante aumento del PIB en los últimos diez años:




En 10 años, de 2005 a 2015, el salario mínimo ha pasado de 61 dólares a 238. Y entre 2005 y 2014, el gasto público per capita ha pasado de 271€ a 1024. Todo con superávit fiscal y mientras mantiene a raya la inflación, bestia negra de otros gobiernos de izquierda como Venezuela o la Argentina kirchnerista.

Con Morales haciendo más de socio vigilante que de rival inflexible del FMI y el Banco Mundial, el PIB boliviano es el que más crece en Sudamérica, constante y con picos como el de casi un 7% en 2013 y un 4% aproximado previsto para 2016.

Eso sí: algunos de los puntos negros son el trabajo infantil, con una ley que lo legaliza a partir de los 10 años y la excesiva dependencia de los hidrocarburos.

Cerca de la mitad de las exportaciones del país son de gas y La Paz cuenta con socios estratégicos como Gazprom, gigante ruso con quien esta misma semana ha acordado nuevas explotaciones hasta el año 2040. Mientras Gazprom ha asegurado querer convertir a Bolivia "en el corazón energético de América", lo cierto es que este es el aspecto que más críticas despierta al gobierno boliviano desde la izquierda.



2. ¿QUÉ POLÍTICAS MEDIOAMBIENTALES SIGUE BOLIVIA?

Hay asociaciones y ONGs que llevan años denunciando lo que consideran un expolio de la riqueza natural y medioambiental del país andino. Algunas de ellas, como el Centro de Documentación e Información Bolivia, denuncian además un proceso de criminalización de su labor. Bajo la acusación de ser agentes extranjeros, el gobierno ha amenazado con la expulsión del país de esta asociación, alertó recientemente su director Marco Gandarilla.

Con una economía basada en la exportación de hidrocarburos, el precio de los mismos convierte a Bolivia en un país cuyo bienestar depende demasiado de estos. Ante bajadas del precio, la biodiversidad de Bolivia está en peligro constante.

El gobierno ironizó recientemente asegurando que países del Sur como Bolivia "no nos vamos a convertir en guardabosques de las potencias del Norte que viven felices y mientras nosotros seguimos en la mendicidad".

Hace unas semanas el vicepresidente Álvaro García Linera se defendía de estas acusaciones conservacionistas argumentando que Bolivia aun "no genera ciencia ni tecnología", un avance que está fijado todavía para la Agenda 2025. Para García Linera, el hombre fuerte tras Morales, el extractivismo es un medio para construir escuelas que puedan "generar una base intelectual de una nueva generación que de aquí a 10 años ya no necesite estaño, petróleo o gas y solo utilice el cerebro para generar ciencia y tecnología".


Bolivia ratificó en 2012 la Ley de Derechos de la Madre Tierra. Sin embargo, eso no ha sido obstáculo para la calurosa bienvenida de Morales al Rally Dakar, o una invasión de 143 motos, 109 coches, 46 quads y 56 camiones en el altiplano o lugares como el salar de Uyuni, el mayor y más alto desierto de sal del planeta y la más grande reserva mundial de litio.

Mientras, el país asiste a tristes evidencias como un índice de reciclaje del 4% causado por el hecho de que un 90% de los municipios "gestiona" la basura en vertederos a cielo abierto o la evaporación total del lago Poopó, el segundo más grande de Bolivia.



3. SI HABLAMOS DE DERECHOS SOCIALES, ¿CUÁLES SON LOS AVANCES Y ASIGNATURAS PENDIENTES?

Bolivia es, desde 2009, un Estado Plurinacional. La bandera wiphala de siete colores que simboliza a los pueblos originarios de los Andes es tan oficial como la roja, amarilla y verde. La incorporación a la vida política institucional de la gran mayoría mestiza, de origen quechua y aymara especialmente, ha sido una de las grandes premisas del gobierno Morales.

En Bolivia el machismo se traduce, además de en el peso de la cultura patriarcal, en datos como 585 mujeres asesinadas entre 2009 y 2014. Una de las iniciativas con las que el gobierno trata de paliar esta terrible realidad es la primera ley contra este tipo de violencia en 2013, llamada también ley contra el feminicidio.



Asignaturas pendientes también siguen siendo el derecho a la interrupción del embarazo y las libertades LGTB. El aborto no está despenalizado si no es en caso de violación, rapto, incesto o riesgo para la madre. Actualmente colectivos feministas luchan por una ley integral que amplíe el derecho.

En cuanto a la diversidad, el gobierno no ha legalizado la unión civil entre dos personas del mismo sexo. La ley de identidad para personas trans es otra de las siguientes estaciones en las que tendrá que parar un gobierno que no quiere romper lazos con la influyente jerarquía católica del país.



4. ¿EXISTE CORRUPCIÓN EN BOLIVIA?

Evo Morales es, con diez años, el presidente más longevo de la historia política boliviana. La creación de redes clientelares, falta de transparencia judicial y las cadenas de favores conforman el talón de Aquiles al que golpea la oposición.

Precisamente, la acusación que está marcando esta campaña es la de favorecer a una examante ahora gerente de una constructora china adjudicataria de varios proyectos gubernamentales. En 2007 tuvieron un hijo, pero lo cierto es que Morales ha asegurado no conocer el actual cargo de la mujer.

La oposición a su posible candidatura se ha aferrado al asunto, que es el primer caso de presunta corrupción en el que está involucrado el presidente. Acusan además a Morales de querer perpetuarse en el poder como mínimo 20 años, hasta 2025, fecha del Bicentenario de Independencia.

Aunque la popularidad de Morales no está en su cima, entre sectores del propio No hay un reconocimiento tácito al progreso que ha experimentado el país en la última década.

El índice de Percepción de la Corrupción sitúa a Bolivia en el puesto 99 de 167. Desde 2007 ha experimentado una leve remontada: entonces se encontraba en el puesto 105.



5. ¿QUÉ IMPORTANCIA TIENEN LOS INDECISOS EN ESTA VOTACIÓN?

El Sí cuenta a su vez con la baza de la poca nostalgia existente en las capas populares por las viejas élites. Casi nadie olvida a Gonzalo Sánchez de Lozada, el predecesor de Evo, un empresario educado en Chicago que hablaba castellano con acento inglés.

Una imponente movilización de los trabajadores y mujeres de El Alto paceño le forzó a huir del país, no sin antes dejar un rastro de expolio, hambre y decenas de muertos en las calles.

Bolivia es hoy un país radicalmente diferente a ese. El único sudamericano sin salida al mar, en el que las encuestas, a horas del referéndum, rondan el empate técnico.

Serán los indecisos los que resuelvan este puzzle entre pasado, presente y futuro de una de las experiencias políticas más interesantes del siglo XXI.




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